Viedma.- (APP) El legislador Mario Sabbatella (FpV) reiteró que “yo no voy a votar el Plan Castello”, al tiempo que alertó sobre el agravamiento de la crisis en la provincia, en el marco de un neoliberalismo “que está destruyendo el país”, que se ve en todas las actividades económicas.
Señaló a APP que en San Javier “la situación de los criadores de porcinos es terminal; se disminuyó en un 65% el número de productores, las chanchas madres están en un 30% de lo que había hace un año y está entrando carne de cerdo de Dinamarca a precios más bajos que los internacionales porque no la pueden vender a Rusia”.
Agregó que “en el Alto Valle están cerrando una a una las plantas de empaque, y las jugueras y empaques que quedan hacen trabajos de temporada cada vez más cortos, que no llegan a los 2 o 3 meses”.
Indicó que “están entrando vinos chilenos sin ningún arancel y eso es quitarle trabajo a nuestros trabajadores y pequeños y medianos empresarios”.
Sobre el Plan Castello ya había señalado a APP que no se puede hipotecar el futuro de las próximas generaciones de los rionegrinos con un endeudamiento en dólares, subrayando que ya hubo una mala experiencia con lo ingresado por los fondos petroleros, donde no se sabe qué pasó con todo el dinero, “no hay claridad de lo que se gastó”, y hay obras anunciadas que no se hicieron.
Insistió que el FpV debería votar en contra de este plan.
Mencionó además el tema de la jurisdicción del financiamiento en dólares, ya que hay que tener cuidado respecto a los tribunales que intervengan por las controversias que pueden ocurrir en ese tipo de contratos, como puede ser Gran Bretaña o Estados Unidos, que luego, en función de la experiencia, terminan encareciendo el crédito.
Dijo que entiende a los intendentes que quieran obras para su pueblo, pero “por una alcantarilla” no se puede hipotecar a los rionegrinos. “El gobernador de Río Negro seduce a los intendentes con la promesa de la obra pública, pero no se explica que la deuda es con acreedores externos, en dólares, aún no están pactados los intereses, y que la jurisdicción del tribunal que arbitraría en caso de conflicto aún no está fijado. ¿Qué sucede si nos toca Griesa?”, concluyó. (APP)
