Viedma.- (APP) El periodista local Raúl Sale falleció en la mañana de ayer en Viedma, aquejado por una cruel enfermedad, detectada a principios de este año, y que lo obligó a ausentarse de la ciudad para hacerle frente.
Nacido en Valcheta, lugar elegido para descansar eternamente junto a su padre y abuelo, comenzó en la capital de los rionegrinos su pasión por el periodismo.
Desde 1996, con la fundación del diario Noticias de la Costa, forjó la carrera periodística para destacarse en el medio, asumiendo pocos años después la dirección y encabezando la mañana informativa de la radio durante más de una década.
En diciembre de 2014 renunció a la dirección del diario, en el marco de un importante conflicto mantenido con los trabajadores del medio, y se vinculó de lleno a la campaña a gobernador del senador Miguel Ángel Pichetto.
Más allá de no lograrse aquel objetivo, Raúl continuó ligado al movimiento, y en diciembre de 2015 asumió como Secretario Administrativo en el Concejo Deliberante, acompañando la gestión del presidente Mario Francioni, vinculando su tarea administrativa con la pasión que nunca abandonó, escribiendo y opinando sobre el acontecer político, siendo un formador de opinión como pocos en nuestra región.
Las enfermedades suelen ser crueles, y no miden en contemplaciones. Pese a ello, decidió pelear, hasta las ultimas consecuencias. Motivos le sobraban: Santiago, Vanessa, sus nietos y Verónica. Eran demasiado grandes los objetivos para no intentarlo.
No pudo. Y en la mañana de este lunes feriado, ya debilitado de tanto intentarlo, su cuerpo dijo basta.
El adiós permitió el reencuentro de muchos colegas que, acongojados por la pérdida, supieron reconocer en Raúl una persona sin grises, decido a defender el emprendimiento en el que se encontrara. Ex compañeros del diario, con los que supo mantener profundas diferencias, asistieron también.
«Se fue un gran padre», se escuchó decir, con voz entrecortada, en la breve despedida de este caluroso lunes.
Y al fin y a cabo, lo mas importante, siempre son los hijos, y Raúl lo entendió.
