{"id":1561,"date":"2016-12-03T15:23:47","date_gmt":"2016-12-03T15:23:47","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=1561"},"modified":"2016-12-03T15:23:47","modified_gmt":"2016-12-03T15:23:47","slug":"historias-para-ser-contadas-ana-y-el-herrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/historias-para-ser-contadas-ana-y-el-herrero\/","title":{"rendered":"Historias para ser contadas: \u00a0Ana y el Herrero"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viedma.- Un amor prohibido en la Patagones donde gobernaba Francisco de Viedma. Una historia de amor que no pod\u00eda tener lugar en esa \u00e9poca y que deb\u00eda castigarse. Una historia real maravillosamente contada por la bahiense Virginia Haurie, quien se especializ\u00f3 en temas de cultura y educaci\u00f3n popular, en su libro \u201cMujeres en tierra de hombres\u201d (Editorial Sudamericana,1996)<\/p>\n<p>Fuerte del Carmen, 1780.<\/p>\n<p>El amor que sent\u00eda Ana Mar\u00eda Castellanos por el herrero era tan ciego que no ve\u00eda lo que pasaba a su alrededor. Tambi\u00e9n la volvi\u00f3 imprudente, haci\u00e9ndole olvidar que en el Fuerte del Carmen la mayor distracci\u00f3n de los soldados era espiar a las mujeres.<\/p>\n<p>Ana Mar\u00eda ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os y un ardor que se le escapaba por el brillo de la mirada y el andar de las caderas.<\/p>\n<p>-Mucha mujer para ese borracho- era el comentario de los hombres que la miraban pasar con ojos de orgasmo.<\/p>\n<p>Ana Mar\u00eda ten\u00eda algo raro es esos tiempos: sab\u00eda leer y escribir. Pero no era libre, estaba casada con el labrador Mat\u00edas Lagarreta, a quien m\u00e1s que trabajar la tierra le gustaban las borracheras. Ten\u00eda tambi\u00e9n un peque\u00f1o hijo llamado Josef que hab\u00eda heredado sus mismos ojos oscuros y fogosos.<\/p>\n<p>La Castellanos no se hab\u00eda enamorado de los m\u00fasculos de Juan, el herrero, como pensaban las mujeres.<\/p>\n<p>Una noche plagada de estrellas, Ana escuch\u00f3 el rasguido de una guitarra que le desat\u00f3 la nostalgia. Como animal hambriento sigui\u00f3 su rastro hasta un vivac donde la m\u00fasica se mezclaba con la risa y las voces de hombres distendidos. Agazapada, desde lejos, apenas iluminadas por el fuego, vio una guitarra y unas manos enormes. Las mismas que muchas veces hab\u00eda visto\u00a0 domesticando el hierro. All\u00ed, oculta entre las matas se qued\u00f3, hasta que el canto de los p\u00e1jaros reemplaz\u00f3 el mon\u00f3tono croar de las ranas.<\/p>\n<p>Desde esa noche no hubo una en que no so\u00f1ara dormida o despierta que era una guitarra. Y como cuando la mujer quiere no hay hombre que no quiera, empezaron los amores. No pas\u00f3 mucho tiempo hasta que todos, por lo bajo, no hicieran otra cosa que hablar de Ana y el herrero.<\/p>\n<p>-Mujer liviana- dec\u00edan las mujeres.<\/p>\n<p>-Hombre de suerte- dec\u00edan los hombres.<\/p>\n<p>-Mala yerba- dijo el Superintendente Francisco de Viedma, que pretend\u00eda pobladores decentes en su ciudad.<\/p>\n<p>Como suele suceder, el marido fue el \u00faltimo en enterarse y, como hac\u00edan algunos hombres en ese tiempo con las esposas infieles, le puso grillos en los pies. Pero eso no detuvo a la Castellanos ni al herrero, para quien romper un par de grillos era m\u00e1s f\u00e1cil que cascar huevos.<\/p>\n<p>Un d\u00eda empezaron las desgracias. Ocurri\u00f3 una pelea en la que el herrero dio muerte a un indio conocido como el capit\u00e1n Chiquito y fue llevado preso al bergant\u00edn Nuestra Se\u00f1ora del Carmen y \u00c1nimas. Los indios reclamaron su muerte en venganza: el herrero ser\u00eda ahorcado. Ana Mar\u00eda crey\u00f3 enloquecer. Sin paz ni consuelo pens\u00f3 en tirarse al r\u00edo.<\/p>\n<p>Bernardo Patruller, soldado del cuerpo de Artiller\u00eda, quer\u00eda desertar. Llevaba meses planeando la partida, buscando descontentos, lo hizo con el mayor sigilo. Huir por tierra era empresa endiablada. Sin embargo confiaba en la destreza de la caballada que le hab\u00eda prometido Aguirre. Pero necesitaban dinero y lo m\u00e1s escaso en El Carmen eran los pesos. Esas circunstancias reunieron a la Castellanos con el soldado. El se llevo los pesos y ella se qued\u00f3 con la esperanza de la huida, prevista para la noche siguiente.<\/p>\n<p>-Le encargo silencio, si se llegara a descubrir nos perdemos todos.<\/p>\n<p>-Mi barriga est\u00e1 llena y quiero parir con mi hombre- dijo Ana Mar\u00eda decidida.<\/p>\n<p>Y escribi\u00f3 al herrero sobre los planes de fuga: el marinero Josef de Castro lo ayudar\u00eda a salir del bergant\u00edn y en lo de Aguirre se encontrar\u00edan con la caballada. Y como era mujer, tambi\u00e9n le escribi\u00f3 de su amor, de los dolores que sufr\u00eda con su ausencia y del hijo que quer\u00eda parir junto a \u00e9l.<\/p>\n<p>Su marido le enred\u00f3 los planes. Mat\u00edas, despechado por tantos lloros por un ajeno y con el herrero preso, sintiendo a salvo su integridad, pens\u00f3 que era tiempo de un escarmiento; de paso podr\u00eda ganarse la gracia del Superintendente, que sab\u00eda que lo ten\u00eda mal visto.<\/p>\n<p>-Mi mujer se ocupa de conmover para la fuga a las gentes de la poblaci\u00f3n- dijo, y se fue dejando el aire sucio de traici\u00f3n y alcohol.<\/p>\n<p>Don Francisco de Viedma, para darse tiempo de encontrar a los c\u00f3mplices, hizo detener a Ana Mar\u00eda, en su casa, con una excusa. Ella se inquiet\u00f3 pero confi\u00f3: el herrero no la abandonar\u00eda. Y se las arregl\u00f3 para enviar las cartas. Cuando horas m\u00e1s tarde lleg\u00f3 el habilitado\u00a0 Vicente V\u00e1zquez y Salgado con las mujeres Pascuala del Campo y Francisca Longueras, Ana Mar\u00eda supo que hab\u00eda sido traicionada. Desnuda frente a las mujeres que registraban sus ropas, m\u00e1s que humillada se sinti\u00f3 quebrada. No encontraron m\u00e1s cartas, s\u00f3lo un cuerpo inanimado que insinuaba un hijo.<\/p>\n<p>Sobre la cruz, los implicados declararon que ella con sus malas artes los hab\u00eda instigado para la fuga y fueron puestos en libertad.<\/p>\n<p>El fiscal consider\u00f3 a la Castellanos culpable y fue condenada a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n en el Uruguay. Su marido fue echado del Carmen y obligado a realizar trabajos p\u00fablicos donde no pudiera embriagarse. En la ciudad que so\u00f1aba Viedma no hab\u00eda lugar para vagos ni para mujeres que no supieran comportarse. Cuentan que las gentes del Carmen nunca supieron si a la mujer la castigaron por rebeld\u00eda o por liviandad. Y que, en cambio, sospecharon de la raz\u00f3n que salv\u00f3 al herrero de la horca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuadro: Una carta de amor<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las cartas que Ana Mar\u00eda Castellanos escribi\u00f3 al herrero formaron parte de la sumaria que determin\u00f3 su castigo. Fueron depositadas en el archivo del virrey V\u00e9rtiz. Reproducimos una:<\/p>\n<p>\u201cQuerido m\u00edo de mi coraz\u00f3n t\u00fa sabes lo que me pasa con este borracho que \u00e9l fue a decir que me quer\u00eda ir contigo y me han puesto en el cepo y as\u00ed no puedo descansar este coraz\u00f3n de suspirar y aunque no te puedo ver no hay consuelo para m\u00ed qu\u00e9 har\u00e9 sin ti yo que estoy loca por que me falta la prenda en que yo me miro y prenda de mi coraz\u00f3n qu\u00e9 har\u00e9 sin ti yo que me muero sin remedio porque ya no hay mundo para m\u00ed en qu\u00e9 espejo me mirar\u00e9 yo si me falta la prenda de mi alma que estimo yo y yo miro por la sangre que tengo contigo no te vayas que quiero ir contigo que si puedes salir para la caballada ah\u00ed est\u00e1 el paisano que dice que te ha de esconder que vengas sin recelo hasta que se&#8230; ha que nos&#8230; por tierra bastante gente que esto te lo pido por el amor de Dios que si no est\u00e1s perdido que tienes el precio mal parado porque dicen que te van a ahorcar por Dios te pido que no me dejes que quiero morir contigo que no hay consuelo para m\u00ed hasta que no te vea en mis brazos que estoy rogando a Dios para cogerte en mis brazos que no puedo descansar sin ti caigito de mi alma espero que me has de hacer este\u00a0 gusto que te pido por la amor a Dios que estando la gente durmiendo te puedes escapar para fuera que es lo que puedo decir a Pepe&#8230; acompa\u00f1arte para que te puedas escapar por la guitarra no te la env\u00edo por que la vamos a llevar con nosotros por tierra quiere tres pero esta&#8230; que en lo dem\u00e1s no hay consuelo para m\u00ed y as\u00ed escribime y dame ese consuelo por el amor de Dios que bien ves c\u00f3mo estoy la barriga llena que quiero ir a parir contigo y as\u00ed no te canso m\u00e1s hasta que vea conmigo quien de coraz\u00f3n estima y verte desea es tu querida Ana Mar\u00eda de Palacios*\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Ana Mar\u00eda era hija de Andr\u00e9s Castellanos y Mar\u00eda Antonia de Palacios<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; Viedma.- Un amor prohibido en la Patagones donde gobernaba Francisco de Viedma. Una historia de amor que no pod\u00eda tener lugar en \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/historias-para-ser-contadas-ana-y-el-herrero\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1561","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1561","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1561"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1561\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1563,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1561\/revisions\/1563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}