{"id":18199,"date":"2021-03-15T11:28:59","date_gmt":"2021-03-15T11:28:59","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=18199"},"modified":"2021-03-15T12:33:18","modified_gmt":"2021-03-15T12:33:18","slug":"artemides-zatti-el-pariente-de-todos-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/artemides-zatti-el-pariente-de-todos-los-pobres\/","title":{"rendered":"Art\u00e9mides Zatti, el pariente de todos los pobres"},"content":{"rendered":"<p><u><\/u>Viedma.- (APP) Se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de don Zatti, ocurrido en Viedma el 15 de marzo de 1951.<\/p>\n<p>En Viedma todos lo llaman con respeto Don Zatti. El nombre Art\u00e9mides resulta impronunciable para los paisanos. Es \u00e9l quien lleva adelante el \u00fanico hospital de la ciudad. Aunque un m\u00e9dico diplomado tiene el t\u00edtulo de director, Zatti recibe e interna a los nuevos enfermos, se encarga de la administraci\u00f3n, dirige la farmacia, atiende personalmente los casos m\u00e1s delicados. En esta \u00faltima categor\u00eda suelen estar los presos. El l\u00edo se arma cuando uno de ellos desaparece en la oscuridad de la noche. Alguien acusa a Zatti de complicidad. Y la polic\u00eda logra ponerse a la poblaci\u00f3n en contra llevando detenido al \u201cpariente de todos los pobres\u201d.<\/p>\n<p>Art\u00e9mides Zatti vino de Italia con su familia a los diecis\u00e9is a\u00f1os, en busca de un porvenir mejor que Am\u00e9rica promet\u00eda a los inmigrantes. En Bah\u00eda Blanca&nbsp; trabaj\u00f3 como obrero en una f\u00e1brica de baldosas. En esos a\u00f1os lo atrajo la vida de los salesianos y quiso ser como ellos. Con ese deseo lleg\u00f3 a Bernal. Pero all\u00ed se contagi\u00f3 la tuberculosis atendiendo a un&nbsp; joven sacerdote moribundo.<\/p>\n<p>El aire de Viedma, las medicinas del padre doctor Evasio Garrone y una promesa hecha a la Virgen de dedicarse a los enfermos, dieron su resultado. A \u00e9l le tocar\u00eda llevar a la pr\u00e1ctica, de manera ejemplar, aquel consejo de Don Bosco a sus primeros misioneros enviados a la Argentina: \u201cCuiden especialmente a los enfermos, a los ni\u00f1os, a los ancianos y a los pobres, y se ganar\u00e1n la bendici\u00f3n de Dios y la simpat\u00eda de la gente\u201d. Cuando muri\u00f3 en 1951, hab\u00eda cumplido cincuenta a\u00f1os trabajando en el hospital de Viedma, que ahora lleva su nombre.<\/p>\n<p><strong>\u00bf Respiran todos?<\/strong><\/p>\n<p>Al final, la cosa termina bien y los tres d\u00edas tras las rejas le sirven a Zatti de merecidas vacaciones. Habitualmente el intenso trabajo no le da respiro. A las cinco de la ma\u00f1ana ya est\u00e1 levantado rezando en el silencio. M\u00e1s tarde continuar\u00e1 las oraciones con los salesianos de su comunidad. Y enseguida a ver a los enfermos en el hospital.<\/p>\n<p>\u201c\u00bf Respiran todos?\u201d pregunta sonriente mientras empieza a repartir las medicinas del d\u00eda. Despu\u00e9s de un caf\u00e9 con leche tomado a la r\u00e1pida, comienza la vuelta en bicicleta por toda la ciudad. Los \u00fanicos descansos de la jornada ser\u00e1n las comidas y un rato en la cancha de bochas, junto a los pacientes.<\/p>\n<h2><strong>\u201cEl dinero sirve para hacer el bien o no sirve para nada\u201d&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/h2>\n<p>Ya todos lo saben en Viedma: si Zatti sale de delantal blanco, va a atender enfermos; si se pone el sombrero, va en busca de plata. \u201c\u00bf No querr\u00eda prestarle al Se\u00f1or cinco mil pesos?\u201d \u2013 pregunta en casa de quien puede dar algo por los dem\u00e1s. A las hermanitas que atienden la roper\u00eda les pide sonriente: \u201cNecesito abrigo para un Jes\u00fas de diez a\u00f1os\u201d. Todo resulta poco para atender tantas necesidades. Pero cuando visita a alg\u00fan enfermo en apuros, deja disimuladamente unos billetes dobladitos junto a las medicinas. \u201cEl dinero sirve para hacer el bien o no sirve para nada\u201d , dice convencido.<\/p>\n<p>Cuando va al banco a pedir un cr\u00e9dito, pone en la declaraci\u00f3n de bienes a sus enfermos. \u201c\u00bf O acaso cada ser humano no vale m\u00e1s que mil ovejas\u201d?. Si alguien le reprocha que gasta demasiado en remedios, responde: \u201cLa Providencia es rica\u201d.<\/p>\n<h3>Hasta la Medianoche<\/h3>\n<p>A la tarde le toca el turno a las chacras de las afueras. Y por la noche, mientras los enfermos cenan, Zatti prepara recetas en la farmacia. Con esfuerzo ha conseguido el t\u00edtulo habilitante&nbsp; en la Universidad de la Plata. Despu\u00e9s de las oraciones, cuando ya todos duermen, todav\u00eda encuentra fuerzas para estudiar algo de medicina.<\/p>\n<p>En el hospital hay lugar para todo el mundo. Y si no hay, se fabrica. La cama de Zatti tambi\u00e9n est\u00e1 disponible. All\u00ed van generalmente los contagiosos o los que impresionan por su gravedad. El est\u00e1 acostumbrado a dormir en el suelo.<\/p>\n<p>En cuanto a la tarifa, el reglamento es sencillo: \u201cEl que tiene poco, paga poco; el que no tiene nada, no paga nada\u201d. Y este \u00faltimo tipo de clientes es el m\u00e1s abundante.<\/p>\n<p><strong>Un momento de algod\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Una mujer muda y deficiente mental y un muchacho macroc\u00e9falo residen como habitantes permanentes del hospital durante muchos a\u00f1os. \u201cA usted, Don Zatti, le toca siempre lo peor\u201d \u2013 le dice un m\u00e9dico. \u201cPara m\u00ed es lo mejor\u201d \u2013 responde \u00e9l. Y cuando le ofrecen lugar en el cottolengo para los casos sin soluci\u00f3n, se niega aceptarlo, \u201cporque ellos son los que atraen la bendici\u00f3n de dios sobre nuestro hospital\u201d.<\/p>\n<p>Las madres le piden la bendici\u00f3n para sus hijos. Los pol\u00edticos desean tener su fama y su prestigio. Pero \u00e9l no busca votos ni honores. \u201c\u00a1Por Dios, Don Zatti!\u201d \u2013 exclama una se\u00f1ora quej\u00e1ndose del dolor que le provoca una curaci\u00f3n. \u00c9l responde tranquilo: \u201cSi, se\u00f1ora, todo lo hago por Dios\u201d.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda le gritan por la calle, al paso veloz de su bicicleta destartalada: \u201cA usted habr\u00eda que levantarle un monumento\u201d. Y, enseguida, la respuesta oportuna: \u201cS\u00ed, pero que sea pronto; un monumento de algod\u00f3n, gasas, vendas y frascos de agua oxigenada\u201d.<\/p>\n<p><strong>Salesiano Coadjutor<\/strong><\/p>\n<p>\u201cSaludos a su se\u00f1ora, Don Zatti\u201d \u2013 le dice amablemente alguno que todav\u00eda no lo conoce bien. \u00c9l sonr\u00ede. Porque, aunque no es cura, tampoco esta casado. Es Salesiano coadjutor, vive en comunidad con los sacerdotes y trabaja a la par de ellos para hacer el bien a todos; ha hecho sus mismos votos para dedicar la vida a los enfermos y a los pobres.<\/p>\n<p><strong>No me hagan hablar<\/strong><\/p>\n<p>Zatti carga cada d\u00eda la cruz del sufrimiento propio y del ajeno. Y as\u00ed como llora al sentirse impotente al dolor de sus enfermos incurables, sufre sin quejarse por el cansancio acumulado o por la plata que nunca alcanza. Pero el momento de su calvario llega con la demolici\u00f3n del hospital que le ha costado tantas fatigas. El nuevo obispo de Viedma quiere construir all\u00ed una residencia. Y el terreno le pertenece. Zatti calla, llora y organiza la mudanza. Hay que comenzar todo de nuevo, en la quinta que los salesianos tienen en las afueras de la ciudad; no falta quien tire la lengua esperando arrancarle alguna cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Pero s\u00f3lo escuchan de \u00e9l un lamento: \u201cNo me hagan hablar\u201d. Y arm\u00e1ndose de valor explica a los enfermos: \u201cLos repollos crecen mejor cuando se transplantan\u201d.<\/p>\n<p><strong>Microbios poderosos<\/strong><\/p>\n<p>La monoton\u00eda y la rutina no encuentran lugar en la vida de nuestro enfermero. Siempre hay m\u00e1s para hacer: planes, proyectos, construcciones&#8230;. Pero las grandes preocupaciones no le impiden la delicadeza de los peque\u00f1os detalles: escribir al dictado decenas de cartas de los enfermos que no saben, o no pueden hacerlo; preparar a un moribundo su comida favorita para ofrecerle quiz\u00e1s el \u00faltimo gesto de cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Uno de ellos pregunt\u00f3: \u201cZatti, \u00bfno tiene miedo de contagiarse?\u201d \u201cNo, &#8211; respondi\u00f3 \u00e9l -, porque los microbios que yo tengo dentro son m\u00e1s poderosos, y se comen a los de afuera\u201d. Realmente su vida contagiaba. Lo explica uno de los medicos que trabaj\u00f3 muchos a\u00f1os junto a \u00e9l: \u201cDon Zatti no solamente era un habil\u00edsimo enfermero, sino que \u00e9l mismo era una medicina, porque curaba con su presencia, con su voz, con sus ocurrencias, con sus cantos&#8230;\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n nos tendr\u00e1 alegres?<\/strong><\/p>\n<p>Pasan los a\u00f1os, \u201cZatti se est\u00e1 poniendo verde\u201d \u2013 comenta la gente. Y \u00e9l agrega: \u201cS\u00ed, pero despu\u00e9s estar\u00e9 amarillo, como los limones\u201d. El viejo enfermero sabe bien que se trata de ictiricia. Los enfermos lloran y rezan por \u00e9l. \u201c\u00bfQui\u00e9n nos tendr\u00e1 alegres?\u201d \u2013 se preguntan desolados.<\/p>\n<p>Zatti escribe en una hoja su \u00faltima receta, con las medicinas para una semana. Muere un d\u00eda despu\u00e9s. El m\u00e9dico que lo revisa encuentra en la mesita de luz el certificado de defunci\u00f3n con la fecha puesta. S\u00f3lo falta la firma.<\/p>\n<p><strong>\u201cS\u00ed hay santos\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u201c\u00a1No deb\u00eda morir!\u201d \u2013 dice la gente en su funeral. Ese d\u00eda, las autoridades presentes no pueden acercarse mucho al enfermero santo. En el lugar de privilegio est\u00e1n sus parientes m\u00e1s cercanos, todos los pobres de Viedma.<\/p>\n<p>Alguien record\u00f3 en esos d\u00edas las palabras de un m\u00e9dico que se declara ateo: \u201cDelante de Zatti, mi incredulidad vacila. Cuando me encuentro con el bistur\u00ed en la mano y, mir\u00e1ndolo a \u00e9l lo veo con el rosario entre los dedos, siento que el quir\u00f3fano se llena de algo superior, sobrenatural&#8230; si es verdad que hay santos sobre la tierra, entonces este hombre es uno de ellos\u201d.<\/p>\n<p>Zatti, un laico que nunca pudo llegar a la carrera eclesi\u00e1stica, fue declarado venerable por&nbsp; Juan Pablo II en 1997 y beatificado el 14 de abril del 2002 por un milagro que lograron confirmar antes los m\u00e9dicos de la Sagrada Congregaci\u00f3n de los Santos en Roma.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno reconocido estuvo vinculado a la cura del entonces seminarista salesiano Carlos Bosio ocurrida en 1980. Una apendicitis que generaliz\u00f3 una infecci\u00f3n hab\u00eda colocado al borde de la muerte a esta persona.<\/p>\n<p>Tuvo que ser derivado de urgencia ese a\u00f1o desde Bah\u00eda Blanca al hospital Mu\u00f1\u00edz de Buenos Aires en un estado grave producto de la infecci\u00f3n que no tard\u00f3 en provocar una septicemia.<\/p>\n<p>Paralelamente, un grupo de salesianos cercanos al sacerdote inici\u00f3 jornadas de oraciones invocando al enfermero viedmense y en la de Semana Santa del mismo a\u00f1o -pocos meses despu\u00e9s de enfermar- el joven sacerdote por entonces de 24 a\u00f1os despert\u00f3 un buen d\u00eda sin fiebre y se recuper\u00f3 definitivamente.<\/p>\n<p>Bosio, quien sostiene que su curaci\u00f3n fue un milagro, se desempe\u00f1\u00f3 luego como responsable salesiano en las provincias de Santa Fe, Entre R\u00edos, Corrientes y Misiones.<\/p>\n<p>Por \u00e9ste y otros casos -se habla de un milagro de car\u00e1cter m\u00e9dico ocurrido en Filipinas- anticiparon desde el Vaticano que Art\u00e9mides Zatti puede ser declarado santo en poco tiempo m\u00e1s. (APP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Viedma.- (APP) Se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de don Zatti, ocurrido en Viedma el 15 de marzo de 1951. En Viedma \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/artemides-zatti-el-pariente-de-todos-los-pobres\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-18199","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18199"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18201,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18199\/revisions\/18201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}