Viedma.- (APP) El gobernador Alberto Weretilneck reconoció que la baja en la coparticipación, la recesión y las modificaciones a leyes como IVA y Ganancias, la provincia “dejó de recibir cerca de 1.500 millones de pesos”, y eso más el aumento del gasto “generó un déficit de cerca de 2.200 millones de pesos”.
Señaló, en declaraciones a LU 19 consignadas por APP, que “a pesar de la administración prolija que tenemos” los gastos “crecieron”, en función de la devaluación que hizo el gobierno nacional, un aumento del 60% en los combustibles, la suba de los medicamentos y la recomposición salarial del 33 al 38% en algunos sectores.
Dijo que “no paramos la obra pública, garantizamos la salud, la educación, la seguridad, las políticas sociales y el acompañamiento a la producción”.
Resumió que “no fue un año brillante” pero se manejó “en términos aceptables”.
Indicó que ante el déficit, de 2.200 millones de pesos, “se optó por conseguir fondos para paliar el funcionamiento” y no el camino del ajuste, más allá de algunas restricciones, “esperando que la situación del país mejore”.
Explicitó que se espera la reactivación e la economía, la baja de la inflación y la suba de la recaudación, para de esa manera volver a un equilibrio en las cuentas.
“Terminamos bastante bien”, insistió, “para lo que fue el año”.
Rescató el cumplimiento de los compromisos salariales, “complicados” con los prestadores del IPROSS, aunque se va a empezar a pagar en los próximos días, “y en términos normales” con el resto de los proveedores.
Destacó que la provincia está en paz, más ordenada, más integrada, “y en un ánimo de ir creciendo”. (APP)
