{"id":11094,"date":"2017-08-21T12:05:13","date_gmt":"2017-08-21T12:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=11094"},"modified":"2017-08-21T12:05:13","modified_gmt":"2017-08-21T12:05:13","slug":"pepe-rosa-el-ultimo-revisionistapor-eduardo-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/pepe-rosa-el-ultimo-revisionistapor-eduardo-rosa\/","title":{"rendered":"Pepe Rosa \u00bfEl \u00faltimo revisionista?\/Por Eduardo Rosa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viedma.- (APP) Al cumplirse 102 a\u00f1os del nacimiento de Pepe Rosa, el historiador del pueblo, su hijo Eduardo Rosa, nos comparte una breve rese\u00f1a sobre quien fue Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa.<\/p>\n<p>Primera historia: \u00bfQui\u00e9n es Pepe?<\/p>\n<p>Empezamos estas l\u00edneas llam\u00e1ndolo \u201cel viejo maestro\u201d, y esto viene de lejos. Al final de su vida a Pepe Rosa le halagaba que lo llamen as\u00ed y como todo lo de \u00e9l es historia vamos a historiarlo: Rosa, reunido con Per\u00f3n, le hace un comentario sobre los cursos de estrategia militar en la escuela superior de guerra; que tuvo oportunidad de leer y le dice que es un excelente profesor. \u201cYo ser\u00e9 buen profesor, pero usted&#8230; usted es un maestro\u201d, le contesta.<\/p>\n<p>Per\u00f3n tambien hab\u00eda le\u00eddo a Pepe, pero su admiraci\u00f3n ven\u00eda de algo m\u00e1s personal. A Per\u00f3n, militar de alma, el presidente Lanusse le hab\u00eda quitado, junto a su grado, el derecho a usar uniforme. Per\u00f3n tom\u00f3 esto como de qui\u00e9n viene y contest\u00f3 a un periodista que lamentaba la decisi\u00f3n: \u201cNo podr\u00e9 usar el uniforme del pa\u00eds que amo, pero puedo usar el uniforme paraguayo que es el ej\u00e9rcito m\u00e1s glorioso de Am\u00e9rica\u201d. Lanusse asombrado se indigna, diciendo que esas palabras eran poco menos que una traici\u00f3n. Pepe Rosa recoge el guante y sale al cruce y le recuerda a Lanusse que la calificaci\u00f3n de los paraguayos como El ej\u00e9rcito m\u00e1s glorioso de Am\u00e9rica, fue hecha por el General Gelly y Obes en plena guerra del Paraguay, admirado del coraje y la bravura de sus adversarios. Y que casualmente Juan Andr\u00e9s Gelly y Obes era t\u00edo abuelo de Lanusse.<\/p>\n<p>Polemista temible, hac\u00eda de la pol\u00e9mica un deporte y no med\u00eda consecuencias. Preso a los pocos d\u00edas de la autodenominada revoluci\u00f3n libertadora por dar refugio en su casa a un compa\u00f1ero buscado es finalmente llamado a declarar ante un poco equilibrado personaje que se hac\u00eda llamar \u201cCapit\u00e1n Ghandi\u201d, y este sedicente juez libertador le hace preguntas sobre historia (ese era su delito).<\/p>\n<p>-\u201c\u00bfY usted me ha tenido preso e incomunicado tantos d\u00edas para preguntarme sobre historia?; \u00bfNo hubiese sido m\u00e1s f\u00e1cil invitarme a su barco y conversar sobre historia &#8211; (a\u00fan Rosa no sab\u00eda que el \u201ccapit\u00e1n\u201d no era capit\u00e1n de la marina sino maestro de escuela). &#8211; O tal vez comprar mis libros; de esta forma yo hubiese ganado algo\u201d.\u00a0 \u201c\u00a1Usted es un mercader de la historia!\u201d, se indign\u00f3 Ghandi. \u2013\u201c\u00bfY usted de que vive?, pregunta Rosa, porque supongo que ser\u00e1 mercader de algo\u201d. En un momento que tocan el tema de la agresi\u00f3n franco brit\u00e1nica a la Argentina de 1838 y 1845 y Ghandi minimiza el conflicto\u2026 \u201cah, dice, los bloqueos&#8230;\u201d \u00a1pero no bombardearon Buenos Aires! \u2026 no, dice Rosa&#8230; Buenos Aires no fue bombardeada&#8230; por marinos&#8230; Extranjeros. Ghandi no se da cuenta de la sutileza hasta que unos j\u00f3venes que observaban le pasan un papelito. Esa imprudente bravuconada le cost\u00f3 meses de c\u00e1rcel, pero Pepe Rosa, polemista impenitente no se pudo callar.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era este hombre?<\/p>\n<p>El 20 de agosto de 1906 una guardia de Granaderos a caballo escoltaba una visita en direcci\u00f3n a la casa rosada. Era el arribo de Mr. Elhiu Root, embajador extraordinario de los Estados Unidos, que estaba recorriendo \u201cel patio trasero\u201d. Mr. Root, como la mayor\u00eda de sus compatriotas, no le quedaba dudas sobre el \u201cdestino manifiesto\u201d, que era (o es) la creencia que ellos ten\u00edan derecho primero a \u201ccivilizar y educar\u201d a toda Am\u00e9rica, y luego, naturalmente, a gobernarla. Era presidente por entonces en ese pa\u00eds Teodoro Roosvelt, a quien Rub\u00e9n Dar\u00edo cantara:<\/p>\n<p>Eres los Estados Unidos,<\/p>\n<p>eres el futuro invasor<\/p>\n<p>de la Am\u00e9rica ingenua que tiene sangre ind\u00edgena,<\/p>\n<p>que a\u00fan reza a Jesucristo y a\u00fan habla en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>(oda a Roosvelt \u2013 Rub\u00e9n Dar\u00edo)<\/p>\n<p>Mr. Root se ufanaba de haber sido uno de los art\u00edfices de la enmienda Platt, que luego de la guerra hispano-norteamericana aseguraba la inclusi\u00f3n yanqui en el Caribe \u201chasta su anexi\u00f3n definitiva\u201d. Esa ma\u00f1ana fr\u00eda de 1906 se cruzaron esos dos destinos opuestos.<\/p>\n<p>Al pasar la comitiva por la puerta de la casa, estaba naciendo Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa, cosa que impresion\u00f3 tanto a su padre, que en la pila bautismal incorpor\u00f3 el \u201cElhiu\u201d.<\/p>\n<p>Pero fue llamado Pepe, y este sobrenombre tambi\u00e9n viene de la historia. Retrocedamos a 1806. Liniers ha llegado a Colonia, cuyo puerto estaba bloqueado por los ingleses, siempre bien informados por sus numerosos esp\u00edas y por sus logias mas\u00f3nicas. Liniers no se mov\u00eda; esperaba un aliado, dec\u00eda. Finalmente el aliado lleg\u00f3, era la sudestada, temible tormenta que acumulaba las aguas marrones en la orilla oriental pero produc\u00eda bajantes en la otra costa. Y los ingleses sab\u00edan muy bien que el R\u00edo de la Plata era mayoritariamente bajo, navegable solo por secretos canales que pocos pr\u00e1cticos conoc\u00edan.<\/p>\n<p>Liniers entonces cruza el r\u00edo pasando entre los asustados ingleses que no se atrev\u00edan a soltar amarras. Lo hace con los barcos que habitualmente trasbordaban desde Colonia o Montevideo las mercader\u00edas de los buques de ultramar. Uno de estos pr\u00e1cticos era un pintoresco catal\u00e1n llamado Jos\u00e9 Pons a qui\u00e9n apodaban \u201cPepe el Mahon\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>En 1807 encontramos a Pons incorporado al regimiento de Mi\u00f1ones al mando de un pelot\u00f3n peleando en Alsina y Per\u00fa. En el fragor de la lucha los Mi\u00f1ones le sacan un ca\u00f1\u00f3n a los ingleses y tal vez por no tener munici\u00f3n lo clavaron, -operaci\u00f3n irreversible en el campo de batalla- y lo guardaron en una casa vecina. Al finalizar el combate fueron a buscar su ca\u00f1\u00f3n y&#8230; \u00a1no estaba!, \u00a1Se lo hab\u00edan llevado los Patricios!. Hubo un largo reclamo judicial y finalmente devolvieron el ca\u00f1\u00f3n. Pocos d\u00edas despu\u00e9s se depone el virrey y \u00bfqui\u00e9n asume?: \u00a1el odiado jefe de los Patricios!. Pepe no lo soport\u00f3 y cruz\u00f3 a Montevideo para ponerse a las \u00f3rdenes de El\u00edo; nuevo virrey nombrado por la junta de C\u00e1diz. Para eso arm\u00f3 dos de sus barquitos con un ca\u00f1\u00f3n cada uno impulsados por diez remeros (una chalupa armada en guerra, que sol\u00edan usarse para polic\u00eda de los puertos). A uno de ellos lo bautiz\u00f3 \u201cLa Podrida\u201d, y, para ganarse la vida sac\u00f3 patente de corso. En los registros de Montevideo se consignan varias capturas de buques \u201cde Buenos Aires\u201d realizadas por La Podrida.<\/p>\n<p>Cuando el sitio de Montevideo, en 1813 en la primera batalla naval contra las fuerzas \u201cde Buenos Aires\u201d (Argentina todav\u00eda no exist\u00eda), el \u00fanico barco hundido fue el \u201cSan Luis\u201d. Lo hundi\u00f3 \u201cla movediza podrida\u201d seg\u00fan los anales de la historia naval argentina.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 aquella \u00e9poca; la pol\u00edtica fue reemplazada por las cosas cotidianas y Pepe el Mahon\u00e9s retom\u00f3 sus habituales fletes. En 1829 lleg\u00f3 de Espa\u00f1a un conocido de la familia, que como tantos otros inmigrantes comenz\u00f3 a trabajar en la casa de comercio de su connacional y como tantos otros termin\u00f3 cas\u00e1ndose con una de sus hijas; era Vicente Rosa. A uno de sus hijos le pusieron Jos\u00e9 Mar\u00eda tomando el nombre de pila de ambos suegros (Jos\u00e9 y Josefa) heredando tambi\u00e9n el sobrenombre Pepe, y este pas\u00f3 a su hijo y luego a su nieto y bisnieto y tataranieto.<\/p>\n<p>El primer Jos\u00e9 Mar\u00eda, abuelo del Pepe Rosa fue un abogado de prestigio y un entendido en econom\u00eda, siendo -pese a que su militancia lo encontr\u00f3 en los cantones Radicales del 80-, ministro de hacienda de Roca y m\u00e1s tarde de S\u00e1enz Pe\u00f1a. Fue \u00e9l quien \u201cinvent\u00f3\u201d la convertibilidad creando la caja de conversi\u00f3n que canjeaba un peso por 0,44gr. de oro, ley que subsisti\u00f3 hasta que estalla la guerra del 14 y su prop\u00f3sito era evitar que el peso argentino siguiese subiendo, lo que imposibilitaba el nacimiento de nuestras industrias y abarataba las importaciones.<\/p>\n<p>En sus memorias, (Pablo Hern\u00e1ndez -Conversaciones con Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa \u2013 1978), nuestro Pepe le contaba que le gustaba ir los domingos a la casa de su abuelo, donde unos se\u00f1ores que dominaban el ya olvidado arte de la conversaci\u00f3n, hablaban de \u201ccalles\u201d (Sarmiento, Pellegrini, Mitre). Tambi\u00e9n cuenta que la historia se viv\u00eda en su casa como chimentos vecinales y entre sus recuerdos relata que una de sus t\u00eda abuelas hablaba de la batalla de Rodeo del Medio, entre el t\u00edo \u00c1ngel y el t\u00edo Goyo. (Pacheco y Lamadrid).<\/p>\n<p>Otro cuento hist\u00f3rico nos relata el espanto de una se\u00f1ora que contaba horrorizada el haber pasado por la quinta de Rosas y haber visto cientos de cad\u00e1veres colgando de los \u00e1rboles. No le pareci\u00f3 a joven Pepe de buen gusto usar su propia quinta para algo tan desagradable, por lo que averigu\u00f3 y encontr\u00f3 que era cierto lo que esta espantada se\u00f1ora hab\u00eda visto, pero no era un capricho del \u201ctirano\u201d sino que era cosa de Urquiza, que ejecut\u00f3 a toda una divisi\u00f3n que se hab\u00eda sublevado y se hab\u00eda pasado al bando Argentino antes de Caseros colgando sus cad\u00e1veres en Palermo. Tal vez fue en esa temprana edad que Pepe supo que no exist\u00eda objetividad para ver la historia, y los \u201cmalos\u201d eran malos s\u00f3lo por definici\u00f3n de diccionario.<\/p>\n<p>Pepe fue un precoz lector que ya se asomaba como polemista. A los once a\u00f1os hab\u00eda ca\u00eddo en sus manos \u201cEl origen de las especies\u201d de Charles Darwin y en la clase de religi\u00f3n el peque\u00f1o Pepe discuti\u00f3 con su profesor sobre la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQui\u00e9n le ha dicho a usted eso? \u00bfDarwin? \u00bfY ese Darwin cree saber m\u00e1s que la Biblia?. Vea jovencito, lo que ese Darwin dijera fue amplia y definitivamente rebatido por Cruvier, enterrando la rid\u00edcula teor\u00eda de las especies mutantes\u201d.<\/p>\n<p>Pepito; joven testarudo no se dio por vencido y busc\u00f3 en la nutrida biblioteca de su casa argumentos que pudiesen confirmar a Darwin. No los encontr\u00f3, pero al d\u00eda siguiente volvi\u00f3 con algo que incuestionablemente pon\u00eda fin a la objeci\u00f3n de su maestro.<\/p>\n<p>\u201cCruvier no pudo haber rebatido nada de lo que Darwin haya dicho, por la simple raz\u00f3n que Cruvier ya hab\u00eda muerto cuando Darwin publica El Origen de las especies\u201d. Una mala nota para Pepito, tal vez precursora de los meses de c\u00e1rcel ganados por no quedarse callado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan quienes lo conocieron de veinte a\u00f1os, Pepe les parec\u00eda un bicho raro. Su madre hab\u00eda muerto cuando \u00e9l ten\u00eda solo 13 y seguramente su casa era regenteada por sus hermanas mayores, por lo que Pepe prefer\u00eda hacer una vida de mesa de bar. Se lo pod\u00eda encontrar con cuatro o cinco libros de los m\u00e1s variados temas, no estudiado (era un buen estudiante y se recibi\u00f3 de abogado a los 20 a\u00f1os), sino leyendo; conoc\u00eda al dedillo la mitolog\u00eda, los libros de la literatura en boga, recitaba largos poemas con solo haberlos le\u00eddo un par de veces, era sin duda uno de esos privilegiados que tienen permanentemente encendido el teatro de su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De m\u00e1s est\u00e1 decir que su conversaci\u00f3n fascinaba a sus interlocutores y en mayor medida a sus oyentes femeninos. Ha contado alguna vez que hasta Alfonsina Storni qued\u00f3 tan impactada que le inspir\u00f3 un poema.<\/p>\n<p>Nunca ejerci\u00f3 muy seriamente su profesi\u00f3n de abogado. Salvo algunos asuntos familiares el joven Dr. parec\u00eda m\u00e1s inclinado a la pol\u00edtica y militaba activamente en el partido de Lisandro de la Torre, como casi todos los j\u00f3venes estudiantes de su \u00e9poca. De la Torre, apreciando los quilates de su militante decide mandarlo a Santa Fe, ciudad donde su partido no era fuerte y el objeto era hacer que Rosa hiciese los dos a\u00f1os de residencia en la provincia para luego candidatearlo a algo. Por esto mandan al reci\u00e9n casado matrimonio Rosa (su joven esposa era Delfina Bunge), a esa ciudad con el conchabo de \u201cJuez de Instrucci\u00f3n\u201d. Un juez de instrucci\u00f3n es el juez de las comisar\u00edas, que debe actuar en primera instancia en los casos policiales (hurtos, prostituci\u00f3n, juego, peleas). Esto le da un contacto cotidiano con una realidad que para \u00e9l seguramente era muy lejana.<\/p>\n<p>Era el principio de los a\u00f1os 30; la crisis iniciada en el mundo capitalista tambi\u00e9n llegaba a la Argentina. Era la \u00e9poca que el tango cantaba: donde hay un mango, viejo, G\u00f3mez y que en el puerto aparec\u00edan ollas populares. Si eso pasaba en Buenos Aires, con todos sus recursos \u00bfqu\u00e9 le quedaba a Santa Fe? Tal vez la \u00fanica forma de trabajo era agachar la cabeza y hacer cola en \u201cLa Forestal\u201d para mendigar la inclusi\u00f3n en la \u201ctarja\u201d, ocupando el lugar dejado por alg\u00fan d\u00edscolo que no sab\u00eda agacharse. All\u00ed al menos se ten\u00eda cama y \u201cprovista\u201d aunque de plata no hablemos.<\/p>\n<p>Pepe volvi\u00f3 a ver all\u00ed a los molinos de viento. En su primer libro \u201cM\u00e1s all\u00e1 del C\u00f3digo\u201d (1932), nos relata como un juez debe administrar justicia tratando de sobrepasar las falencias del c\u00f3digo. Esta actitud le trajo algunos problemas, sobre todo con lo que para algunos era el sagrado derecho de propiedad. Relata en el libro varios casos donde se absolv\u00eda de culpa a alg\u00fan paisano que carneaba una oveja para dar de comer a su familia, dejando el cuero en el alambrado para no perjudicar en m\u00e1s al propietario.<\/p>\n<p>Su relaci\u00f3n con la historia tal vez haya comenzado al entrever en esa gente sencilla algo no escrito en los libros. En los paisanos, nietos o bisnietos de los que hicieron la patria a\u00fan quedaba el rescoldo de sus abuelos, aquellos hombres que sent\u00edan la patria \u201cde la gente\u201d y no entend\u00edan a las palabras huecas que hablaban de abstracciones, como libertad, civilizaci\u00f3n, progreso; palabras todas aplicables a una clase social que no era la de ellos. Y menos entend\u00edan que ellos deb\u00edan ser excluidos de la patria que con su sangre hab\u00edan ayudado a nacer.<\/p>\n<p>Hubo entonces un primer compromiso con la verdad, a la que previamente habr\u00eda que encontrar escarbando en el subsuelo de la Patria, separando escombros de mentiras ocultaciones y verdades a medias que tapaban aquel tesoro, antes que la muerte o los siglos los oculten y ya no podamos ser.<\/p>\n<p>Fuente: Agencia Paco Urondo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; Viedma.- (APP) Al cumplirse 102 a\u00f1os del nacimiento de Pepe Rosa, el historiador del pueblo, su hijo Eduardo Rosa, nos comparte una \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/pepe-rosa-el-ultimo-revisionistapor-eduardo-rosa\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-11094","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11094"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11094\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11096,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11094\/revisions\/11096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}