Tiempos de  elecciones, estrategias y candidaturas en Río Negro/Por Omar Nelson Livigni

 

Viedma.- (APP) El gobernador Alberto Weretilneck después de casi 8 años al frente del Ejecutivo se encuentra viviendo la paradoja que tras poner en marcha el mega Plan Castello que cubre con obras publicas la geografía provincial y que le debería redundar obvios dividendos políticos y electorales, no está en condiciones por impedimentos constitucionales de buscar otro periodo a partir del 2019.

Pero muy lejos  de resignarse a convertirse en “un pato rengo”, como califican los norteamericanos a los lideres que se encuentra en esas condiciones,  se está esforzando en convertirse y en que se le reconozca como  el gran elector de la provincia y quien  designará directa o indirectamente al candidato a gobernador de Juntos Somos Río Negro (JSRN).

Weretilneck es un dirigente político que hace mucho tiempo que ejercita el mando, desde sus dos gestiones en el municipio de Cipolletti, y aspira ejercer el poder  de su actual mandato de gobernador  hasta el último minuto, como lo vino haciendo desde que reemplazó en el cargo al fallecido Carlos Soria.

Los sentidos de Weretilneck están centrados en la elaboración de estrategias que le permitan responder con movidas simultáneas  y sorpresivas a sus adversarios políticos.

Martín Soria y la senadora nacional Magdalena Odarda, del partido Río , están profundizando sus coincidencias, y desde Buenos Aires llegará a la provincia el senador Miguel Pichetto  para armar el Peronismo Federal que ya fue  lanzado en Gualeguaychú.

Es que después del triunfo del Frente para la Victoria  en las elecciones a legisladores nacionales del año pasado que posibilitó la reelección de María Emilia Soria y la ratificación de su hermano Martín como líder del PJ y virtual candidato a gobernador, una preocupación mayúscula ocupa el centro de la escena en la disputa  por el poder.

A partir de ese momento en los ámbitos del gobierno y del partido oficial  la amenazante llegada del  intendente de General Roca a la gobernación está exigiendo los antídotos   adecuados para que no se cumplen tales pronósticos .

Por lo pronto Weretilneck ya indicó que las elecciones a gobernador serán  adelantadas para separarlas de las nacionales, arbitrio que también utilizarán la mayoría de las provincias en poder de la oposición al macrismo.

Otra variante  podría resultar de la introducción del instituto del balotaje -más  una aspiración que una certeza- incorporando el sistema de una segunda vuelta electoral con la intención de  favorecer un frente anti-Soria en las urnas.

El principal inconveniente que plantea esta variante es que el balotaje  no fue contemplado en la actual constitución, cuyo artículo 173 puntualiza que el actual  gobernador será elegido por simple mayoría de sufragios y cierra cualquiera otra posibilidad.

Para superar ese obstáculo se le hizo llegar a Weretilneck un borrador de proyecto para “reglamentar”  la disposición vigente, que presenta el riesgo de ser objeto de  cualquier recurso de anticonstitucionalidad ante los tribunales.

Se  debe tener en cuenta además que sólo las provincias de Chaco, Corrientes y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han instrumentado la doble vuelta mediante la reforma de sus respectivas constituciones, para elegir a sus poderes ejecutivos, pero en ningún caso apelando a leyes reglamentarias.

Por último, tampoco sería factible apelar a una enmienda constitucional que establezca la doble vuelta, ya que el articulo 119 de la constitución rionegrina dispone que una enmienda adquiere validez cuando sea ratificada por el pueblo en las siguientes elecciones provinciales, que en este caso serían precisamente las del 2019 para elegir gobernador y vice.

Otra prioridad para el gobierno es  potenciar  en su funcionamiento político a Juntos Somos Río Negro, que si bien asimiló las duras experiencias de haber perdido elecciones y  retirado a sus candidatos en los pasados comicios para diputados nacionales, todavía  necesita recomponer sus líneas y volver a la militancia plena.

Con esta finalidad el 21 de abril en Allen habrá una importante reunión de la dirigencia y la militancia, para analizar la coyuntura y el tiempo que se viene.

Alli estarán el gobernador Alberto Weretilneck sin perderse detalle del plenario, el vicegobernador Pedro Pesatti y la totalidad de los ministros, algunos de los cuales serán los precandidatos  que se lanzarán a competir por la nominación de JSRN, seguramente  después de la finalización del mundial de futbol.

Hasta el momento nadie sabe quien será el candidato de Weretilneck, pero se descuenta que el gobernador tiene ya “in pectore” la identidad de quien lo reemplazará como el máximo aspirante del partido oficial en los cruciales comicios del 2019.

Todo indica que la voluntad de Weretilneck  se inclinará  en favor de Alejandro Palmieri, el ex ministro de Economía y actual titular del bloque. de JSRN, quien hasta el momento no oficializó una decisión en ese sentido. En cambio sí lo hizo el vice gobernador Pedro Pesatti, en un breve diálogo con un periodista de San Carlos Bariloche.

Se descuenta que en Allen se abordarán un conjunto de temas -seguramente también el de las candidaturas latentes  en el oficialismo- pero se pondrá énfasis en la definición del perfil federalista de JSRN, anti centralista, marcando distancias con el gobierno de Mauricio Macri  y limitando cualquier compromiso que sobrepase lo meramente institucional con la Casa Rosada.

Pero justo en esta coyuntura, hay otra preocupación que frunce el ceño de Weretilneck y la plana mayor de JSRN como  son las “inoportunas” elecciones municipales de Villa Regina, que fungirán como banco de pruebas para los partidos.

Los resultados servirán para medir el humor de los comprovincianos del Alto Valle por tratarse de una ciudad de 40 mil habitantes y un padrón electoral de 26 mil ciudadanos y se tomará como un punto de referencia para  consultores y politólogos.  Algunas  encuestas pronostican  el primer lugar para  Carlos Vazzana, el candidato  del Frente para la Victoria, y una ajustada disputada por el segundo término  entre Carlos Rodríguez de Cambiemos y Marcela Ávila de Juntos Somos Río Negro.  Para el oficialismo la exigencia es el triunfo o una muy buena elección que pueda exhibirse como síntoma de recuperación ante propios y extraños. Lo contrario un dato desalentador para la reunión partidaria del 21 de abril. (APP)