{"id":19852,"date":"2018-05-01T13:57:19","date_gmt":"2018-05-01T13:57:19","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=19852"},"modified":"2018-05-03T10:50:09","modified_gmt":"2018-05-03T10:50:09","slug":"avalos-de-cultura-entrego-a-claudio-garcia-parte-de-la-edicion-de-su-novela-mensajero-seleccionada-y-editada-por-el-fer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/avalos-de-cultura-entrego-a-claudio-garcia-parte-de-la-edicion-de-su-novela-mensajero-seleccionada-y-editada-por-el-fer\/","title":{"rendered":"\u00c1valos de Cultura entreg\u00f3 a Claudio Garc\u00eda parte de la edici\u00f3n de su novela \u00abMensajero\u00bb, seleccionada y editada por el FER"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viedma.- (APP) El secretario de Cultura de R\u00edo Negro, Ariel \u00c1valos, entreg\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s al periodista y escritor Claudio Garc\u00eda la totalidad de la edici\u00f3n que le corresponde de\u00a0 su novela \u201cMensajero\u201d, seleccionada en el concurso de Novela Corta que realiz\u00f3 el Fondo Editorial Rionegrino (FER) a fines del 2016.<\/p>\n<p>Del encuentro particip\u00f3 el titular del FER, Daniel Welschinger, quien acord\u00f3 con Garc\u00eda una pr\u00f3xima presentaci\u00f3n formal del libro en Viedma y posteriormente y a lo largo del a\u00f1o en otras ciudades, como parte de la difusi\u00f3n de la obra de los escritores rionegrinos.<\/p>\n<p>\u00c1valos se interioriz\u00f3 de la trayectoria del autor viedmense, que ya cuenta con varios libros editados en distintos g\u00e9neros, y convers\u00f3 con Garc\u00eda con otros temas vinculados al quehacer cultural. Garc\u00eda le record\u00f3 que en oportunidad de su paso por Legislatura particip\u00f3 activamente como integrante de la Comisi\u00f3n de Cultura de la elaboraci\u00f3n de un proyecto de Ley Provincial de Cultura que qued\u00f3 a las puertas de su sanci\u00f3n, pero luego este proceso de frustr\u00f3. Adem\u00e1s de Garc\u00eda, hab\u00edan trabajando en esa iniciativa asesores de distintos bloques como Miriam Hall y Liliana Verbeke. El funcionario se\u00f1al\u00f3 que est\u00e1n trabajando en este sentido y que tomar\u00e1n en cuenta, actualiz\u00e1ndolo, aquel proyecto.<\/p>\n<p>Claudio Garc\u00eda ya hab\u00eda presentado su nuevo libro, \u201cMensajero\u201d, en oportunidad de la \u00faltima edici\u00f3n de la Fria del Libro en Viedma, pero todav\u00eda no hab\u00eda culminado la edici\u00f3n completa de la obra. Reci\u00e9n ahora el autor pretende difundir esta novela corta y su obra anterior en distintas ciudades, m\u00e1s all\u00e1 de la difusi\u00f3n y comercializaci\u00f3n que realiza el FER. Tambi\u00e9n se puede comprar \u00abMensajero\u00bb en Viedma en Quijote Libros o contact\u00e1ndose con el autor o el FER.<\/p>\n<p>Claudio Garc\u00eda agradeci\u00f3 al jurado que destac\u00f3 los m\u00e9ritos literarios de la obra como para ser editada, integrado por Luisa Peluffo, Diego Reis y Ezequiel Murphy; a Sim\u00f3n Salamida, dibujante y artista pl\u00e1stico de Viedma que hizo las ilustraciones del libro; a\u00a0 Silvana P\u00e9rez Le\u00f3n que trabaj\u00f3 en la correcci\u00f3n, junto a Daniel Welschinger, titular del FER, que en su car\u00e1cter de editor hizo aportes tambi\u00e9n en este sentido, y a Ianina Baffoni, responsable del dise\u00f1o del libro.<\/p>\n<p>Diego Reis, responsable del pr\u00f3logo de \u201cMensajero\u201d, se\u00f1al\u00f3 sobre esta obra que: La historia que nos cuenta Claudio Garc\u00eda en la presente novela Mensajero tiene un marcado ritmo y tono de cl\u00e1sica novela inici\u00e1tica, refrendada ya desde el ep\u00edgrafe de M\u00e1ximo Gorki: \u201cYa no eres ning\u00fan ni\u00f1o\u2026\u201d. La historia (narrada en una estricta primera persona) es la de un joven empleado del Correo que se inicia sexualmente con una mujer mayor, a la cual ha conocido al llevarle un telegrama. El protagonista (del cual ignoramos plenamente el nombre, un acierto por parte del autor) inicia con esta mujer mayor (tambi\u00e9n innominada) una relaci\u00f3n de aprendizaje, de descubrimiento del mundo del sexo, del amor, de esa red compleja y dial\u00e9ctica de relaciones y pasiones. El narrador, fort\u00edsimo, es quien sostiene todo el tiempo el relato, que ocurre en un presente continuo. La virtud de Claudio Garc\u00eda es que este narrador\/personaje (homodieg\u00e9tico, en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos), a pesar de reflexionar constantemente sobre el por qu\u00e9 de sus acciones, m\u00e1s bien parece ser arrastrado por la fuerza de los hechos, como en las novelas picarescas espa\u00f1olas. \u00bfQu\u00e9 hay al final de ese camino? \u00bfEpifan\u00eda o nihilismo? \u00bfDecepci\u00f3n o iluminaci\u00f3n? El Mensajero nos da su versi\u00f3n preliminar de las cosas: \u201cHay quienes buscan el bien a trav\u00e9s del mal; otros consideran a la vida una farsa; la mayor\u00eda se traga las cosas como vienen, los hechos y las apariencias, los credos y los mandamientos, los h\u00e9roes y los fantasmas, hasta el punto en que no se sabe bien qu\u00e9 se engulle.\u201d \u00bfCu\u00e1l es el mensaje \u00faltimo, ulterior de Mensajero? Quedar\u00e1 ello en la lectura\/interpretaci\u00f3n de cada lector.<\/p>\n<p>Claudio Garc\u00eda es escritor y periodista radicado en Viedma hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Ha publicado los libros Versos de Primera Intenci\u00f3n (EUDEBA-FER 1987), Un Corsario con sus Piernas Quebradas (1995) y Poemas un tanto amigos de una seguidilla de d\u00edas de lluvia e insomnio-\u00bfD\u00f3nde pueden estar mis viejos zapatos?, Mariela y otros poemas (1995). El libro de cuentos La visita del psic\u00f3logo y otros cuentos obtuvo la primera menci\u00f3n en el XXI Encuentro Patag\u00f3nico de Escritores (Puerto Madryn, 1999), con un jurado integrado por H\u00e9ctor Tiz\u00f3n, Diego Angelino y Liliana Hecker. Un cuento integra la antolog\u00eda de escritores de R\u00edo Negro De jinetes y soledades, editada por la Biblioteca Nacional, Colecci\u00f3n de Antolog\u00edas Literarias de las Provincias, 1998. En el 2009 public\u00f3 su libro El guardiac\u00e1rcel guevarista y otros cuentos por Ediciones El Camarote. A fines del 2013, a trav\u00e9s de Vela al Viento Ediciones Patag\u00f3nicas, el escritor sac\u00f3 a luz el libro de cuentos M\u00e9todo Morello para no separarse. Distintos poemas y cuentos han sido publicados en revistas y antolog\u00edas.<\/p>\n<p>AS\u00cd ESCRIBE<\/p>\n<p>\u201cOtro linyera era en cierta medida la contracara de Esteban. Le dec\u00edan \u2018Talacasto\u2019, por la marca de vino. Precisamente, uno nunca lo ve\u00eda comer, pero viv\u00eda tomando vino. Siempre estaba medio chispeado, hablando y movi\u00e9ndose como en c\u00e1mara lenta, pero nunca desvariando o por el piso. No era como otros borrachos que por efecto de la bebida se vuelven tan insoportables como sentarse encima de un cactus.<\/p>\n<p>A diferencia de Esteban, \u2018Talacasto\u2019 no sab\u00eda nada de anarquis\u00adtas, de linyeras por elecci\u00f3n, de filosof\u00edas de vida. No obstante, dec\u00eda cosas que no me parec\u00edan tan triviales. Recuerdo un pu\u00f1a\u00addo de frases: \u201cLa vida es una fatiga que se alivia con vino\u201d, \u201cque el mundo siga girando con sus cosas, que yo s\u00f3lo me dedico a leer mi coraz\u00f3n\u201d, \u201csin vino uno anda p\u00e1lido por dentro\u201d. Y otra muy misteriosa: \u201cLos lobos despedazan a las ovejas, pero las ovejas sudan a\u00fan con fr\u00edo\u201d. Quiz\u00e1s esta frase alud\u00eda a su justificaci\u00f3n de la bebida para pasar el invierno. Una vez lo encontr\u00e9 arrebujado contra un omb\u00fa sobre la General Paz, en una tarde ventosa de fr\u00edo que calaba hasta los huesos, y le dije: \u201cPor qu\u00e9 no te vas a la estaci\u00f3n que ac\u00e1 te vas a morir de fr\u00edo\u201d, y \u00e9l me contest\u00f3: \u201cAunque haga fr\u00edo, el vino te hace sudar\u201d.<\/p>\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n una linyera que, en cierta medida, era la mu\u00adjer de todos los vagabundos que ten\u00edan su refugio en la zona de la iglesia San Cayetano. Por el color del pelo, el cuerpo un poco delgado y la voz asemejaba una mujer de mediana edad, pero los a\u00f1os no se le adivinaban en el rostro, casi siempre grasiento, lo que hac\u00eda resaltar una permanente sonrisa como de satisfacci\u00f3n. Ve\u00eda muchas veces c\u00f3mo otros linyeras la manoseaban e inten\u00adtaban, con la torpeza del vino, hacerle un amor que me parec\u00eda repulsivo, entre los pastos, los cajones y las chapas donde hac\u00edan campamento en el bald\u00edo.<\/p>\n<p>En ocasiones yo pasaba caminando o con la bicicleta y ella no s\u00f3lo me saludaba, sino que me hac\u00eda indudables invitaciones sexuales, indicando con una mano que me acercara mientras, con la otra, se\u00f1alaba sus entrepiernas. Yo rehusaba amablemente su generosidad, acelerando mi marcha. A veces me imaginaba acep\u00adtando: apretaba calurosamente su cuerpo con ropas andrajosas, apoyaba mi cabeza contra su pecho grasoso, compart\u00eda con mi boca su aliento y su saliva vinosa y, venciendo un nudo amargo en la boca del est\u00f3mago, aceptaba penetrarla una y otra vez sobre cartones y yuyos, apenas ocultos. Pero inmediatamente me au\u00adtoimpon\u00eda una muda imploraci\u00f3n y un fuerte reproche: fantasear puede traer el deseo y el deseo, la acci\u00f3n. \u201c\u00bfTe imagin\u00e1s cogiendo con esa linyera que en cierta medida te causa repulsi\u00f3n? Nunca m\u00e1s podr\u00edas tener sexo\u201d, me dec\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPara qu\u00e9 corno sirven las flores? me pregunt\u00e9. No sab\u00eda. Pero all\u00ed estaba dando un ramo de flores, asumiendo un gesto antiguo que ya nadie practicaba. Quiz\u00e1s la l\u00f3gica estaba en que nuestro v\u00ednculo tampoco era muy usual: una mujer mayor ligada a un adoles\u00adcente. Incluso la relaci\u00f3n iba en ca\u00edda, por lo menos de mi lado. Mis sentimientos hab\u00edan cambiado, ya no estaba ese espejismo del sexo descubierto. Ten\u00eda ese cansancio propio del adolescente, de que las cosas conquistadas tienen que hacer lugar a otras. No ten\u00eda tantas ganas de dejar espacios en los repartos para ir a verla. Ten\u00eda miedo de su creciente actitud posesiva, de percibir que el amor se asentaba s\u00f3lo de su lado y en m\u00ed se volv\u00eda difuso. Tampoco era amor, sino sobre todo deseo y ya hab\u00eda dictado suficiente c\u00e1tedra como para que me encontrara eximido.<\/p>\n<p>Recibi\u00f3 las flores y larg\u00f3 esa risa que segu\u00eda siendo la carta de presentaci\u00f3n que m\u00e1s me satisfac\u00eda. Eran las siete de la tarde, casi de noche, y como otras veces me llen\u00f3 de besos y manoseos que sumaban a la excitaci\u00f3n las cosquillas. Sab\u00eda todo lo que iba a continuar: ir a la cama, hacer el amor. Me iba a hacer luego la merienda, como una madre, y charlar\u00edamos algunas cosas. Pero todo eso era como un complemento, era secundario. La posesi\u00f3n que quer\u00eda tener progresivamente sobre m\u00ed se expresaba en pri\u00admer lugar en el sexo. Entraba en su casa y ella se transformaba, y en cada visita lo fundamental era coger. Pero sent\u00eda que sexualmente hab\u00eda quemado una etapa.<\/p>\n<p>Luego de darle las flores tuve un pensamiento morboso: relacion\u00e9 esa ofrenda con la pr\u00e1ctica de muchos de ir al cementerio.\u00a0 Me daba no s\u00e9 qu\u00e9 pensar en ella como una muerta, sobre todo cuando, al mirarla, sus ojos de mujer sonre\u00edan desvergonzados. Pero justifiqu\u00e9 la ocurrencia con la muerte indudable de mi amor. Entend\u00ed que inconscientemente las flores que hab\u00eda tra\u00eddo ten\u00edan no el sentido de agraciar sino el de despedir. Es verdad que te\u00adn\u00eda dudas sobre c\u00f3mo enfrentar la situaci\u00f3n. Pens\u00e9 que el talento m\u00e1s grande que debe tener una persona es c\u00f3mo manejarse con el amor. Y sab\u00eda que hab\u00eda aprendido mucho sobre mi sexualidad, pero muy poco sobre c\u00f3mo relacionarme con una mujer, y m\u00e1s con una que me llevaba tantos a\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo manejar una despedida? \u00bfC\u00f3mo plantear el adi\u00f3s?\u201d.<\/p>\n<p>Muchas personas quiz\u00e1s tienen la cualidad de desprenderse f\u00e1cilmente de otros, pero yo no pod\u00eda o no sab\u00eda. Estaba en cierta medida en deuda con esa mujer que me hizo crecer mucho m\u00e1s de lo que uno lo hace naturalmente. Ten\u00eda la secreta esperanza de que se empezara a cansar de m\u00ed, pero no hab\u00eda ning\u00fan atisbo de esto. Por el contrario, todas las situaciones que compart\u00edamos<\/p>\n<p>reflejaban su posesivo amor.<\/p>\n<p>Coincidi\u00f3 que ese d\u00eda, sobre la General Paz, hab\u00eda una feria con espect\u00e1culos art\u00edsticos y fuegos artificiales. Aunque me quer\u00eda quedar en su casa no m\u00e1s de una hora, para no llegar tan tarde a la m\u00eda, luego de darle las flores y hacer el amor me convenci\u00f3 de que subi\u00e9ramos a la terraza para ver los fuegos artificiales. Nos sentamos en el piso y ella se apretuj\u00f3 contra mi cuerpo con ansias, con todo su ser, y as\u00ed juntos, mientras suced\u00edan los estallidos de colores en el cielo, hablaba de lo que yo hab\u00eda cambiado su vida, de que le hab\u00eda dado m\u00e1s sentido, que hab\u00eda cubierto la cuota de sexo y compa\u00f1\u00eda que necesitaba. Toda una perorata que ya le hab\u00eda escuchado, pero agreg\u00f3 otra cosa. Hasta ese momento nunca hab\u00edamos hablado de religi\u00f3n o de Dios. Si bien ten\u00eda colgada una cruz en una de las paredes del comedor, indudablemente no era muy religiosa. Sin embargo, aferrada a mi brazo dijo, de pronto:<\/p>\n<p>\u201cTe trajo la providencia\u201d. \u201c\u00bfQu\u00e9 providencia?\u201d, le contest\u00e9.<\/p>\n<p>\u201cLa providencia, tonto, Dios\u201d, dijo con \u00e9nfasis y sonriendo.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que el resquemor que ten\u00eda por la religi\u00f3n se entremezclaba con el que\u00a0 ya sent\u00eda por nuestra relaci\u00f3n; que su posesi\u00f3n segu\u00eda escalando, ahora a nivel m\u00edstico. Que para ella estaba como predestinado por un supuesto Dios y que algo as\u00ed obviamente no deb\u00eda ser perturbado.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que si segu\u00eda esperando para transmitir mis reparos, a medida que pasaran los d\u00edas iba a ser cada vez m\u00e1s dif\u00edcil hacerlo.<\/p>\n<p>Le dije:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNo cre\u00e9s que vos o yo podemos llegar a cambiar nuestros sentimientos?<\/p>\n<p>Se desprendi\u00f3 bruscamente de mi brazo y, mir\u00e1ndome con preocupaci\u00f3n, respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfNo me vas a decir que en tu cabecita est\u00e1s pensando en dejarme, abandonarme?<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPor qu\u00e9? -le pregunt\u00e9, a la defensiva.<\/p>\n<p>\u2013Si estuvieras bien conmigo no te cuestionar\u00edas que lo nuestro pueda cambiar, que yo te pueda dejar de querer o vos a m\u00ed -expres\u00f3.<\/p>\n<p>Retroced\u00ed, por miedo, por inexperiencia y quiz\u00e1s para no lastimarla.<\/p>\n<p>\u2013Fue una pregunta nom\u00e1s, sin pensar, por hablar algo&#8230; \u2013le dije como con culpa. Ella recuper\u00f3 su sonrisa y me volvi\u00f3 a aferrar el brazo.<\/p>\n<p>Mientras miraba los fuegos artificiales volv\u00ed a pensar en las flores; me imagin\u00e9 arrojando al aire el ramo que le hab\u00eda regalado y que los p\u00e9talos de distintos colores, sum\u00e1ndose a los artificios en el cielo, ca\u00edan sobre la gente como si toda la ciudad fuese, por unos momentos, un cementerio. \u00a0(APP)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; Viedma.- (APP) El secretario de Cultura de R\u00edo Negro, Ariel \u00c1valos, entreg\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s al periodista y escritor Claudio Garc\u00eda la totalidad \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/avalos-de-cultura-entrego-a-claudio-garcia-parte-de-la-edicion-de-su-novela-mensajero-seleccionada-y-editada-por-el-fer\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[],"class_list":["post-19852","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-educacion","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19852"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19858,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19852\/revisions\/19858"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}