Viedma.- (APP) Acompañado por el legislador Alejandro Marinao, el intendente Patricio Colili anunció que vetaba la ordenanza de su separación del cargo por 60 días ordenada por el Legislativo Municipal a instancias del Tribunal de Cuentas local. Se investiga la supuesta falta de rendiciones de gastos –fondos de origen municipal y provincial- entre diciembre del 2015 y junio del 2017.
En la Carta Orgánica de Ramos Mexía existe un artículo en el que hace referencia que es potestad del Ejecutivo vetar una ordenanza antes de ser promulgada, la que deberá volver al cuerpo deliberativo a fin de ser tratada nuevamente.
Colil dijo que el veto lo tenía redactada y firmado, pero cuando se consultó a integrantes del Legislativo Municipal informaron que no les fue presentado, que el jefe municipal se comprometió a firmarlo y entregarlo en los próximos días.
Vecinos afirman que este martes fue un día en el que Ramos Mexía perdió la tranquilidad ya que, desde las 7:30 de la mañana, bocinas, gritos, altoparlantes y demás se instalaron frente al municipio interrumpiendo el descanso de todo el pueblo.
Hay que recordar que el pasado 11 de enero el Concejo Deliberante de Ramos Mexía, a través de la ordenanza 128/18, ordena la suspensión en sus funciones del Intendente junto a los Secretario de Gobierno y el de Desarrollo Social así como la Tesorera Municipal, instando a que haga entrega de las llaves del Municipio y toda la documentación en poder de los funcionarios públicos a fin de investigar el destino de los fondos recibidos por ese Municipio en un año y medio de gestión. Eso debía hacerse ayer, pero Calil volvió a rechazar su desplazamiento y anunció el veto.
Fuente: Informe de Sergio Fontana Yusef
