{"id":19904,"date":"2018-05-02T13:10:18","date_gmt":"2018-05-02T13:10:18","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=19904"},"modified":"2018-05-02T13:19:18","modified_gmt":"2018-05-02T13:19:18","slug":"el-hundimiento-del-crucero-general-belgrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/el-hundimiento-del-crucero-general-belgrano\/","title":{"rendered":"El hundimiento del Crucero General Belgrano"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viedma.- (APP) Hoy, 2 de mayo, se cumple un nuevo aniversario de aquella fat\u00eddica fecha de 1982, cuando el Crucero General Belgrano fue atacado y hundido fuera de la zona de exclusi\u00f3n de la Guerra de Malvinas. El episodio fue un crimen de guerra, un luto m\u00e1s de aquella p\u00e1gina de nuestra historia, violatoria de la carta del la ONU y la resoluci\u00f3n 502 del Consejo de Seguridad. La dotaci\u00f3n del buque era de 1042 hombres, de los cuales murieron 323. Reproducimos el relato personal sobre el hecho\u00a0 del capit\u00e1n de fragata Francisco G. Sonvico, quien fue tripulante y sobreviviente del crucero, publicado por la revista Gaceta Marinera en el 2003. \u00a0Sonvico falleci\u00f3 poco despu\u00e9s de dar este testimonio, por lo que se convirti\u00f3 en su \u00faltimo y conmovedor recuerdo de lo que fue el hundimiento del crucero y la odisea de quienes sobrevivieron en el mar.<\/p>\n<p>El torpedo que explot\u00f3 en popa lo hizo en una zona donde est\u00e1n los alojamientos del personal subalterno, cerca de la cantina. Esta explosi\u00f3n levant\u00f3 la cubierta acorazada de la m\u00e1quina y todas las cubiertas superiores destruyendo todos los alojamientos por compresi\u00f3n, ese es el motivo por el cual no mueren oficiales \u2013porque estaban alejados de ese lugar-.<\/p>\n<p>El comandante del submarino, cuando recibe la orden de atacar al Belgrano, la hace repetir. Estaba fuera de sus reglas de empe\u00f1amiento.<\/p>\n<p>Confirmada \u00e9sta, adopta una posici\u00f3n de combate para lanzar sus torpedos, y cuando estaba listo a lanzar; nuestra fuerza cae de su derrota y con ello le desarticulamos el ataque. La acci\u00f3n lo obliga a tener que tomar nuevamente posici\u00f3n para lanzar.<\/p>\n<p>Entonces dispara tres torpedos de corrida recta, aut\u00f3nomo sobre el blanco. Los torpedos se lanzan con una diferencia de rumbo entre los tres de medio grado, con la esperanza de que impacte al menos uno. Dos torpedos impactaron, pero el tercero sigui\u00f3 con derrota encontr\u00e1ndose m\u00e1s adelante, ya fuera de acci\u00f3n, con el destructor Bouchard.<\/p>\n<p>La primer reacci\u00f3n de la fuerza argentina fue comunicar mutuamente que estaban bajo el ataque de un torpedo y subir la velocidad. Tambi\u00e9n hacer lo que se denomina un ataque urgente, que consiste en evadir la posici\u00f3n del submarino, buscando dar vuelta la situaci\u00f3n del adversarios, es decir de una situaci\u00f3n en la que se es atacado a otra de ataque defensivo. El comandante del submarino descendi\u00f3 a profundidad navegando en espiral, a alta velocidad, estuvo por lo menos dos horas \u2013seg\u00fan se supo luego-, haciendo maniobras de evasi\u00f3n, navegando en rumbos aleatorios. Cuando el Belgrano se empez\u00f3 a hundir, la tripulaci\u00f3n, al sentir los impactos y al quedar el buque sin propulsi\u00f3n y sin luz, cumpli\u00f3 lo que se llama rol de siniestros. \u00c9ste determina que cada tripulante vaya a cubrir su rol de abandono, excepto los miembros del equipo de control de aver\u00edas que tienen tratar de salvar el buque. Esto se cumpli\u00f3 rigurosamente, con velocidad y en notable silencio. Se escuchaban solamente las \u00f3rdenes de los oficiales y suboficiales que estaban dirigiendo el tr\u00e1nsito, para que todo fuera r\u00e1pido. Yo estaba en el centro del buque, en proximidades de mi camarote, y me dirig\u00eda a la c\u00e1mara de oficiales. Para llegar all\u00ed hab\u00eda que pasar por un pasillo enorme, con doble escalera que iba a trav\u00e9s de la cubierta, desde los sollados que est\u00e1n abajo de la c\u00e1mara de oficiales. El lugar era un r\u00edo de gente. Tengo en la memoria el zapateo en los escalones de hierro, y la voz de un guardiamarina -creo que era Franzoni- que ordenaba \u201capuren ocupar su puesto de abandono, ocupar su puesto de abandono\u201d. Fue \u00e9l que me dijo \u201cdos torpedos se\u00f1or, uno en proa y otro en popa\u201d. Yo en ese momento me enter\u00e9 de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Volv\u00ed al camarote a buscar mi equipo de abandono. M me perd\u00ed en aquel buque que conoc\u00eda de memoria. Fueron momentos de desesperaci\u00f3n. Llegu\u00e9 a mi camarote me puse la parca, no me puse un pul\u00f3ver primero -uno de estos, azul, que todav\u00eda no se usaba- y me puse esa bufanda blanca. Finalmente me puse el salvavidas y sub\u00ed a la cubierta.<\/p>\n<p><strong>El Infierno <\/strong><\/p>\n<p>Sal\u00ed por donde momentos antes hab\u00eda visto el chorro humano, y me encontr\u00e9 un par de heridos sentados en el suelo, con quemaduras en la cara y el pelo todo achicharrado. Les pregunt\u00e9 \u201cqu\u00e9 les pasa, qui\u00e9nes son\u201d, entonces me arrodill\u00e9 delante de uno. No me habl\u00f3 porque estaba shockeado. No se de d\u00f3nde salieron, pero atr\u00e1s m\u00edo aparecieron enfermeros que yo no conoc\u00eda; entonces les encargu\u00e9 que se ocuparan de ellos. Me dirig\u00ed hacia la popa, por el lado de estribor, que era mi posici\u00f3n de abandono, cumpliendo con las reglas de circulaci\u00f3n: a popa por babor y a proa por estribor. Pude notar que todav\u00eda hab\u00eda un cierto flujo de gente que circulaba en esa direcci\u00f3n. A cada balsa les repet\u00eda la orden \u201cpermanecer en su puesto, recuerden que el buque es el lugar m\u00e1s seguro mientras est\u00e9 a flote\u201d. La gente estaba formada como para un ejercicio en su puesto de abandono, igual que el primer d\u00eda de navegaci\u00f3n la gente estaba en su lugar formadita. Me miraron como esperando una respuesta que yo en ese momento no le puede dar. Pegu\u00e9 la vuelta, pas\u00e9 por un corredor que hab\u00eda por la cocina y dependencias a popa. Hab\u00eda tambores con combustible del helic\u00f3ptero, algunos de los cuales se hab\u00edan desprendido y estaban tirados. Tem\u00ed que si alguno se romp\u00eda, desparramara combustible, y en cubierta hab\u00eda un incendio. El peligro se incrementaba, al considerar que hab\u00eda much\u00edsima munici\u00f3n en cubierta por las bater\u00edas secundarias. Entonces tom\u00e9 un grupo de control de aver\u00edas que ven\u00eda del infierno que hab\u00eda abajo -buscando aire, porque la humareda no los dejaba respirar-, y les orden\u00e9 que tiraran los tambores al agua; con ellos nos dedicamos a esa faena.<\/p>\n<p>Luego fui hasta mi balsa. Me dieron el parte, pero \u00e9ramos muy pocos, faltaban por lo menos cinco o seis. All\u00ed fue donde vi al cantinero \u00c1vila que estaba desesperado.<\/p>\n<p>Era como si su piel gritara. Yo lo conoc\u00eda de mis viajes en el buque escuela, en donde \u00e9l estaba como ayudante de cantinero. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le pasaba. \u00c9l me mir\u00f3 pero no me contest\u00f3, fue otra persona la que me dijo al o\u00eddo \u201del hermano no sali\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Entonces ah\u00ed s\u00ed me habl\u00f3 \u00c1vila -balbuceando, porque estaba verdaderamente desesperado-, y me dice \u201clo quiero ir a buscar\u201d.<\/p>\n<p>Le contesto que ni se le ocurra. Pero \u00e9l repiti\u00f3, \u201c\u00a1d\u00e9jeme ir a buscarlo!.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ni se le ocurra!, le vuelvo a responder, agreg\u00e1ndole:\u00a1no sabe lo que es eso, es el infierno! Usted va para all\u00ed y no vuelve\u201d.<\/p>\n<p>En ese momento, \u00c1vila respir\u00f3 profundamente y mir\u00f3 el horizonte. Y era rar\u00edsimo que \u00c1vila no te mirara a los ojos. Una cosa que siempre me gust\u00f3 de \u00e9l era que cuando te miraba, te taladraba con su ojos. Era un hombre franco, un hombre derecho.<\/p>\n<p>Lo agarr\u00e9 de los hombros y lo sacud\u00ed. Lo llam\u00e9 por el nombre : \u201cHeriberto ni se le ocurra bajar!\u201d. M\u00edreme por favor -y el miraba para otro lado-. Ni se le ocurra. Se lo ruego\u201d. Termin\u00e9 de recibir las novedades, me fui a recorrer los cargos m\u00edos y a recibir \u00f3rdenes. Sub\u00ed una cubierta m\u00e1s, hasta donde estaba el capit\u00e1n Galazzi, que con meg\u00e1fono en mano, retransmit\u00eda las \u00f3rdenes del comandante, que estaba en el puente. \u00a0Me presente -recuerdo que le hice el saludo militar-, le ped\u00ed permiso para darle el parte y me escuch\u00f3. \u201cSe\u00f1or he recorrido mis cargos: radio 1 sin novedad -cifrarlo sin novedad se han destruido las claves y los c\u00f3digos-, decidimos embarcar los equipos de emergencia, no tengo la posibilidad de enviar mensaje de socorro por la falta de energ\u00eda. La central de informaci\u00f3n de combate tambi\u00e9n recorrida sin novedad, mand\u00e9 cerrar todo ya, en radio 2 no hemos podido bajar pero ah\u00ed tengo muertos. Radio tres en autom\u00e1tico, sin novedad\u201d. Me escuch\u00f3 todo, y entonces me dijo \u201cSonvico \u00bfcu\u00e1l es su estaci\u00f3n de abandono? -y con la mano derecha me toco el hombro izquierdo-. Yo se\u00f1al\u00e9 y mir\u00e9 al mismo tiempo \u201cpopa estribor\u201d. Al mirar, vi la gente formada, con el buque escorado a 30\u00ba. La primera sensaci\u00f3n que tuve es que faltaba la mitad de la gente y entonces pens\u00e9, \u201c\u00a1Dios m\u00edo!, cu\u00e1ntos han muerto ya\u201d. Porque si no estaban ah\u00ed, es porque no estaban vivos. En realidad me equivoqu\u00e9, no faltaban tantos. Lo que pas\u00f3 fue que algunos se hab\u00edan ido a la otra banda -la que estaba tocando el agua-, porque no se pod\u00edan mantener parados ya. En ese instante el segundo me dijo: \u201cSonvico. El barco se hunde, vuelva a su estaci\u00f3n de abandono y haga echar las balsas\u201d. Esa es una orden de abandono. No me dijo abandone, me dijo \u201chaga echar las balsas al agua\u201d.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 a la cubierta principal, llegu\u00e9 hasta la primera balsa donde me estaban esperando -vuelvo a decir- en total silencio. Estaban formados como para inspecci\u00f3n. No o\u00ed gritar a nadie, no o\u00ed quejarse a ning\u00fan herido, al contrario.<\/p>\n<p><strong>El Belgrano se hunde <\/strong><\/p>\n<p>Empec\u00e9 por dar la orden de tirar la balsa al agua, as\u00ed lo hicieron. Con la ayuda de dos personas m\u00e1s, lanc\u00e9 mi balsa al mar. Luego de haber botado la balsa, yo personalmente la arm\u00e9. Tom\u00e9 el cabo que tiene el disparador para inflarla y lo accion\u00e9. Como se hab\u00eda practicado tantas veces en los ejercicios de abandono, los de mayor experiencia ayudamos a los conscriptos a que se tiraran al agua. Puedo decir con orgullo que los suboficiales que yo vi, en esa balsa -como en las contiguas-, manejaban del descenso de los conscriptos y marineros hasta la balsa en forma correct\u00edsima. Se comportaron incluso hasta con actitud paternal, para que el desembarco se produjera en forma ordenada. El abandono fue lo que denominamos inminente, porque si el buque se hund\u00eda ten\u00edamos contados minutos para abandonar. El orden, la disciplina, el m\u00e9todo, prim\u00f3 en todo momento. Hasta hubo gestos de cortes\u00eda.<\/p>\n<p>A m\u00ed no me pareci\u00f3 el abandono de un buque que se hunde en la guerra, me pareci\u00f3 un ejercicio en la escuela. He participado despu\u00e9s de esto en muchos otros y en todos se pod\u00eda observar lo mismo: serenidad, orden y confianza. Me dediqu\u00e9 a supervisar que el abandono se realizara en forma ordenada, por eso puedo decir lo que vi. Cumpl\u00ed la orden que me dio el segundo comandante de manera tal de que pens\u00e9 \u201csoy el \u00faltimo en abandonar; al menos la estaci\u00f3n de abandono\u201d. Cuando no qued\u00f3 nadie m\u00e1s en cubierta de mi lado, busqu\u00e9 mi balsa, pero el buque hab\u00eda derivado por efecto del viento y se hab\u00eda corrido por lo menos 20 o 30 metros de las balsas; as\u00ed que cuando me tuve que tirar las balsas ya no estaban cerca. De por all\u00e1 apareci\u00f3 una cabeza conocida que era la del teniente de nav\u00edo Anselmo, que cuando me vio, me grit\u00f3 \u201c\u00a1se\u00f1or t\u00edrese!\u201d. Entonces yo me saqu\u00e9 la gorra, la puse en cubierta, revole\u00e9 el bolso que ten\u00eda mi equipo de supervivencia, que cay\u00f3 ah\u00ed nom\u00e1s, y me tir\u00e9 de cabeza. No lo hice de pie porque el buque estaba tan escorado, que si lo hac\u00eda me golpeaba con el casco. Me tir\u00e9 de cabeza saltando lo m\u00e1s lejos posible. Primero descend\u00ed por un cabo, que colgaba del aparejo de una lancha, hasta pisar el borde de la coraza, y de ah\u00ed me tir\u00e9. Nad\u00e9 bajo el agua hasta la balsa, no se como aparec\u00ed pr\u00e1cticamente en la boca de la misma, y ah\u00ed salieron cuatro brazos que me izaron. El buque en ese momento se volc\u00f3. Termin\u00f3 de escorarse y qued\u00f3 con un costado hacia arriba. me acuerdo que nos pas\u00f3 la h\u00e9lice tan cerca que yo cre\u00ed que nos romp\u00eda. Al hundirse, el viento dej\u00f3 de arrastrarlo y las balsas golpearon contra el casco. Fue as\u00ed que pude recuperar mi bolso -que ten\u00eda un bid\u00f3n con agua, ropa seca en bolsas, los remedios, los lentes y tambi\u00e9n un frasco con yerba. Tambi\u00e9n llevaba mate y una bombilla. Qued\u00e9 tirado adentro de la balsa. Remamos desesperadamente para alejarnos de la h\u00e9lice, en un momento dado la ola nos subi\u00f3 y yo pens\u00e9 que nos iba a montar contra el casco, pero en ese momento el buque se hundi\u00f3.<\/p>\n<p>La popa al hundirse, form\u00f3 un remolino bastante fuerte que nos asust\u00f3 a todos. En esos momentos vi los da\u00f1os y pens\u00e9: \u201cBueno, que Dios me perdone, pero esto termin\u00f3. Ahora la guerra es otra, tengo que salvarme y salvar a esta gente.<\/p>\n<p>Estaba convencido de que mi responsabilidad era salvar a la gente que estaba en cubierta. Est\u00e1bamos aferrados a la guirnalda de la balsa, tratando de conservar el equilibrio porque daba vuelta como una calesita. Por la ventanilla abierta de uno de los extremos de la balsa vi la proa del buque levantada. En la pr\u00f3xima vuelta vi como las olas lo tapaban. El Belgrano no se hundi\u00f3 abruptamente, literalmente las olas lo cubrieron como quien le pone una frazada a alguien que est\u00e1 acostado. En un momento, por milagro, el remolino par\u00f3.<\/p>\n<p><strong>La odisea <\/strong><\/p>\n<p>Cuando la balsa dej\u00f3 de girar y el remolino desapareci\u00f3 yo le pregunt\u00e9 a Anselmo \u2013porque con mi vieja y enverada costumbre de no usar el reloj en la mu\u00f1eca, lo dej\u00e9 a bordo- que hora era, y \u00e9l me contest\u00f3 \u201ccinco y cuatro o creo cinco y dos\u201d. Era el momento del hundimiento. No pude evitar exclamar \u201cDios m\u00edo cuantos se habr\u00e1n hundido haya abajo\u201d. Y Anselmo que no hab\u00eda vuelto a hablar todo el viaje en es momento me chist\u00f3 muy suavecito, como quien le dice a un compa\u00f1ero que se calle; se llev\u00f3 la mano a la boca, frunci\u00f3 los ojos como dici\u00e9ndome no, no hable de eso.<\/p>\n<p>A partir de all\u00ed, comenz\u00f3 la verdadera odisea. La tormenta en que quedamos sumidos era tremenda, yo no recuerdo haber visto una cosa parecida. Las olas entraban por la ventanilla, que se rompieron, una monstruosidad. Tanto eran los tirones que pegaba el ancla de capa, que me hicieron creer que la balsa se iba a romper, entonces yo mismo con mi navaja \u2013no recuerdo si con mi navaja o con la de la balsa-, cort\u00e9 el cabo que izaba el ancla de capa y la amarra que nos fijaba con otra balsa.<\/p>\n<p>Si bien en principio hab\u00edamos acordado mantener las balsas unidas, la situaci\u00f3n hizo que nos pusi\u00e9ramos de acuerdo con la otra balsa para cortar las ligaduras. Posiblemente si hubiera visto lo que pas\u00f3 al otro d\u00eda no lo hubiera hecho, porque las balsas eran muy resistentes. Lo que ocurri\u00f3 es que, mientras est\u00e1bamos maniobrando, uno de los conscriptos levant\u00f3 las manos para sostener el techo, pero perdi\u00f3 el equilibrio y se agarr\u00f3 del techo, rompiendo el contratecho. Fue en aquel momento que dije \u201cpor Dios no se agarren m\u00e1s de nada, porque esto no va a durar\u201d. Sin embargo la textura de las balsas daba la impresi\u00f3n de ser muy resistente y la mano rebotaba cuando uno golpeaba el casco con el pu\u00f1o. \u00a1Bueno! nos llenamos de agua, se hizo de noche, funcion\u00f3 la lamparita esa que se enciende cuando se le moja la bater\u00eda. Mi linterna dej\u00f3 de funcionar inmediatamente -yo ten\u00eda una linterna de cuatro pilas, de esas que son como una cajita con manijas, se debe haber mojado pienso yo, porque mi linterna nad\u00f3 conmigo debajo del agua-, entonces tiramos al agua toda la parte \u00f3ptica y con lo que qued\u00f3 de la linterna, que se parec\u00eda mucho a una jarra, achicamos el agua de mar de adentro de la balsa. Eso nos permiti\u00f3 sacar r\u00e1pidamente el agua y secar el piso con un toall\u00f3n que estaba adentro de mi bolso, que como estaba envuelto en nylon no se hab\u00eda mojado. La maniobra funcion\u00f3, pero la tuvimos que repetir veinte veces, porque constantemente las olas se nos met\u00edan por las aberturas que eran imposibles de cerrar. El agua estaba muy fr\u00eda, a uno o dos grados, y todos est\u00e1bamos mojados; una cosa espantosa. Cuando se hizo de noche y m\u00e1s o menos logramos aferrar las ventanillas, nos abrazamos. \u00c9ramos quince: diez conscriptos, el teniente Anselmo y yo, un suboficial primero y dos cabos principales. No se el nombre de nadie, pero de nadie eh!. Los conoc\u00eda de vista, al suboficial y a uno de los cabos principales, por haber andado en cubierta, pero como yo era nuevo en el buque, ya que hab\u00eda embarcado quince d\u00edas antes del hundimiento, s\u00f3lo conoc\u00eda a los que hab\u00eda conocido de antes. Hay que tener en cuenta, que el crucero ten\u00eda m\u00e1s de mil personas de tripulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa primera noche rezamos el rosario, poco menos que a los gritos, y sucedi\u00f3 una cosa que a m\u00ed me dicen los dem\u00e1s que fue una cosa extraordinaria, pudimos dormir. La oraci\u00f3n nos reconfort\u00f3. Ten\u00edamos esperanza en la salvaci\u00f3n, \u00a1en la salvaci\u00f3n en serio!.<\/p>\n<p>Pusimos mi bolso y el cilindro en el que se guardan las provisiones en la balsa, en el piso, y sentados como est\u00e1bamos pusimos los pies arriba de eso y nos dormimos. Creo que dormimos desde las diez de la noche hasta que se hizo de d\u00eda. Las horas de m\u00e1s fr\u00edo, yo ten\u00eda miedo de que alguno se muriera, pero como el mar nos alborotaba y nos tiraba por el aire, digamos, no dormimos en forma corrida, sino que lo hac\u00edamos de a ratos.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, con la luz, ya las cosas eran distintas. El viento amain\u00f3. Se achicaron las olas y siendo de d\u00eda uno ten\u00eda cierta clase de sensaci\u00f3n de tranquilidad.<\/p>\n<p><strong>El Rescate <\/strong><\/p>\n<p>A las dos de la tarde o\u00edmos un ruido como si viniera otra ola a tirarnos el techo encima de la cabeza, pero en realidad era un avi\u00f3n Neptune que ven\u00eda volando. En realidad era el segundo, seg\u00fan me enter\u00e9 luego. El mal tiempo, les jugaba en contra a quienes nos buscaban. Ten\u00edan poco ancho visual, solo doscientos metros, y tuvieron que hacer piernas y piernas y m\u00e1s piernas&#8230;. El capit\u00e1n P\u00e9rez Roca, piloto que comand\u00f3 el segundo avi\u00f3n, nos avist\u00f3 a setenta y cuatro millas del lugar del hundimiento, es decir a m\u00e1s de cien kil\u00f3metros de la posici\u00f3n inicial. El avi\u00f3n pas\u00f3 volando tan cerca que pude verles la cara de los dos operadores de la nariz, y el gesto que hac\u00edan cuando miraban la balsa. Ver el primer avi\u00f3n a m\u00ed me despej\u00f3 todas las dudas, y les dije los que estaban conmigo \u201cya nos encontraron, ahora sacarnos del agua es cuesti\u00f3n de minutos\u201d.<\/p>\n<p>Durante todo el resto del d\u00eda vimos pasar aviones y a las cinco de la tarde vimos por arriba de las olas las antenas del Piedrabuena. Hab\u00eda una linterna en la balsa que ten\u00eda bloqueado el botoncito de hacer Morse, entones con el sencillo m\u00e9todo de levantar la linterna hacia el cielo y bajarla le transmit\u00ed en c\u00f3digo. Primero le hice la llamada, me contest\u00f3 con el foco de se\u00f1ales, entonces le hice la letra K, que quiere decir: transmita \u2013una raya un punto y una raya-. Entonces \u00e9l me contest\u00f3 AS \u2013todo corrido-, que es un punto una raya y otro punto, que quiere decir espera \u2013que es una indicaci\u00f3n de tr\u00e1fico, no un mensaje-, le respond\u00ed con la se\u00f1al de recibido, y me hizo la se\u00f1al de fin de transmisi\u00f3n. No pod\u00eda ver el resto de las balsas, as\u00ed que pens\u00e9 que est\u00e1bamos solos. Pens\u00e9 que el Piedrabuena estar\u00eda levantando balsas que yo no ve\u00eda, porque s\u00f3lo le pude ver las antenas, nada m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Se hizo de noche. \u00a1Se vino otra noche!. <\/strong><\/p>\n<p>Hab\u00eda que esperar hasta ma\u00f1ana. En aquel momento no pens\u00e9 que pudiera el Piedrabuena, sin luz, rescatar a nadie, pero de hecho lo hicieron.<\/p>\n<p>Ten\u00edan dificultades muy grandes para levantar a la gente, porque estaba agotada, pero a las ocho de la noche se hizo de d\u00eda instant\u00e1neamente. Hab\u00eda aparecido en escena el buque Gurruchaga. El aviso ten\u00eda un reflector de los que usaban en la Segunda Guerra para rescatar aviones, entonces lo encendieron para explorar la superficie. El mar se hab\u00eda planchado de una manera que a m\u00ed me caus\u00f3 asombro, hab\u00eda onda pero entre onda y onda el mar parec\u00eda de aceite. Con sorpresa pude ver que alrededor nuestro hab\u00eda muchas balsas. Estaban todas juntas. Pude ver las lucecitas de las linternas prendidas, y le dije a la gente \u201cno van a poder creer lo que estoy viendo, est\u00e1n todas las balsas juntas. \u00a1Est\u00e1n todas juntas!\u201d. Desde el Gurruchaga ,con esos reflectorazos que ten\u00eda, nos iban marcando uno a uno; como dici\u00e9ndonos qu\u00e9dense tranquilos que ya estamos.<\/p>\n<p>Pude ver como rescataba gente de las balsas, los ve\u00eda desplazarse entre una balsa y otra. Y se lo dije a mi gente. En ese momento tuve un temor, porque vi a varios de mis conscriptos que estaban muy quietos. Tuve miedo por ellos, porque de hecho estaba tiritando sin parar, lo cual es una se\u00f1al de hipotermia severa.<\/p>\n<p>Entonces se me ocurri\u00f3 decirles \u201cvamos a hacer un campeonato de pito a ver quien toca el pito m\u00e1s fuerte\u201d. Ten\u00edamos unos silbatos que estaban formados por dos silbatos pegados, muy parecido al pito que tocan los polic\u00edas de Londres. Empezamos a tocar el pito, \u00a1uno!, \u00a1dos!, \u00a1tres!&#8230; piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii<\/p>\n<p>De esa manera los puse en actividad, y yo calculo que ser\u00edan las dos o tres de la ma\u00f1ana, cuando de sorpresa en medio del pitorreo, oigo ruidos de motores de propulsi\u00f3n del Gurruchaga. Se nos peg\u00f3, antes dio la vuelta para planchar el mar, y tiraron una red por la borda y nos dieron la instrucci\u00f3n de que subi\u00e9ramos de a uno, cuando la ola levantara la balsa. \u00a0De esta forma nos rescataron, al fin todo hab\u00eda terminado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; Viedma.- (APP) Hoy, 2 de mayo, se cumple un nuevo aniversario de aquella fat\u00eddica fecha de 1982, cuando el Crucero General Belgrano \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/el-hundimiento-del-crucero-general-belgrano\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-19904","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19904"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19977,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19904\/revisions\/19977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}