Remedio federal para un PRO inconcluso/Por Omar N. Livigni

 

Viedma.- (APP) Como un reconocimiento evidente del fracaso en el cumplimiento del objetivo estratégico de consolidar la conformación del partido en Río Negro, la conducción nacional del PRO dispuso la intervención del distrito, designando al frente de esa tarea a Enrique Braun, coordinador general de esa agrupación política en la región patagónica.

El mismo Braun formalizó en los últimos días los trámites para oficializar la intervención y presentó toda la documentación  ante el Juzgado Federal  Nº 2 de la capital federal a cargo de la Dra. Servini de Cubría.

Se ignora hasta el momento el rol que se les asignará a las figuras políticas que hasta el momento fueron la vanguardia del inconcluso PRO rionegrino y si serán ratificadas o habrá recambios, aunque ya se está insinuando un “mix”, entre unos y otros.

Seguramente el tiempo de la intervención será breve, dado la urgencia de conformar el partido “macrista” aquí para afrontar seguidamente la integración de la mesa directiva de Cambiemos, con el radicalismo y otros aliados, que seguramente tendrá sus bemoles.

Después de la absorción del PPR, los primeros aprestos para que el partido amarillo sentara raíces en estos pagos se remontan al 2015. En ese momento se produjo una rápida diáspora del reclutado núcleo inicial, cuando existieron impedimentos para presentar la candidatura a gobernador y todo se redujo a impulsar al ex radical Sergio Wisky a la banca en la cámara baja que detenta actualmente.

Hace algo más de un año el propio Wisky, ex intendente radical de El Bolsón y el ex peronista de General Roca, Juan Martín, se convirtieron en las figuras visibles del intento de construcción partidaria con la misión de recuperar el tiempo perdido y organizar el oficialismo emergente de las últimas elecciones presidenciales.

La decisión de los delegados nacionales de querer llegar a Cambiemos sin priorizar la participación de las autoridades orgánicas de los partidos integrantes de la alianza, se transformó en el  punto de la discordia con los radicales, la principal fuerza aliada, y despertó la tenaz resistencia a ese tipo de metodología.

Estas desinteligencias se fueron agudizando y las sucesivas reuniones entre los delegados, dirigentes del PRO y del radicalismo se transformaron en un diálogo de sordos, incluso con deterioro de las relaciones institucionales, con la diferencia que mientras la UCR cumplió un prolijo proceso de organización y legitimización de sus autoridades, el PRO, sin rumbo ni presencia territorial, se redujo a un conjunto de voluntades dispersas e incomunicadas entre sí, y con desavenencias entre sus dirigentes.

Ahora la intervención federal aparece como el correctivo a todo este tiempo de falencias y deméritos con el crudo diagnóstico de lo que estuvo sucediendo.

Pero lo más llamativo de todo este proceso es que la intervención o auto intervención parece haber sido requerida por los propios responsables y protagonistas de haber forjado por acción u omisión un PRO débil y anarquizado, sin que haya habido reclutamiento alguno de personalidades representativas de la comunidad rionegrina.

¿Debe interpretarse que los delegados nacionales con actuación política  en la provincia pidieron la medida extrema de la intervención, conscientes de haber sido superados por la realidad que no pudieron o no supieron conducir ni modificar? ¿O porque asumieron sencillamente ser responsables o corresponsables de este segundo retroceso, que sigue inexplicablemente al fracaso original del  2015, cuando la incipiente construcción se disipó de un día para otro?

Coincidentemente, los radicales hicieron un plenario en Villa Regina donde explicitaron con claridad su compromiso de convalidar Cambiemos en la próxima convención, conducir la alianza y tener el primer candidato a diputado nacional.

A estos temas que serán motivos de discusiones a partir de ahora, los delegados nacionales agregaron algunos “aportes” de su cosecha, en recientes declaraciones periodísticas.

Juan Martín adelantó que la candidatura de los diputados nacionales de Cambiemos  en Río Negro será decidida por la “mesa chica” de la Casa Rosada, cuestión difícil de digerir para los radicales, para quienes las candidaturas “a dedo” son inadmisibles.

Wisky, dejó abierta la posibilidad de un acercamiento o acuerdo electoral con JSRN, que recibió la contundente negativa del vicegobernador Pedro Pesatti y la legisladora Arabela Carreras, indirectamente también la de Martín, cuya opinión coincidió con la del funcionario del gobierno provincial y la parlamentaria.

El dirigente Ricardo Vélez, por su parte, denunció públicamente en Radio Nativa que la intervención fue solicitada por Juan Martín y Sergio Wisky, actitud a la que calificó como “un golpe político” contra la voluntad de la asamblea reunida en Dina Huapi y la Comisión de Acción Política surgida de aquel encuentro. En un tono menos vehemente se expresó el abogado Pedro Casariego en el mismo medio.

A toda esta casi increíble y conflictiva historia le hacen falta profundas dosis de sinceramiento recíproco y si bien ya hay algunos contactos para comenzar a dialogar, las cosas se pueden facilitar a partir del encuentro nacional que se celebrará en Buenos Aires, al que asistirán los más importantes dirigentes del PRO y la UCR para acelerar Cambiemos en todo el  país.

Lo importante es tener conciencia de que utilizando los mismos métodos y/o los mismos dirigentes, será muy difícil que mejoren los resultados.

Candidatos para las bancas en juego

Al ritmo y avance del año electoral, principalmente en el amplio escenario del justicialismo/FpV, han comenzado a surgir las intenciones de los pretendientes a disputar las precandidaturas a las bancas que se elegirán en octubre para la Cámara Baja del Congreso Nacional.

El nombre de María Emilia Soria aparece en primer término, en razón de estar cumpliendo un activo mandato y pretender un segundo, descontándose  la apoyatura de la conducción oficial del partido. Según una encuesta de Parlamentario, revista digital del congreso nacional, fue la segunda representante de Río Negro después de Miguel Pichetto en tener más intervenciones en el parlamento, y se cuenta entre el lote de mayor protagonismo en este sentido de todos los legisladores nacionales.

Ramón Chioconi, médico y concejal por San Carlos de Bariloche, expresó su voluntad  en ese sentido, aunque fue requerido por María Emilia Soria para incorporarlo como segundo en la fórmula.

Una última noticia  ubica a también en los posibles concurrentes a las PASO, al actual legislador provincial Mario Sabbatella, quien estaría siendo impulsado por un grupo de afiliados y dirigentes enrolados en “Fuerza Río Negro”, el espacio peronista que lidera y que integra el Frente Ciudadano con otras organizaciones y grupos kirchneristas.

En una situación similar, pero que ya habría oficializado su decisión de aceptar el compromiso,  se encuentra Ceferino Namuncurá, quien se desempeñara como interventor de la Comisión  Nacional de Comunicaciones en el último gobierno nacional. Los promotores de su candidatura son los integrantes de la línea “Militancia Peronista”, que lidera el ex intendente de El Bolsón, Ricardo “Caleuche” García.

También se ha sumado a esta competencia el ex intendente de los Menucos Alí Yahuar, de la agrupación interna justicialista “Movimiento Mario Franco”,  que está recorriendo la provincia en acción proselitista.

Fuera del ámbito del peronismo, Magdalena Odarda hizo conocer su decisión de disputar la diputación nacional, anticipando que si triunfa en el comicio dejará la banca  que ocupa en el senado a su reemplazante, el dirigente barilochense Rodríguez Dutch, también de la CC-ARI.

En el radicalismo, y proveniente del sector interno “Cambio Radical, se viene nombrando a Juan Carlos Vallés, actual delegado al comité central rionegrino de esa agrupación política, ex militante de la juventud y ex funcionario de los gobiernos provinciales de ese signo en los últimos años.

Hay que mencionar además la nominación de Juan Martín, representante del Ministerio del Interior por el PRO, que alterna sus funciones institucionales como enlace de esa cartera de Estado con los jefes comunales, y sus actividades de tono proselitista en la provincia.

Y en JSRN, el partido del gobernador Alberto Weretilneck, que se juega a obtener por lo menos un diputado nacional como cuestión clave para continuar con otras pretensiones políticas, como la eventual reforma constitucional que habilite la posibilidad del mandatario de aspirar a otro mandato, se evalúa la candidatura del vicegobernador Pedro Pesatti o las alternativas de Luis Di Giácomo o Alejandro Palmieri. Precisamente,  se supo que se está realizando una encuesta telefónica donde precisamente se pregunta a un número indeterminado de rionegrinos su opinión sobre estos tres dirigentes del oficialismo provincial.

¿Tendrá vía libre el “Plan Castello”?

Todo indica  que el plan estratégico de desarrollo que el gobernador Alberto Weretilneck remitirá a la legislatura en los próximos días podría contar con  las dos terceras partes de los voto de los parlamentarios y alcanzar de esa manera una resonante victoria política.

Pero se trata de una hipótesis surgida de las arduas negociaciones que dirigentes del oficialismo mantienen con algunos legisladores  e intendentes del Frente para la Victoria, que en anteriores oportunidades han resultado exitosas, como fue la aprobación de la renovación de los contratos petroleros.

El proyecto contempla la construcción de obra pública e infraestructura para el desarrollo y equipamiento municipal en distintas localidades de la provincia y fue sometido a la consideración y análisis de los intendentes de JSRN, Cambiemos, el FpV y el Frente Progresista.

Todo dependerá ahora de la decisión de los legisladores, especialmente del sector de la oposición que exige, entre otros condicionamientos, el listado de obras y montos de inversión, controles y seguimientos sobre el destino de los  recursos para evitar su desnaturalización.

Una rápida consulta de APP permitió constatar que además de los  legisladores propios de Juntos Somos Río Negro, el gobierno no tiene a su favor todavía la cantidad de 31 parlamentarios para alcanzar la  mayoría especial de los dos tercios que se requiere para la aprobación del proyecto de ley. Se sabe que ha logrado sumar el compromiso  de los dos integrantes del Frente Progresista, Jorge Ocampos y Daniela Agostino y el perteneciente a Soraya Yahuar, la legisladora radical.

El gobierno redobló sus contactos con un número indeterminado pero suficiente de los integrantes del bloque del Frente para la Victoria, y sus operadores son optimistas con esa sumatoria de voluntades para alcanzar el vía libre y abrir el camino para la negociación de un crédito externo por una cifra a aproximada a los 500 millones de dólares.

Tampoco debe perderse de vista que según los pronósticos del oficialismo, volvería a repetirse el hecho de que en el bloque que preside Alejandro Marinao, hay legisladores que no responden a su conducción ni a la del jefe del PJ, Martín Soria, como ha sucedido con anterioridad.

Confían en que en esas conductas tuvieron y tendrán incidencia los intendentes y jefes territoriales, que ejercen una fuerte presión sobre los legisladores, atendiendo más a los intereses de sus localidades y circuitos que a las estrategias del máximo nivel partidario.

Otra de las preocupaciones de los legisladores es el monto de los créditos, plazos e intereses que se deberá pagar por la deuda a contraer, nada menos que en dólares.

Como datos referenciales, la prensa nacional confirmó que Entre Ríos inició este tipo de operatorias con un bono a ocho años por 350 millones de dólares por el que pagó una tasa de 8,75 %; La Rioja tomó deuda a una tasa de 9,75 por 200 millones de dólares a 8 años,  mientras Buenos Aires colocó 1500 millones de dólares a 10 años y Córdoba  tomó 510 millones de dólares  a una tasa del 7,45 % anual y a un plazo de  8 años.

Nuevamente “kirchneristas” en Las Grutas

Gustavo Casas, arquitecto, secretario de obras públicas en la gestión municipal del fallecido Carlos Larreguy en Viedma, viene trabajando silenciosamente en la organización de sectores liderados por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

De las conversaciones con un importante grupo dirigencial se acordó una reunión en Las Grutas que se realizó el sábado último y que congregó a más de medio centenar de representantes de distintos puntos geográficos de la provincia.

En esas deliberaciones se analizó la situación política rionegrina y se acordaron incentivar las acciones militantes.

Puntos suspensivos  en el grupo Viedma

El denominado Grupo Viedma, adherente al macrismo e integrado por exradicales, experonistas e independientes, ha disminuido su actividad de periódicas reuniones que se venía cumpliendo a todo ritmo en los últimos meses del año pasado y en los dos primeros del 2017.

Algunos de sus participantes atribuyen el actual repliegue a la nutrida agenda del intendente Aníbal Tortoriello, quien había sido mencionado como el anfitrión de una importante reunión en Cipolletti para fortalecer Cambiemos, que se replicaría  después en otras regiones de la provincia.

Finalizadas las vacaciones y coincidente con el reinicio del año político, los integrantes del grupo analizaron los últimos hechos ocurridos, tales como la reciente intervención del PRO y cómo se planteará de ahora en adelante la organización del partido amarillo, la convergencia con el radicalismo y otros partidos y sectores en Cambiemos. En  definitiva el objetivo primario del Grupo Viedma.

Sorpresa e incógnita sobre la Defensoría

Con mucho tacto y no menor sigilo hay rionegrinos que seguramente  se  van a inscribir -otros ya lo han hecho- en el listado de aspirantes al cargo de Defensor/a del Pueblo respondiendo a la propia iniciativa y esperando el momento.

También están aquellos comprovincianos que no tienen vocación para desempeñarse en esas funciones, pero tratan de motivar a otros en quienes reconocen esas condiciones.

Algo de esto le ha sucedido a la abogada Ana Ida Piccinini quien recibió por estos días un ofrecimiento concreto y promesa de apoyos, si decidiera competir   por la Defensoría del Pueblo.

La iniciativa y la consulta fue responsabilidad de un legislador del Frente para la Victoria, quien recuerda en términos elogiosos su funcionamiento al frente de ese organismo de contralor.

Piccinini es recordada además por su actuación en el parlamente, por sus proyectos presentados y su vigorosa enfática participación en los debates.

En esa condición, además, fue una irreductible opositora de la gestión del ex gobernador radical Miguel Saiz, y formuló denuncias penales contra funcionarios y ministros que constituyeron hechos resonantes, con gran repercusión en la prensa y la opinión pública.

Piccinini evitó todo contacto con el periodismo al trascender la versión y lo único que se pudo confirmar, a través de sus allegados, es que el ofrecimiento para la Defensoría existió y que hasta el momento no se conoce ninguna respuesta de  la abogada de Villa Regina, dedicada actualmente al ejercicio de su profesión. (APP)