{"id":12982,"date":"2020-10-11T08:00:59","date_gmt":"2020-10-11T08:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=12982"},"modified":"2020-10-11T15:55:44","modified_gmt":"2020-10-11T15:55:44","slug":"12-de-octubre-sobre-la-historia-y-los-mitos-de-la-conquista-y-colonizacion-de-americapor-claudio-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/12-de-octubre-sobre-la-historia-y-los-mitos-de-la-conquista-y-colonizacion-de-americapor-claudio-garcia\/","title":{"rendered":"12 de octubre: Sobre la historia y los mitos de la conquista y colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica\/Por Claudio Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Viedma.- (APP) Conocer e interpretar cierto per\u00edodo hist\u00f3rico presenta sus dificultades por lo compleja que es toda realidad y porque, esa debilidad, engendra mitos que a la vez contribuyen a oscurecer los hechos ocurridos. El \u201cdescubrimiento de Am\u00e9rica\u201d en 1492 y todo el proceso de colonizaci\u00f3n posterior es, probablemente, uno de los temas de la historia general de la humanidad que m\u00e1s mitos arrastra. Por lo tanto no solamente el debate hist\u00f3rico al respecto propiamente dicho no est\u00e1 clausurado, sino que todav\u00eda tiene fuertes implicancias en muchos de los debates ideol\u00f3gico-pol\u00edticos e incluso filos\u00f3ficos del presente.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s se ha discutido acaloradamente es si la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola de Am\u00e9rica fue m\u00e1s o menos inhumana, de lo que se desprender\u00eda el car\u00e1cter progresivo o reaccionario de la empresa. Pero, de este modo, no se disipar\u00e1 nada de una realidad que enfrent\u00f3 razas y culturas; un estadio m\u00e1s avanzado de la civilizaci\u00f3n, el europeo, con otro, el americano, cuyas sociedades ind\u00edgenas m\u00e1s avanzadas se encontraban en el estadio medio de la barbarie (1). No cabe duda que la colonizaci\u00f3n americana -como la de otras regiones del planeta por los ingleses, franceses, portugueses u holandeses- fue indudablemente inhumana, en muchos aspectos monstruosa. Este debate s\u00ed creo que est\u00e1 clausurado, m\u00e1s all\u00e1 que todav\u00eda hay sectores que se empe\u00f1an en minimizarlo -no con ning\u00fan objetivo de esclarecimiento de lo sucedido en el pasado, sino con el sentido de enfrentar las demandas actuales, justas en su mayor\u00eda, de las distintas comunidades de pueblos originarios o preexistentes-. S\u00ed creo que lo que est\u00e1 en discusi\u00f3n es el car\u00e1cter reaccionario o progresivo de la empresa desde el punto de vista hist\u00f3rico. Todav\u00eda muchos intelectuales e historiadores concluyen que aunque la colonizaci\u00f3n signific\u00f3 el genocidio de millones de ind\u00edgenas, el sometimiento de los pueblos originarios -pol\u00edtica que con mayores o menores grados se extendi\u00f3 en el tiempo, ya con una Latinoam\u00e9rica balcanizada y con gobiernos independientes de las metr\u00f3polis colonizadoras, y hasta la actualidad-, desde el punto de vista hist\u00f3rico este proceso fue progresivo. Para adelantar algunas de mis conclusiones, creo que la colonizaci\u00f3n fue inevitable, pero el concepto de progreso, tanto la concepci\u00f3n de una historia lineal y arm\u00f3nica del Iluminismo que siempre llega a buen puerto, como la historia como desarrollo de la racionalidad dial\u00e9ctica -donde la historia avanza con contradicciones, pero avanza-, entr\u00f3 enteramente en crisis en el siglo XX. Afirmar que inevitablemente la rueda de la historia corre hacia una mejor humanidad aunque \u201cchorree sangre y lodo\u201d (como dec\u00eda Marx respecto al dominio del capital en el mundo), y que por lo tanto se debe reivindicar la colonizaci\u00f3n bajo el concepto que todo se justifica en funci\u00f3n del progreso, ya no puede ser aceptado sin severos cuestionamientos.<\/p>\n<p>LAS INJUSTICIAS DE LA CONQUISTA Y COLONIZACION<\/p>\n<p>Existen suficientes libros, un gran n\u00famero de historiadores y ensayistas, con muchos a\u00f1os de investigaci\u00f3n, que han constatado la veracidad de los atropellos y masacres producidas en los a\u00f1os de la conquista y colonizaci\u00f3n sobre las distintas sociedades ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>No hay coincidencia entre los m\u00e1s serios investigadores sobre la cantidad de ind\u00edgenas existentes antes de 1492. Las Casas sugiere en sus testimonios una poblaci\u00f3n cercana a los 100 millones, y los m\u00e1s fan\u00e1ticos indigenistas aceptan como real esa cantidad, o, por lo menos, unos 80 millones. Otros, como Sapper y Rivet, relacionando el nivel de civilizaci\u00f3n y la densidad de habitantes, estiman unos 50 millones, mientras que hay autores, como Kroeber, que concluye que el n\u00famero alcanzado por los ind\u00edgenas no llega a los 10 millones (2). Regionalmente se han realizado estudios que han permitido aproximaciones m\u00e1s objetivas, que indican, por ejemplo, que en M\u00e9xico Central exist\u00edan antes del descubrimiento aproximadamente 25 millones de ind\u00edgenas. Existen s\u00ed c\u00e1lculos m\u00e1s certeros sobre la cantidad de abor\u00edgenes que fueron pereciendo en las d\u00e9cadas de la conquista y colonizaci\u00f3n, y que confirma que el n\u00famero de v\u00edctimas fue muy importante. En M\u00e9xico Central, de los 25 millones que mencion\u00e9, s\u00f3lo se contaron poco m\u00e1s de 3 millones setenta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Las causas de esta mortandad han sido fundamentalmente dos. Una, las guerras de conquista, donde la enorme distancia entre los estadios de civilizaci\u00f3n \u2013desde el punto de vista de t\u00e9cnica- fue lo decisivo para que grupos peque\u00f1os de espa\u00f1oles causaran miles y miles de muertes. Otra, quiz\u00e1s la m\u00e1s importante, las bacterias y virus que trajeron los europeos a Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Los cuerpos desnudos, las flechas sin siquiera sus puntas de hierro, dado que este metal les era desconocido, poco pod\u00edan hacer contra las ballestas, las escopetas, las espadas y los escudos. Am\u00e9rico Vespucio describi\u00f3 claramente esta situaci\u00f3n: \u201c\u2026pues como est\u00e1n desnudos siempre hac\u00edamos en ellos grand\u00edsimas matanza, sucedi\u00e9ndose muchas veces luchar diez y seis de nosotros con dos mil de ellos y al final desbaratarlos y matar muchos de ellos\u2026\u201d. De all\u00ed que los distintos conquistadores, como Vasco Nu\u00f1ez de Balboa, Diego Vel\u00e1zquez, Hern\u00e1n Cort\u00e9s y Francisco Pizarro hayan podido matar a miles y miles de ind\u00edgenas en sus procedimientos guerreros, con una considerable inferioridad num\u00e9rica de los grupos que comandaban. Contribuyeron tambi\u00e9n a esas matanzas las divisiones entre las distintas sociedades abor\u00edgenes. Los aztecas y los incas, antes de la conquista, hab\u00edan dominado imperialmente a distintos grupos ind\u00edgenas, con atropellos y crueldad, y fue por eso que, por ejemplo, los totonacas, tlaxcaltecas y otom\u00edes se aliaron a Cort\u00e9s para derrotar a los aztecas (3). Tambi\u00e9n Pizarro realiz\u00f3 la conquista de los incas en plena \u201cguerra civil\u201d de ese imperio, por la sucesi\u00f3n de Huaina C\u00e1pac, entre el hijo primog\u00e9nito Hu\u00e1scar y Atahualpa, el v\u00e1stago predilecto.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n de divisi\u00f3n y enfrentamiento entre grupos ind\u00edgenas facilit\u00f3 las matanzas hasta incluso el siglo XIX. Todos los conquistadores y generales utilizaron la alianza con las jefaturas ind\u00edgenas de tal o cual grupo, para derrotar a otra colectividad (4).<\/p>\n<p>La otra causa de muerte de los abor\u00edgenes y, quiz\u00e1s, la que merm\u00f3 m\u00e1s su n\u00famero, fue la falta de inmunidad a varias enfermedades contagiosas que trajeron los europeos, principalmente la viruela. En una carta de Jer\u00f3nimo L\u00f3pez al pr\u00edncipe Felipe, en 1545, se indica que sucumbieron 400.000 indios en el t\u00e9rmino de siete meses en la zona de M\u00e9xico por viruela. Esta sola cifra duplica el n\u00famero de ind\u00edgenas muertos en la batalla de m\u00e1s de 90 d\u00edas de los espa\u00f1oles de Cort\u00e9s contra los aztecas dirigidos por el joven Cuauht\u00e9moc, en la toma de la capital Tenochtitl\u00e1n, que signific\u00f3 el golpe decisivo de los conquistadores para sojuzgar a la Am\u00e9rica Central (5).<\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 Eduardo Galeano en \u201cLas venas abiertas de Am\u00e9rica Latina\u201d: \u201cLos indios mor\u00edan como moscas; sus organismos no opon\u00edan defensas ante las enfermedades nuevas. Y los que sobreviv\u00edan quedaban debilitados e in\u00fatiles\u201d, citando luego a Darcy Ribeiro quien, en \u201cLas Am\u00e9ricas y la Civilizaci\u00f3n, Tomo I\u201d, estim\u00f3 que m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n aborigen de Am\u00e9rica muri\u00f3 contaminada luego del primer contacto con los hombres blancos, por viruela, t\u00e9tanos, ven\u00e9reas, fiebre amarilla, lepra y hasta la simple gripe, entre otras.<\/p>\n<p>En muchas ocasiones, conscientes de la mortandad causada por varias enfermedades, espa\u00f1oles y de otros pa\u00edses europeos, provocaron intencionalmente el contagio a los abor\u00edgenes para eliminarlos. Todav\u00eda en el siglo XIX y principios del siglo XX fue utilizada esa pr\u00e1ctica para \u201cdespoblar\u201d tierras que les interesaban a los europeos. Por ejemplo, los \u00faltimos onas, en el sur de Am\u00e9rica, fueron exterminados, no solamente por las armas, sino por las bacterias y virus que inmigrantes ingleses inoculaban en las ballenas que encallaban en las playas, a sabiendas que luego esos grupos ind\u00edgenas se aprovisionaban de la carne de los mam\u00edferos marinos para alimentarse, por testimonio directo de uno de los \u00faltimos onas que habitaron Tierra del Fuego.<\/p>\n<p>LA IDEALIZACION DE LAS SOCIEDADES PRECOLOMBINAS<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la veracidad, como ya se ha dicho, de los actos de barbarie cometidos por los colonizadores y de las injusticias todav\u00eda vigentes contra los pueblos preexistentes, no deja de ser un mito la idealizaci\u00f3n de las sociedades precolombinas que esgrimen muchos grupos indigenistas o integrantes de las distintas comunidades actuales: que viv\u00edan armoniosamente, que sus niveles culturales se encontraban avanzados para la \u00e9poca, que sus estructuras organizativas eran justas, y sus religiones totalmente humanitarias y de pr\u00e1cticas inocentes.<\/p>\n<p>En principio, no hab\u00eda uniformidad en el desarrollo de las distintas culturas ind\u00edgenas. Si bien son indudables los avances de los mayas en aritm\u00e9tica y astronom\u00eda, a tal punto que, por ejemplo, calcularon con m\u00e1s exactitud el a\u00f1o astron\u00f3mico que el se\u00f1alado por el calendario gregoriano, y distintos grupos mixtecas dejaron historia \u201cescrita\u201d, contra la creencia difundida que s\u00f3lo se hab\u00eda heredado de los grupos precolombinos testimonios materiales, tradiciones y leyendas recogidas por los primeros europeos, pero no aut\u00e9nticos registros de sus vidas (6); lo cierto es que las sociedades m\u00e1s avanzadas: mayas, aztecas e incas, se encontraban reci\u00e9n en el estadio medio de la barbarie, y exist\u00edan poblaciones que viv\u00edan con un nivel cultural del neol\u00edtico. Las grandes culturas abor\u00edgenes hab\u00edan desarrollado el cultivo del suelo e hicieron surgir grandes ciudades, compuestas algunas por viviendas y otras por templos, pero, por ejemplo, no conoc\u00edan la rueda ni el laboreo del hierro, y no es exagerado decir que en la t\u00e9cnica \u201cpor lo general los indios estaban a\u00fan en la Edad de Piedra\u201d (7).<\/p>\n<p>Los grandes imperios, como aztecas e incas, se expandieron por la v\u00eda militar, sojuzgando a otros pueblos ind\u00edgenas con mucha crueldad, y gobernaron desp\u00f3ticamente. De all\u00ed, como he se\u00f1alado, las divisiones de las que se aprovecharon los conquistadores para salir victoriosos de muchas batallas. Las religiones que practicaban las distintas sociedades y grupos abor\u00edgenes, en su mayor\u00eda con gran cantidad de divinidades, permit\u00edan crueldades de todo tipo, como los sacrificios humanos en aztecas e incas, y el canibalismo y la reducci\u00f3n de cabezas en las tribus abor\u00edgenes m\u00e1s conocidas del Brasil y el Matto Grosso. S\u00f3lo as\u00ed se entiende que, por ejemplo, muchos grupos ind\u00edgenas se aliaran a Cort\u00e9s para derrotar a los aztecas; de hecho, hay investigaciones que afirman que en el principal templo de la ciudad de M\u00e9xico, se sacrificaron, por ejemplo, 20.000 hombres en cuatro d\u00edas.<\/p>\n<p>MITOLOGIA Y RELIGION<\/p>\n<p>La mitolog\u00eda azteca e inca tambi\u00e9n ayud\u00f3 a la conquista, dado que exist\u00edan presagios sobre el retorno de los \u201cdioses\u201d que los abor\u00edgenes asociaron a la llegada de los conquistadores. El azar hizo que el dios Quetzalc\u00f3atl, de los aztecas, \u201cque vendr\u00eda por el este\u201d, fuera blanco y barbudo como los espa\u00f1oles, y que, adem\u00e1s, fuera blanco y barbudo el dios Huiracocha de los incas. As\u00ed lo han se\u00f1alado numerosos autores, como Richard Konetze, quien escribi\u00f3: \u201cEl esp\u00edritu de lucha que animaba al belicoso pueblo azteca frente a los intrusos europeos fue lentamente minado por sus creencias religiosas. Los aztecas consideraban que su mundo estaba amenazado por el infortunio y condenado a la ruina\u2026 fue esencial el profetizado retorno del rey y sacerdote Quetzalc\u00f3atl, quien deb\u00eda aparecer por el Oriente y poner t\u00e9rmino a la supremac\u00eda de los dioses sanguinarios\u2026 Moctezuma crey\u00f3 que los espa\u00f1oles eran los anunciados nuevos se\u00f1ores a quienes deb\u00eda cederles el poder \u201d (8).<\/p>\n<p>As\u00ed como las religiones de los grupos ind\u00edgenas facilitaron en gran medida su sometimiento a los conquistadores, la difusi\u00f3n de la fe cristiana y \u201cla lucha contra los infieles\u201d fue un componente esencial en el desarrollo y los hechos cruentos que marcaron d\u00e9cadas y d\u00e9cadas de conquista y colonizaci\u00f3n del territorio americano. El cometido misional legitim\u00f3 la toma de posesi\u00f3n del Nuevo Mundo, y llev\u00f3 a la iglesia a participar activamente en la organizaci\u00f3n de la vida americana. Prim\u00f3 adem\u00e1s la concepci\u00f3n seg\u00fan la cual el sometimiento de los indios por la fuerza de las armas era imprescindible para predicar m\u00e1s f\u00e1cilmente y con mayor \u00e9xito el evangelio.<\/p>\n<p>Conviene aclarar que la evangelizaci\u00f3n de los paganos no fue el motor fundamental que empuj\u00f3 a los espa\u00f1oles a la conquista de Am\u00e9rica. Es obvio que por sobre las intenciones confesionales, primaba el inter\u00e9s m\u00e1s terreno de la posici\u00f3n y la riqueza que no hab\u00edan obtenido en Europa. Sin mencionar que muchos embarcaban a una aventura sin dudas riesgosa, dadas las fr\u00e1giles embarcaciones, escapando de distintos tipos de persecuciones, como est\u00e1 documentado en relaci\u00f3n a muchos jud\u00edos, motivados por las medidas inquisitoriales de los reyes cat\u00f3licos. Como escribi\u00f3 Richard Konetzke: \u201cNo es imaginable que los rudos y curtidos marinos que tras larga resistencia se resolvieron a participar en el primer viaje de Col\u00f3n, o los delincuentes indultados que se encontraban entre los tripulantes, se hayan sentido ap\u00f3stoles laicos que llevaban el evangelio a pueblos distantes e ignotos\u201d (9).<\/p>\n<p>No obstante, \u201cla conversi\u00f3n de los abor\u00edgenes\u201d justificaba el accionar y los atropellos que llevaron a cabo los grupos comandados por los distintos conquistadores espa\u00f1oles. Por eso Col\u00f3n escribi\u00f3 que los reyes Fernando e Isabel \u201ccomo cat\u00f3licos y cristianos y Pr\u00edncipes amadores de la santa fe cristiana y acrecentadores della, y enemigos de la secta de Mahoma y de todas las idolatr\u00edas y herej\u00edas, pensaron de enviarme a m\u00ed Crist\u00f3bal Col\u00f3n a las dichas partidas de Indias para ver los dichos pr\u00edncipes, y los pueblos y tierras, y la disposici\u00f3n dellas y de todo, y la manera que se pudiera tener para la conversi\u00f3n dellas a nuestra santa fe\u201d. Todos los conquistadores posteriores, en sus escritos e informes a las autoridades de la metr\u00f3poli, marcaban tambi\u00e9n asiduamente el prop\u00f3sito confesional de sus actos.<\/p>\n<p>Es cierto, por otra parte, que existieron conflictos, por un lado entre misioneros y colonos con motivo de los tratamientos manifiestamente inhumanos que se brindaba a los grupos ind\u00edgenas, y la rapi\u00f1a y rivalidades que se originaron entre los espa\u00f1oles por las riquezas del Nuevo Mundo, que se encontraban muy lejos de la \u201cconciencia cristiana\u201d de la \u00e9poca; y por otro, entre las diferentes \u00f3rdenes religiosas, sectores intelectuales y dirigentes y la c\u00fapula papal, precisamente por la manera en que se deb\u00eda obrar con los abor\u00edgenes y las diferentes posturas existentes respecto a si los ind\u00edgenas deb\u00edan ser considerados tan \u201chumanos\u201d como los europeos, y si contaban con el \u201calma\u201d que justificara su evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es indudable, m\u00e1s all\u00e1 de todas estas contradicciones, que el papel de la iglesia y el componente religioso de los conquistadores sirvi\u00f3 de \u201caliento\u201d y \u201cjustificaci\u00f3n\u201d a un accionar que no se caracteriz\u00f3 por lo humanitario y cristiano que podr\u00eda presuponerse. As\u00ed como las creencias religiosas de los aztecas y de otras sociedades ind\u00edgenas minaron su combatividad contra los conquistadores, la religi\u00f3n de los europeos, por el contrario sirvi\u00f3 de incentivo a su papel guerrero y de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La realidad de los incontables hechos cruentos efectuados por los europeos \u201ccristianos\u201d, llev\u00f3 a que algunos religiosos e intelectuales se cuestionaran la legitimidad de los objetivos confesionales que se esgrim\u00edan para conquistar el Nuevo Mundo y otras regiones del planeta, y muchos alzaron su voz solitaria por la verg\u00fcenza que sent\u00edan al enterarse de las matanzas que llevaron a cabo hombres de su misma fe. Por ejemplo, William Howitt escribi\u00f3 en forma contundente sobre el sistema colonial cristiano que: \u201cLos actos de barbarie y los inicuos ultrajes perpetrados por las razas llamadas cristianas en todas las religiones del mundo y contra todos los pueblos que pudieron subyugar, no encuentran paralelo en ninguna era de la historia universal y en ninguna raza, por salvaje e inculta, despiadada e imp\u00fadica que \u00e9sta fuera\u201d.<\/p>\n<p>LA COLONIZACION FUE UN INSTRUMENTO PARA EL TRIUNFO DEL CAPITALISMO<\/p>\n<p>A pesar de su car\u00e1cter inhumano, la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica fue parte quiz\u00e1s principal de toda la etapa de la acumulaci\u00f3n primitiva capitalista; fue uno de los principales eslabones en la expansi\u00f3n mundial del naciente capitalismo. De all\u00ed que muchos intelectuales e historiadores, con ideolog\u00eda de derecha o izquierda, justificaran que ese proceso fuera progresivo hist\u00f3ricamente hablando. Era el desarrollo de \u201cla raz\u00f3n instrumental\u201d, del progreso o del triunfo de un sistema que tambi\u00e9n generar\u00eda en su seno a sus propios enterradores, los obreros, con lo cual vendr\u00eda el socialismo y as\u00ed \u201chist\u00f3ricamente\u201d el pasado de la humanidad, incluyendo los horrores de la colonizaci\u00f3n, quedar\u00eda redimido.<\/p>\n<p>El mejor historiador marxista, a mi juicio, de nuestro pa\u00eds, Milc\u00edades Pe\u00f1a, lo escribi\u00f3 claramente: \u201cAlgunos te\u00f3ricos populistas condenan a posteriori la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola (o inglesa) partiendo de la lamentable tonter\u00eda de que la misma fue inhumana. Pero no se puede condenar la colonizaci\u00f3n -ni tampoco la esclavitud que prevaleci\u00f3 en la antig\u00fcedad- dado el hecho irrefutable que resultaba econ\u00f3micamente necesaria. Era en su momento el \u00fanico camino abierto a la humanidad para que una parte de ella pudiera ascender explotando al resto, a un creciente dominio sobre la cultura; preparando as\u00ed, objetivamente, y pese a sus deseos, las bases para la emancipaci\u00f3n de toda la humanidad\u201d (10).<\/p>\n<p>El argentino Sergio Bag\u00fa tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que, a pesar de las injusticias, el sistema colonial sirvi\u00f3 al fortalecimiento del capitalismo, un sistema que signific\u00f3 un tremendo salto adelante de las fuerzas productivas: \u201c(\u2026fueron descubiertas y conquistas (las colonias americanas) como un episodio m\u00e1s de un vasto per\u00edodo de expansi\u00f3n comercial del capitalismo europeo. Muy pocos lustros despu\u00e9s de iniciada su historia propiamente colonial, la orientaci\u00f3n que van tomando sus explotaciones mineras y sus cultivos agr\u00edcolas descubren a las claras que responden a los intereses predominantes entonces en los grandes centros comerciales del viejo mundo\u201d (11).<\/p>\n<p>El propio Carlos Marx, quien calific\u00f3 a la colonizaci\u00f3n americana en El Capital de \u201ccruzada de exterminio, esclavizaci\u00f3n y sepultamiento de la poblaci\u00f3n aborigen en las minas\u201d, en numerosos escritos fue claro en marcar que consideraba progresiva la empresa. As\u00ed en la Ideolog\u00eda Alemana escribi\u00f3 que: \u201cLa manufactura y en general el movimiento de la producci\u00f3n experimentaron un auge enorme gracias a la expansi\u00f3n del comercio como consecuencia del descubrimiento de Am\u00e9rica\u2026 Los nuevos productos importados de estas tierras, y principalmente las masas de oro y plata lanzadas a la circulaci\u00f3n, hicieron cambiar totalmente la posici\u00f3n de una clase con respecto a otras y asestaron un rudo golpe a la propiedad feudal de la tierra y a los trabajadores, al paso que las expediciones de aventureros, la colonizaci\u00f3n y sobre todo la expansi\u00f3n de los mercados hacia el mercado mundial, que ahora se hab\u00eda vuelto posible y se iba realizando d\u00eda tras d\u00eda, hac\u00edan surgir una nueva fase del desarrollo hist\u00f3rico\u2026 La colonizaci\u00f3n de los pa\u00edses descubiertos sirvi\u00f3 de nuevo incentivo a la lucha comercial entre las naciones, y le dio, por tanto, mayor extensi\u00f3n\u2026\u201d. Tambi\u00e9n en el Manifiesto Comunista sentenciaron Marx y Engels: \u201cLa gran industria ha creado el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de Am\u00e9rica. El mercado mundial aceler\u00f3 prodigiosamente el desarrollo del comercio, de la navegaci\u00f3n y de todos los medios de transporte terrestres. Este desarrollo, a su vez, influy\u00f3 en el auge de la industria, el comercio, la navegaci\u00f3n y los ferrocarriles, desarroll\u00e1base la burgues\u00eda, multiplicando sus capitales y relegando a segundo plano a todas las clases legales por la Edad Media\u201d.<\/p>\n<p>Es clara la contradicci\u00f3n que esgrime gran parte de la denominada izquierda marxista que se muestra actualmente aliada de las corrientes indigenistas que pretenden darle a la lucha por la \u201cliberaci\u00f3n\u201d o \u201cemancipaci\u00f3n\u201d la vuelta a un supuesto esplendor precolombino que la colonizaci\u00f3n trunc\u00f3 (12) sin hacer todav\u00eda una relectura de los textos que en este sentido escribieron Marx, Engels y otros intelectuales al respecto y que invalidan totalmente tal postura.<\/p>\n<p>Sin abundar en citas de Marx, la posici\u00f3n del alem\u00e1n sobre la colonizaci\u00f3n americana puede resumirse en lo escrito respecto al accionar ingl\u00e9s en la India: \u201cDe acuerdo con una ley eterna de la historia, los conquistadores b\u00e1rbaros son conquistados, a su vez, por la civilizaci\u00f3n superior de los pueblos que sojuzgan. Los ingleses fueron los primeros conquistadores de civilizaci\u00f3n superior a la hind\u00fa, y por eso resultaron inmunes a la acci\u00f3n de \u00e9sta. La destruyeron disgregando las comunidades nativas, desarraigando la industria ind\u00edgena y nivelando todo lo que de grande y elevado ten\u00eda la sociedad nativa. Las p\u00e1ginas de la historia de la dominaci\u00f3n inglesa en la India apenas ofrecen algo m\u00e1s que esas destrucciones. Tras los montones de ruinas a duras penas puede distinguirse su obra regeneradora. Y sin embargo esa obra ha comenzado\u201d (13).<\/p>\n<p>Esto indudablemente est\u00e1 en discusi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 que considero valederos y vigentes otros planteos de Marx. Como ya dije se debe revisar el concepto de historia como desarrollo de la racionalidad dial\u00e9ctica \u2013lo que implica replantear el concepto tanto de historia como de un tren que, a\u00fan con contradicciones, indudablemente lleva en sus vagones el progreso y el avance de la humanidad, y de la propia dial\u00e9ctica-. En este marco creo que son justas muchas demandas de las comunidades herederas de los pueblos preexistentes, como el acceso a la tierra, el respeto a la diversidad cultural, la interculturalidad, sin por eso adherir a la idealizaci\u00f3n de su pasado precolombino o pre-Conquista del Desierto -para situar el tema m\u00e1s cercano en el tiempo y a la historia de nuestro pa\u00eds-, ni de muchos de sus componentes culturales y religiosos.<\/p>\n<p>El descubrimiento y colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica tuvo, en s\u00edntesis, un objetivo comercial que sirvi\u00f3 para fortalecer a la burgues\u00eda europea, que finalmente dirigir\u00eda los procesos revolucionarios que derribaron totalmente al r\u00e9gimen feudal. Autores de uno u otro signo ideol\u00f3gico coincidieron en se\u00f1alar que los nuevos descubrimientos geogr\u00e1ficos de los siglos XV, XVI y XVII, fueron motor del desarrollo del capital comercial, favoreciendo la transici\u00f3n del modo feudal de producci\u00f3n al capitalista. Las riquezas expoliadas en Am\u00e9rica, directamente por el saqueo, las matanzas con rapi\u00f1a, la esclavizaci\u00f3n y otros m\u00e9todos de sometimiento, reflu\u00edan a las metr\u00f3polis y se transformaban all\u00ed en capital.<\/p>\n<p>Para adelantar otras conclusiones. Se puede decir que este proceso de avance al dominio del capital surgi\u00f3 y se fortaleci\u00f3 ferozmente, es decir, se cumpli\u00f3 la etapa destructora de la que hablaba Marx, de aniquilaci\u00f3n de las viejas sociedades precolombinas, pero lo que est\u00e1 en discusi\u00f3n es la etapa regeneradora. Cuando uno ve la realidad de tantas comunidades ind\u00edgenas en Latinoam\u00e9rica no se puede afirmar que a pesar de la inhumanidad del per\u00edodo inicial de la colonizaci\u00f3n se colocaron los fundamentos materiales de una sociedad mejor, similar a la de los principales pa\u00edses occidentales. Ni tampoco adherir a una concepci\u00f3n de la historia donde el fin justifica los medios, es decir, porque es progresivo todo se justifica. Como la canci\u00f3n de Le\u00f3n Gieco, gran parte de los descendientes de los pueblos originarios pueden afirmar, con raz\u00f3n, \u201ccinco siglos igual\u201d.<\/p>\n<p>IDENTIDAD DE ESPA\u00d1A Y LA AMERICA COLONIZADA<\/p>\n<p>En funci\u00f3n del papel jugado hist\u00f3ricamente por Espa\u00f1a, de facilitar la expansi\u00f3n mundial del, en ese entonces, incipiente capitalismo, debemos afirmar que resulta por lo menos maniqueo discutir la \u201cexclusiva\u201d responsabilidad de esa metr\u00f3poli en la colonizaci\u00f3n americana. Por un lado, ya he indicado que fueron tan salvajes espa\u00f1oles, como ingleses, portugueses u holandeses, a la hora de conquistar y colonizar nuevos territorios. Pero, en lo que hace al principal objetivo de la colonizaci\u00f3n, como fue la expansi\u00f3n del comercio y el ascenso de la burgues\u00eda, existe una \u201cesencial identidad entre Espa\u00f1a y la Am\u00e9rica colonizada\u201d, como caracteriz\u00f3 Milc\u00edades Pe\u00f1a en \u201cAntes de Mayo\u201d (14).<\/p>\n<p>Espa\u00f1a cumpli\u00f3 el papel de instrumento e intermediaria para que la burgues\u00eda europea en ascenso, en el marco todav\u00eda del sistema feudal, se fortaleciera, es decir, que surgieran las relaciones sociales del tipo capitalista, a la vez que gradualmente se derrumbaran las del feudalismo.<\/p>\n<p>Las nuevas rutas mercantiles y mercados de venta que implic\u00f3 el descubrimiento de Am\u00e9rica, y el volumen de oro y plata que fue extra\u00eddo de sus territorios, sirvieron a la denominada acumulaci\u00f3n originaria que fortalecer\u00eda a la burgues\u00eda europea, fundamentalmente inglesa y francesa. Fueron la palanca de un sistema colonial que sirvi\u00f3 para organizar la gran producci\u00f3n capitalista, por lo que, obviamente, mal podemos apuntar el dedo acusador a Espa\u00f1a por una empresa de la que se aprovech\u00f3 toda la burgues\u00eda en ascenso del continente europeo.<\/p>\n<p>En este marco, debe hacerse hincapi\u00e9 en el falso mito de \u201cgran potencia\u201d e \u201cimperio\u201d que supuestamente era Espa\u00f1a en el siglo XV. No existe la \u201cdecadencia\u201d que muchos autores se\u00f1alan de una Espa\u00f1a \u201cpotencia hegem\u00f3nica\u201d en el siglo XV, que se empobreci\u00f3 en los siglos posteriores. Si el descubrimiento y colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica fue una de las palancas principales para que se consolidara la burgues\u00eda inglesa y francesa, m\u00e1s que la burgues\u00eda espa\u00f1ola, en los siglos posteriores al viaje de Col\u00f3n, y consecuentemente, que Inglaterra y Francia, y no Espa\u00f1a, fueran las creadoras de la industria moderna, esto se debi\u00f3 a que, sencillamente, la historia es no tal lineal sino fundamentalmente contradictoria, y en lugar de ser las potencias con m\u00e1s desarrollo burgu\u00e9s para la \u00e9poca las que descubrieran Am\u00e9rica, le toc\u00f3 hacerlo a una naci\u00f3n que se encontraba en la retaguardia. Por esa raz\u00f3n, \u201cEspa\u00f1a perdi\u00f3 bien pronto el monopolio de sus colonias y se transform\u00f3 en agente intermediaria Inglaterra y Francia, que luego habr\u00edan de heredarla como metr\u00f3polis econ\u00f3micas de Am\u00e9rica Latina\u201d (15).<\/p>\n<p>Numerosos autores han marcado el atraso que en su estructura econ\u00f3mica ten\u00eda Espa\u00f1a en relaci\u00f3n a las naciones que s\u00ed devinieron en potencias directoras del mundo. En el siglo XV Espa\u00f1a se encontraba muy atr\u00e1s de Francia e Inglaterra en cuanto a su \u201cunidad nacional\u201d, que como ha se\u00f1alado Adam Smith, es un requisito b\u00e1sico para el desarrollo de la industria, de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Bajo los Reyes Cat\u00f3licos Espa\u00f1a era una federaci\u00f3n de cinco reinos aut\u00f3nomos: Navarra, Valencia, Arag\u00f3n, Castilla y Catalu\u00f1a, con poca integraci\u00f3n econ\u00f3mica, legislaciones y aduanas separadas. El espa\u00f1ol Ram\u00f3n Carande afirmaba: \u201cEl aragon\u00e9s era considerado extranjero por el castellano y viceversa. Si las barreras interpuestas las disociaban econ\u00f3micamente, el trato fiscal que se daban entre s\u00ed no difer\u00eda del que dispensaban a los extranjeros\u201d (16).<\/p>\n<p>La ascensi\u00f3n econ\u00f3mica y social del mundo mercantil va a ser muy pobre en Espa\u00f1a, comparada con otras naciones. Escribi\u00f3 Molinari caracterizando la etapa de los siglos XI al XV: \u201cLa econom\u00eda castellana era natural y de mercado cerrado. El \u00e1mbito de las actividades reducidas, el escenario lugare\u00f1o, sin facilidad alguna para el transporte de las personas y mercader\u00edas, y el consumo local de los frutos de la tierra, fueron las caracter\u00edsticas particulares de su organizaci\u00f3n hasta el tiempo de los reyes cat\u00f3licos\u2026 La agricultura y la ganader\u00eda eran las principales ramas de la producci\u00f3n\u2026 La moneda, pesas y medidas ten\u00edan valor local. Esta fue, en consecuencia, una de las causas principales que el comercio se redujese a confines muy estrechos\u201d (17).<\/p>\n<p>Los Reyes Cat\u00f3licos tuvieron pol\u00edticas contradictorias, pero sus resultados no cambiaron mucho el car\u00e1cter de una Espa\u00f1a m\u00e1s atrasada que imperial. Superficialmente alguien pudo escribir que los Reyes Cat\u00f3licos lograron la unificaci\u00f3n nacional. Como se\u00f1al\u00f3 Marx: \u201cEspa\u00f1a, como Turqu\u00eda, sigui\u00f3 siendo una aglomeraci\u00f3n de mal dirigidas rep\u00fablicas, con un soberano nominal a la cabeza\u201d: Si bien en el siglo XV empiezan a surgir manufacturas de cierta importancia en algunos territorios espa\u00f1oles, como en los casos de pa\u00f1os, sedas, lanas, lozas y vidrios, no se aprovecharon los mejores m\u00e9todos y las t\u00e9cnicas m\u00e1s apropiadas, como s\u00ed sucedi\u00f3 en otras naciones europeas. Como escribi\u00f3 el espa\u00f1ol Navagero en la \u00e9poca: \u201cHay muchos telares, m\u00e1s no conocen el arte de trabajar\u201d (18).<\/p>\n<p>A pesar que los Reyes Cat\u00f3licos estimularon la producci\u00f3n lanera, al grado de provocar la decadencia de la agricultura, se la export\u00f3 en crudo, en vez de utilizarse esa producci\u00f3n para impulsar y canalizar la industria textil. Juan Berreyto escribi\u00f3: \u201cLa artificialidad de la gloria de los tiempos \u00e1ureos es advertida en 1588 por el contado burgal\u00e9s Luis Orti, cuyo memorial constituye un precioso texto que concuerda con cuanto se perfila en el \u201cLazarillo de Tormes\u201d. Espa\u00f1a lo ha puesto todo en la milicia, olvidando el trabajo de las manos, la artesan\u00eda y la industria. En vez de ser artesanos y mercaderes, los espa\u00f1oles son guerreros o pleiteantes. Falta as\u00ed nuestra incorporaci\u00f3n al nuevo tipo humano, a ese hombre de empresa que apoyar\u00e1 la pujanza de la burgues\u00eda\u201d (19).<\/p>\n<p>A pesar que la conquista de los territorios americanos facilit\u00f3 una tarea unificadora del territorio espa\u00f1ol, por otra parte, los nuevos caudales profundizaron la poca pujanza que para la \u00e9poca caracterizaba a los nobles, incipientes burgueses y comerciantes de Espa\u00f1a. Ante el oro y la plata que recib\u00edan los Reyes, se dej\u00f3 de pedir fondos a las distintas cortes, que a la vez, ante esa mayor disponibilidad que ten\u00edan de riqueza, poco se preocuparon para desarrollar las bases materiales que traer\u00edan m\u00e1s desarrollo a sus regiones. Esta situaci\u00f3n fortaleci\u00f3 m\u00e1s el papel de intermediaria que ocup\u00f3 Espa\u00f1a para la acumulaci\u00f3n de capital por parte de la incipiente burgues\u00eda inglesa o francesa. Berreyto sentenci\u00f3 refiri\u00e9ndose al siglo XVI espa\u00f1ol. \u201cNuestra burgues\u00eda es rala y carece de fuerza porque la burgues\u00eda extranjera lo ocup\u00f3 todo y dej\u00f3 solamente a algunos socios o testaferros \u00e1reas muy limitadas e intervenidas\u201d, y m\u00e1s adelante agrega que \u201c\u2026los espa\u00f1oles son desplazados por genoveses, franceses, holandeses, y m\u00e1s tarde ingleses\u2026 Una memoria de 1691 hace ver que de 53 millones de libras llegadas en mercader\u00edas al puerto de C\u00e1diz, solo 2 millones y medio, apenas un 5% eran espa\u00f1oles\u201d (20).<\/p>\n<p>Otro autor, Vicens Vives, coincide tambi\u00e9n con todas estas apreciaciones. Escribi\u00f3: \u201cLos soberanos (Reyes Cat\u00f3licos) aspiraron a asumir la disecci\u00f3n de la econom\u00eda de sus estados en uno de los primeros balbuceos de pol\u00edtica mercantilista, todav\u00eda vacilante, falta de coherencia y llena de contradicciones. Los logros obtenidos en algunas ramas se malograron por las mermas producidas en otras por medidas legislativas poco afortunadas\u201d (21).<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 adem\u00e1s Vives que: \u201c\u2026los reyes se percataron del atraso de la econom\u00eda urbana (industrial) que presentaban sus Estados, muy particularmente Castilla, en relaci\u00f3n con otros pa\u00edses\u2026 pero al mismo tiempo se erigieron en defensores, o por lo menos no acertaron a combatirlo, del sistema ganadero latifundista imperante en el enorme conglomerado territorial de Castilla, Le\u00f3n, Extremadura y Andaluc\u00eda\u2026 No era posible la prosperidad de una sin la ruina del otro\u2026 La explotaci\u00f3n de esta rama de la econom\u00eda (ganader\u00eda lanar) fue la principal fuente de riqueza de los estados cristianos\u2026 Los Reyes entendieron, pues, que deb\u00edan fomentar la ganader\u00eda\u201d (22).<\/p>\n<p>Espa\u00f1a en cuanto a su estructura econ\u00f3mica estaba m\u00e1s cerca de Rusia, que de verdaderas potencias como Inglaterra: abastecedora de lana para la industria extranjera y con su econom\u00eda controlada por extranjeros y en manos de ellos. Por eso Rusia y Espa\u00f1a entraron al siglo XX sin haber logrado los objetivos de una verdadera revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa, como s\u00ed lo hicieron Francia e Inglaterra. Como escribi\u00f3 Sergio Bag\u00fa: \u201cEl capital extranjero sigui\u00f3 manejando las finanzas y el comercio de la naci\u00f3n a\u00fan mientras la corona se empe\u00f1aba en dictar reglamentaciones de exaltado nacionalismo econ\u00f3mico. En 1772 -\u00e9poca de Carlos IV- los franceses ten\u00edan en sus manos el mayor volumen de las transacciones mercantiles que se realizaban en C\u00e1diz, corriente principal del comercio hispano; 79 casas de comercio mayorista pertenec\u00edan a capitalistas franceses, despu\u00e9s de los cuales ven\u00edan en importancia los capitalistas italianos e ingleses (23).<\/p>\n<p>Vives escribi\u00f3 tambi\u00e9n en ese sentido que: \u201cAl iniciarse el siglo XIV la industria textil lanera empezaba a adquirir gran desarrollo en Catalu\u00f1a, especialmente en Barcelona\u2026 pero decay\u00f3 en el siglo XV a causa de la competencia inglesa\u2026 Otra industria importante fue la de Catalu\u00f1a en el hierro (armas, espadas, pu\u00f1ales, etc.), pero decay\u00f3 en el siglo XV y al terminar el per\u00edodo s\u00f3lo exist\u00eda un gran establecimiento en Ribas de Freser\u201d (24).<\/p>\n<p>Este raquitismo de Espa\u00f1a impidi\u00f3, a pesar del monopolio ultramarino con Am\u00e9rica, acaparar el comercio con los nuevos territorios. Apenas si pudo servir durante algunas d\u00e9cadas el papel de intermediaria, y prontamente, al contrabando redujo incluso ese papel, tal como escribi\u00f3 el espa\u00f1ol Carande (25).<\/p>\n<p>Inglaterra fue la contracara de Espa\u00f1a con respecto a la pol\u00edtica con las colonias. Mientras los ingleses defend\u00edan a rajatabla las pol\u00edticas de protecci\u00f3n de la industria metropolitana, prohibiendo, por ejemplo, el desarrollo de industrias de lienzo en Nueva York o del calzado en Pennsylvania para que no existiera competencia con las manufacturas producidas en territorio ingl\u00e9s, y se continuara importando materias primas como el c\u00e1\u00f1amo sin ning\u00fan tipo de tratamiento o elaboraci\u00f3n; en Espa\u00f1a, por el contrario, se fomentaba la importaci\u00f3n de productos extranjeros y se desalentaba la producci\u00f3n industrial. Milc\u00edades Pe\u00f1a cita en este sentido al escritor Larraz, quien afirm\u00f3: \u201c\u2026cuando la afluencia de los metales preciosos extra\u00eddos de Potos\u00ed y la insuficiencia de la industria espa\u00f1ola provoc\u00f3 un colosal aumento de los precios y escasez general, las Cortes de Valladolid (1548) ped\u00edan a la Corona que se permitiese la libre importaci\u00f3n de productos extranjeros para Espa\u00f1a y se prohibiese la exportaci\u00f3n de art\u00edculos espa\u00f1oles a Am\u00e9rica, para que as\u00ed se aliviara la escasez en Espa\u00f1a y se desarrollase la industria en Am\u00e9rica\u201d (26).<\/p>\n<p>Se debe remarcar, adem\u00e1s, que, a diferencia de lo se\u00f1alado por muchos escritores, la Espa\u00f1a atrasada construy\u00f3 objetivamente en Am\u00e9rica una sociedad capitalista. Coinciden en este sentido autores como Pe\u00f1a, Bag\u00fa, Villalobos, Levene o Aldo Ferrer: la producci\u00f3n de Am\u00e9rica se destinaba al mercado mundial. Las minas, obrajes y plantaciones americanas produc\u00edan en gran escala para el mercado mundial. Escribi\u00f3 Pe\u00f1a: \u201cEs posible que las primeras encomiendas hayan tendido a ser autosuficientes, pero en todo caso, ello estuvo perfectamente condicionado al hallazgo de metales preciosos. Descubierto el metal, la unidad autosuficiente se quiebra con estr\u00e9pito. Los indios comienzan a producir para el mercado europeo o local, y el se\u00f1or vive con la mente puesta en el mercado. Adem\u00e1s de metales preciosos, Potos\u00ed y la zona adyacente no produc\u00edan pr\u00e1cticamente nada. De otras regiones del virreinato le enviaban alimentos y los m\u00e1s diversos productos. De todas partes del mundo le llegaban objetos de lujos. No puede darse en caso m\u00e1s claro de producci\u00f3n para el mercado (27). Agrega Villalobos: \u201c\u2026las colonias recib\u00edan toda clase de mercader\u00edas europeas y a precios bajos; pod\u00edan exportar sus productos a otras naciones sin m\u00e1s prohibici\u00f3n que para el oro y la plata; que efectuaban el comercio de trueque con las colonias extranjeras; que recib\u00edan en sus puertas a naves negreras de cualquier pa\u00eds y comerciaban con ellas; que utilizaban naves de potencias amigas y neutrales, y europeas\u201d (28). Bag\u00fa y otros investigadores han refutado adem\u00e1s la objeci\u00f3n que, si bien la sociedad colonial produc\u00eda para el mercado, las relaciones de producci\u00f3n de donde brotaba la mercanc\u00eda habr\u00edan sido feudales. Por el contrario, \u201cen las colonias espa\u00f1olas predomin\u00f3 la esclavitud en forma de salario bastardeado, siendo de menor importancia la esclavitud legal de los negros y el salario libre\u2026 el predominio de la esclavitud y el salario, a la vez que la poca importancia de la servidumbre -en el sentido hist\u00f3rico econ\u00f3mico- nos confirma en la creencia de que el r\u00e9gimen colonial del trabajo se asemeja mucho m\u00e1s al capitalismo que al feudalismo\u201d (29). Sebreli coincide tambi\u00e9n con estas caracterizaciones, contra las m\u00e1s difundidas de autores populistas como Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa y Puiggros, y algunos liberales como Iriarte. \u201cLa sociedad colonial hisp\u00e1nica no fue feudal, como ya lo mostrara Sergio Bag\u00fa sino capitalista colonial con algunas manifestaciones de inspiraci\u00f3n feudal y por lo tanto las clases sociales\u2026 no fueron castas impenetrables, y se oper\u00f3 un r\u00e1pido proceso de transformaci\u00f3n y mezcla\u201d (30).<\/p>\n<p>La identidad de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica estuvo dada en que tanto una como otra sirvieron a la expansi\u00f3n del comercio a nivel mundial, y al fortalecimiento de la burgues\u00eda que levantar\u00eda la industria moderna: \u201cAmbas fueron engranajes decisivos en la estructuraci\u00f3n del moderno mercado mundial, en la difusi\u00f3n del intercambio mercantil por los cuatro confines de la tierra\u201d (31).<\/p>\n<p>CONCLUSIONES<\/p>\n<p>En un libro de reciente edici\u00f3n, \u201cRodolfo Puiggr\u00f3s\/Retrato familiar de un intelectual militante\u201d, escrito por su hija Adriana Puiggr\u00f3s (pol\u00edtica, pedagoga, actual presidenta del partido Frente Grande), hay una reflexi\u00f3n que est\u00e1 en l\u00ednea con esto de revisar aquella concepci\u00f3n de una historia lineal que, a pesar de sus contradicciones, avanza progresivamente. En el ep\u00edlogo hay una autorreflexi\u00f3n sobre el concepto de \u201cprogreso\u201d en la historia del que estuvo imbuida la llamada generaci\u00f3n del \u201970, aquella que consider\u00f3 como inevitable el fin del capitalismo y la llegada del socialismo, a trav\u00e9s o al margen del peronismo. Lo que denomina en el libro \u201cla creencia iluminista en el progreso como ley fundamental\u201d. Reflexiona en este sentido que \u201clas inasibles contingencias pueden interceptar cualquier supuesto devenir hist\u00f3rico\u201d. Menciona en este marco que hechos de profunda inhumanidad como el Holocausto hasta el asesinato de los adolescentes por reclamar el boleto escolar gratuito hacen que la noci\u00f3n de progreso pierda \u201csu car\u00e1cter natural y necesario, se colma de conflictos y encuentra su posibilidad redefinida como meta, vinculada al deseo y a la voluntad de integrar trozos del pasado con el presente y el futuro\u201d.<\/p>\n<p>Nunca cre\u00ed en el progreso de la concepci\u00f3n Iluminista del siglo XVII, \u201cel progreso lineal, fatalista, efectuado seg\u00fan un determinismo absoluto o una finalidad ineluctable\u201d, como escribi\u00f3 Juan Jos\u00e9 Sebreli (32), pero hasta no hace mucho tiempo s\u00ed compart\u00eda el de Marx que a partir de la dial\u00e9ctica de Hegel se\u00f1alaba que el progreso de la historia no era arm\u00f3nico sino contradictorio, cada nuevo avance debe pagarse al precio de una renuncia, pero en fin, se avanzaba. La s\u00edntesis o superaci\u00f3n (aufhebung) de la forma tri\u00e1dica dial\u00e9ctica \u2013tesis, ant\u00edtesis y s\u00edntesis o superaci\u00f3n-, la conciliaci\u00f3n de los contrarios, es conocida como negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n. Llevado a la historia, el progreso no es global, total, como lo planteaba el Iluminismo, sino por etapas, con logros parciales, pero logros al fin. Las barbaries entonces eran hist\u00f3ricamente necesarias, progresivas, porque permit\u00edan un mayor desarrollo de las fuerzas productivas, como la brutal y genocida colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica a la que nos referimos en este trabajo.<\/p>\n<p>Hay cr\u00edticas muy acertadas a la dial\u00e9ctica que contiene ese tercer momento de la s\u00edntesis, base de la concepci\u00f3n de progreso por la cual la historia avanza de totalizaci\u00f3n en totalizaci\u00f3n, super\u00e1ndose y lleg\u00e1ndose a nuevas s\u00edntesis. Una surge de la escuela de Frankfurt a trav\u00e9s de Theodor Adorno y Max Horkheimer con su dial\u00e9ctica negativa. Jos\u00e9 Pablo Feinmann (33) lo explica muy bien: \u201cLa propuesta de Adorno de una dial\u00e9ctica negativa se proponer no detener el proceso dial\u00e9ctico en una tercera instancia conciliatoria. \u2018El todo es lo no verdadero\u2019 apunta tambi\u00e9n a las aristas totalitarias de Hegel\u2026 Pero ese tercer momento de la dial\u00e9ctica ser\u00eda el de la totalidad-totalitaria. Adem\u00e1s (y es aqu\u00ed donde Adorno tiene su momento m\u00e1s eficaz) si la dial\u00e9ctica recurre una y otra vez al concepto de superaci\u00f3n (aufhebung) por el cual todo momento tiene su justificaci\u00f3n en la cadena dial\u00e9ctica, y todo momento se supera a s\u00ed mismo buscando una nueva s\u00edntesis que lo contiene, en tanto negado, pero que es el contenido de la nueva totalizaci\u00f3n dial\u00e9ctica. Si la dial\u00e9ctica \u2014por decirlo claro\u2014 justifica todos sus momentos porque la historia se desarrolla de totalizaci\u00f3n en totalizaci\u00f3n, super\u00e1ndose y llegando a nuevas s\u00edntesis que, a su vez, se negar\u00e1n para dar lugar (por la superaci\u00f3n dial\u00e9ctica, por la aufhebung que supera conservando) a nuevas formaciones dial\u00e9cticas, el cuestionamiento de la Escuela de Frankfurt es: de qu\u00e9 es superaci\u00f3n Auschwitz. \u00bfPodemos incluir a Auschwitz en el desarrollo de la racionalidad dial\u00e9ctica? Ah\u00ed, dir\u00e1n Adorno y Horkheimer, hay una ruptura insuperable. No hay aufhebung para Auschwitz\u201d.<\/p>\n<p>Walter Benjam\u00edn, testigo y v\u00edctima de esa \u00e9poca dram\u00e1tica del nazismo (se suicid\u00f3 cuando intentaba escapar de los nazis), concluye en cierta medida que el progreso capitalista necesariamente mata, con lo cual de qu\u00e9 s\u00edntesis o superaci\u00f3n de puede hablar. Hay una reflexi\u00f3n de Benjam\u00edn, bella y terrible a la vez, que lo resume: \u201cExiste una pintura de Klee que se llama Angelus Novus. Representa un \u00e1ngel que pareciera querer alejarse del lugar en el que se mantiene inm\u00f3vil. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta, las alas desplegadas. Ese es el aspecto que necesariamente debe tener el \u00e1ngel de la historia. Tiene el rostro vuelto hacia el pasado. All\u00ed donde a nosotros se nos presenta una serie encadenada de acontecimientos, \u00e9l no ve m\u00e1s que una sola y \u00fanica cat\u00e1strofe, que sin cesar amontona ruinas sobre ruinas y las arroja a sus pies. El quisiera tomarse un tiempo, despertar a los muertos y juntar a los vencidos. Pero desde el para\u00edso llega el soplido de una tempestad que aprisiona sus alas, tan fuertemente que el \u00e1ngel ya no puede volver a cerrarlas. La tempestad lo empuja sin parar hacia un porvenir al que da la espalda, mientras ante \u00e9l se acumulan las ruinas hasta el cielo. Esa tempestad es lo que llamamos progreso\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Jean Paul Sartre en su tremenda \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n dial\u00e9ctica\u201d (tremenda por su extensi\u00f3n, profundidad y complejidad), define a la dial\u00e9ctica como la praxis libre de los hombres, \u201cla l\u00f3gica de la libertad\u201d, con lo cual en la historia no hay el sujeto sustancial que planteaba Hegel ni los obreros de Marx, sino que la historia no tiene una finalidad prefijada. La historia se hace, la hacen los hombres, y no tiene un objetivo preestablecido. Dice Sartre que \u201clos hombres hacen la historia por s\u00ed mismos en un medio dada las condiciones\u201d y se pregunta c\u00f3mo entender que el hombre hace la historia si por otra parte la historia lo hace a \u00e9l. Se responde: \u201cAl parecer el marxismo idealista ha elegido la interpretaci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil: el hombre, enteramente determinado por las circunstancias anteriores, es decir, en \u00faltimo termino, por las condiciones econ\u00f3micas, resulta un producto pasivo, una suma de reflejos condicionados. Pero este objeto inerte, al manifestarse en el campo social, en medio de otras inercias no menos condicionados, contribuye, a causa de la naturaleza recibida, a precipitar o a frenar el curso del mundo\u2026En tal caso, no habr\u00eda ninguna diferencia entre el agente humano y la m\u00e1quina (\u2026) los hombres hacen la historia sobre la base de condiciones reales anteriores (\u2026), pero son ellos los que la hacen, y no las condiciones anteriores, si no, ser\u00edan los simples veh\u00edculos de unas fuerzas inhumanas que dirigir\u00edan a trav\u00e9s de ellos el mundo social. Es cierto que estas condiciones existen y que son ellos, s\u00f3lo ellos, los que pueden dar una direcci\u00f3n y una realidad material a los cambios que se preparan; pero el movimiento de la praxis humana las supera conserv\u00e1ndolas\u201d. Si no interpreto mal, si se considera a la historia con una dial\u00e9ctica de progreso que contempla la s\u00edntesis o superaci\u00f3n (aufhebung), es decir, que avanza en etapas y contradicciones pero con logros al fin, se constituir\u00eda lo real a priori, se caer\u00eda en el fatalismo que lo que ocurre as\u00ed ten\u00eda que ocurrir. A veces lo que ocurre ten\u00eda que ocurrir \u2013en ese trabajo hemos marcado c\u00f3mo muchas circunstancias se dieron para que la colonizaci\u00f3n americana fuera como finalmente fue-, pero incluso en estos casos, el \u00e1ngel de la historia tambi\u00e9n puede tomar su revancha y \u201crecomponer lo despedazado\u201d, parafraseando a Benjam\u00edn pero sin su fatalismo.<\/p>\n<p>En ese marco, es posible mantener la esperanza que en el campo pr\u00e1ctico de la historia, en el espacio-tiempo de la historia, los conquistadores americanos, los nazis del Holocausto y los generales argentinos del genocidio en la Argentina de la \u00faltima dictadura, para poner unos ejemplos, terminen constituyendo retrocesos transitorios a un futuro colectivo donde primen la justicia y la igualdad. Sin esa ilusi\u00f3n no se podr\u00eda caminar, ni en pol\u00edtica ni en la vida, como en cierta medida dijo Eduardo Galeano en relaci\u00f3n a la utop\u00eda (\u201cpara qu\u00e9 sirve la utop\u00eda, sirve para caminar\u201d). Adriana Puiggr\u00f3s tambi\u00e9n termina expresando algo parecido: \u201c(\u2026) no resisto el deseo de volver a afirmar que la justicia social es posible. Que otros socialismos son posibles, claro que probablemente con la condici\u00f3n de decidirse a recuperar y transformar ciertos aspectos de la herencia y a generar formas in\u00e9ditas de organizaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d. (APP)<\/p>\n<p>claudiogarcia@speedy.com.ar<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) De acuerdo a la definici\u00f3n de Morgan sobre la clasificaci\u00f3n de un orden preciso en la prehistoria de la humanidad -salvajismo, barbarie, civilizaci\u00f3n- que luego toma Federico Engels en su \u201cEl origen de la familia, la propiedad privada y el Estado<\/p>\n<p>(2) Ver \u201cAm\u00e9rica Latina\u201d II. La \u00e9poca colonial. Richard Konetzke. Editorial Siglo XXI. 1971.<\/p>\n<p>(3) Idem y \u201cEl asedio de la modernidad\u201d, de Juan Jos\u00e9 Sebreli, Editorial Sudamericana.<\/p>\n<p>(4) Ver pag. 15 del libro se\u00f1alado de Richard Konetske.<\/p>\n<p>(5) Ver \u201cAm\u00e9rica Latina\u201d I. Antig\u00fcas culturas precolombinas. Laurette S\u00e9journe. Editorial Siglo XXI. 1971.<\/p>\n<p>(6) Ver \u201cReyes y reinos de la mixteca\u201d, de Alfonso Caso. Editorial Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. 1977.<\/p>\n<p>(7) Ver el libro se\u00f1alado de S\u00e9journe y Cap\u00edtulo II de \u201cAntes de Mayo\u201d, de Milc\u00edades Pe\u00f1a, Ediciones Fichas, Buenos Aires. 1973.<\/p>\n<p>(8) Ver pag. 13 del libro se\u00f1alado de Konetske.<\/p>\n<p>(9) Ver cap\u00edtulo \u201cLa iglesia y las misiones\u201d del libro se\u00f1alado de Konetske, pag. 205.<\/p>\n<p>(10) Ver cap\u00edtulo I del libro indicado de Milc\u00edades Pe\u00f1a, \u201cAntes de Mayo\u201d.<\/p>\n<p>(11) Ver \u201cEconom\u00eda de la sociedad colonial\u201d, de Sergio Bag\u00fa. Editorial El Ateneo. Buenos Aires.<\/p>\n<p>(12) Ver \u201cEl asedio de la modernidad\u201d de Sebreli, y \u201cTercer Mundo: mito burgu\u00e9s\u201d del mismo autor, Editorial Siglo XX. 1975.<\/p>\n<p>(13) \u201cFuturos resultados de la dominaci\u00f3n brit\u00e1nica en la India\u201d, de Karl Marx. New York Daily Tribune. Nro. 4904 del 7 de enero de 1857. recopilado en \u201cSobre el colonialismo\u201d, de Karl Marx y Friedrich Engels. Cuadernos de Pasado y Presente. 1973.<\/p>\n<p>(14) Cap\u00edtulo I de \u201cAntes de Mayo\u201d, de Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>(15) Idem. Pag. 39.<\/p>\n<p>(16) \u201cCarlos V y sus banqueros\u201d, Ram\u00f3n Carande. Madrid, 1863, citado por Pe\u00f1a en \u201cAntes de Mayo\u201d.<\/p>\n<p>(17) Ver \u201cDescubrimiento y Conquista de Am\u00e9rica\u201d, de Diego Molinari. Editorial Eudeba. Pag. 57.<\/p>\n<p>(18) Citado por Juan Berreyto en \u201cHistoria Social de Espa\u00f1a y de Hispanoam\u00e9rica\u201d. Editorial Aguilar.<\/p>\n<p>(19) Pag. 187 del libro indicado de Berreyto.<\/p>\n<p>(20) Idem. Pag. 206.<\/p>\n<p>(21) Ver \u201cHistoria Social y Econ\u00f3mica de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica\u201d. Vicens Vives. Editorial Teides. Barcelona. Tomo II. Pag. 469.<\/p>\n<p>(22) Idem. Pag. 469 y 470.<\/p>\n<p>(23) Sergio Bag\u00fa. \u201cEstructura Social de la Colonia\u201d. Editorial El Ateneo. 1952.<\/p>\n<p>(24) Libro citado de Vives. Pag. 286.<\/p>\n<p>(25) Libro citado de Carande.<\/p>\n<p>(26) \u201cLa Epoca del Mercantilismo en Castilla\u201d, Jos\u00e9 Larraz. Madrid 1945.<\/p>\n<p>(27) Ver Cap. I del libro indicado de Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>(28) \u201cComercio y contrabando en el R\u00edo de La Plata y Chile\u201d, de Sergio Villalobos. Editorial Eudeba.<\/p>\n<p>(29) Ver libros citados de Bag\u00fa, y la referencia a este autor en \u201cM\u00e9todo de Interpretaci\u00f3n de la Historia Argentina\u201d, de Nahuel Moreno. Colecci\u00f3n Teor\u00eda y Cr\u00edtica. Ediciones Pluma. Buenos Aires. Pag. 15 y 16.<\/p>\n<p>(30) \u201cLa saga de los Anchorena\u201d, de Juan Jos\u00e9 Sebreli. Editorial Sudamericana. 1985. Ver Cap. II.<\/p>\n<p>(31) Ver libro citado de Pe\u00f1a. Cap I.<\/p>\n<p>(32) \u201cEl asedio a la modernidad\u201d, de Juan Jos\u00e9 Sebreli, Editorial Sudamericana.<\/p>\n<p>(33) \u201cLa filosof\u00eda y el barro de la historia\u201d, de Jos\u00e9 Pablo Feinmann, Editorial Planeta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Viedma.- (APP) Conocer e interpretar cierto per\u00edodo hist\u00f3rico presenta sus dificultades por lo compleja que es toda realidad y porque, esa debilidad, engendra \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/12-de-octubre-sobre-la-historia-y-los-mitos-de-la-conquista-y-colonizacion-de-americapor-claudio-garcia\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-12982","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12982"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36094,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12982\/revisions\/36094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}