Se cumplieron  40 años de la aparición del periódico “La  Calle” en Viedma

 

Viedma.- (APP) “Con mentalidad patagónica y acendradas convicciones estas columnas estarán subordinadas a implementar una estrategia transformadora que tenga terreno de aplicación desde el río Colorado hasta el confín austral, para afianzarla y argentinizarla en todo su ámbito, y que deje de ser  la fronteras más sensible  de la soberanía   nacional”.

Esta frase  pertenece al editorial incluido en el No.1 del periódico “La Calle”, que durante diez años consecutivos apareció  en la capital rionegrina entre 1979 y 1989 con la dirección de Omar Livigni y la inestimable colaboración de un jerarquizado grupo de jóvenes periodistas  locales o que llegaron y se arraigaron definitivamente en la región.

Entre ellos figuraron en diferentes épocas y con distintas permanencias Claudio García, Carlos Espinosa, Héctor Jorge Colás, Juan Carlos Ferrari, Raúl  Artola, y Edalberto Ferrari entre otros, y  columnistas como los dirigentes políticos radicales Eve Leoni y  Osvaldo Álvarez Guerrero.

Sin que esta enumeración sea taxativa también firmaron muy interesantes trabajos históricos los profesores Emma Nozzi,  Jorge Entraigas,  Roberto Bovcon, Beatriz Moldes, Nilo Fulvi, Héctor Rey, Rodolfo Casamiquela y otros colaboradores  sobre los más variados temas, habiéndose consolidado así un valioso material de rescate y divulgación que enriquecieron el contenido de sus páginas y colmaron el interés de los lectores.

“La Calle” respondió en la medida de sus posibilidades a la necesidad de aquel tiempo, donde la ciudad capital de la provincia carecía de una hoja impresa, verdadero retroceso en un escenario lugareño, donde entre fines del siglo XIX y  y principios del XX aparecieron infinidad de estas expresiones periodísticas aunque de muy corta vida.

Entre ellas, dos insoslayables puntos de referencia: La Nueva Era en Patagones y Flores del Campo, propiedad esta última de la obra salesiana, en Viedma.

“La Calle” significó una gran idea y aspiró a convertirse en diario, que no pudo tener continuidad después por razones económicas, el gran factor limitante del periodismo del interior. Años antes habían corrido la misma suerte en Viedma, y dejaron de editarse en los años 60 y 70, los diarios Voz Rionegrina y El Provincial respectivamente.

Hubo un gran esfuerzo detrás del  proyecto “La Calle” realizado por la indestructible sociedad de íntimos amigos de siempre y hasta hoy, compuesta por Omar Livigni, por aquella época corresponsal del diario Clarín de Buenos Aires, y el maestro gráfico Avelino Bender, responsable técnico de la publicación. Adoptada la decisión se adquirió una maquina impresora plana, marca Hausburg,  modelo 1908, una joya de la industria alemana en muy buen estado, y dos linotipos Marghentaller reacondicionada, a la empresa editora del diario Río Negro de General Roca, que en esos años había ingresado al sistema offset y a elaborar la composición electrónica de los textos.

A esas máquinas, y una moderna “titulera” comprada al diario Crónica, de la capital federal, se le sumaron un impresor de lujo como Darío Espinosa, tipógrafos como los hermanos Aliberti, otros dos hermanos del mismo oficio,  de apellido Calvo, y un linotipista de excepción,  Roberto Forti, de un rendimiento y prolijidad de líneas de plomo excepcional.

Y así, el 15 de junio de 1979, el día mas frio de ese año, “La Calle” irrumpió en la historia de la comarca con el entusiasmo y optimismo de imaginar, cumpliendo una tarea que le cabe a los periodista profesionales, honestos y responsable, que sirvió para reflejar los principales acontecimientos de aquella convulsionada década de gobiernos civiles y militares, en sus aspectos políticos, institucionales, económicos y sociales.

También ocupó un lugar de preferencia en sus páginas el rescate y protagonismo de vecinos que habían sido marginados de la historia oficial, o por la simple indiferencia de sus contemporáneos, poniendo énfasis en los grandes temas del desarrollo local, regional y provincial. Sin dudas ese quincenario mereció mejor suerte y un apoyo más decidido de la comunidad a la que se brindó en plenitud.

Hoy la colección de “La Calle”, que se puede consultar en el Museo de Patagones, se ha convertido en un verdadero reservorio de datos, y referencias de toda una época, y de la vida y hechos de los actores entre 1979 y 1989, acontecimientos sucedidos hace por estos días, nada más ni nada menos que cuarenta años. (APP)