{"id":5040,"date":"2021-03-06T11:12:18","date_gmt":"2021-03-06T11:12:18","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=5040"},"modified":"2021-03-06T13:58:32","modified_gmt":"2021-03-06T13:58:32","slug":"la-gesta-del-7-de-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/la-gesta-del-7-de-marzo\/","title":{"rendered":"La Gesta del 7 de Marzo"},"content":{"rendered":"\n<p>\n\nViedma.- (APP) Las diferencias entre Espa\u00f1a y Portugal se hicieron tirantes a partir de la apertura oce\u00e1nica y los consiguientes descubrimientos ultramarinos durante el siglo XVI. Para zanjar sus diferencias las cortes de ambos pa\u00edses recurrieron al Papa espa\u00f1ol Alejandro VI para suscribir el Tratado de Tordesillas, que determin\u00f3 el trazado de una l\u00ednea imaginaria a 370 leguas de las Islas de Cabo Verde. Los descubrimientos a occidente de \u00e9sta l\u00ednea corresponder\u00edan a Espa\u00f1a y hacia oriente a Portugal. Por esa \u00e9poca la autoridad pontifica era acatada por todos los reinos cristianos.\n\n<\/p>\n\n\n<p>Los descubrimientos legaron a Espa\u00f1a un continente, y dentro de este la zona costera del actual Brasil a Portugal. Desde un principio los lusitanos manifestaron intenciones de no ce\u00f1irse a los l\u00edmites del Tratado de Tordesillas.<\/p>\n<p>El ataque a las misiones jesu\u00edticas era constante para ese entonces. Sin olvidar tampoco el inter\u00e9s manifiesto por la Banda Oriental como forma de lograr el dominio de una de las m\u00e1rgenes del r\u00edo de la Plata, llave del comercio mar\u00edtimo en Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p>El 26 de enero de 1680, por orden del gobernador de R\u00edo de Janeiro se funda la Nueva Colonia del Sacramento, futura base de operaciones para el contrabando y en flagrante violaci\u00f3n a la soberan\u00eda hispana.<\/p>\n<p>La colonia pas\u00f3 de manos portuguesas a espa\u00f1olas sin soluci\u00f3n de continuidad, hasta que en su af\u00e1n expansivo los portugueses deciden ocupar la Bah\u00eda de Montevideo, lo que moviliz\u00f3 al gobernador de Buenos Aires, Mauricio de Zabala, quien desaloj\u00f3 a los lusitanos y fund\u00f3 la ciudad de Montevideo en 1726.<\/p>\n<p>La actitud expansionista de Portugal continu\u00f3 cuando Carlos III envi\u00f3 una poderosa armada al mando de Pedro de Cevallos, quien tom\u00f3 y destruy\u00f3 la Colonia de Sacramento.<\/p>\n<p>Eso oblig\u00f3 a los hispanos a constituir el Virreinato del R\u00edo de la Plata, como forma de salvaguardar los intereses en todo el territorio rioplatense.<\/p>\n<p>Durante las guerras napole\u00f3nicas, Portugal \u2013aliado natural de Inglaterra- no respet\u00f3 el bloqueo continental decretado por Bonaparte, quien decidi\u00f3 invadir el pa\u00eds y para llevar a cabo su misi\u00f3n pidi\u00f3 permiso a Espa\u00f1a para pasar por su territorio, solicitud que fue aceptada finalmente. En su paso Napole\u00f3n destron\u00f3 a la dinast\u00eda Borb\u00f3n de Espa\u00f1a, y al dirigirse a Portugal oblig\u00f3 a los integrantes de la dinast\u00eda de Braganza a emigrar al Brasil.<\/p>\n<p>Como consecuencia de estos hechos, se produjo la emancipaci\u00f3n de Argentina y la entronizaci\u00f3n de la corte Lusitana en el vecino Brasil, que ten\u00eda serias aspiraciones a posesionarse en los territorios espa\u00f1oles a trav\u00e9s de la Princesa Carlota Joaquina, hermana de Fernando VII, prisionero de los franceses.<\/p>\n<p>Durante el per\u00edodo emancipatorio, el gobernador de Montevideo, Javier de Elio, no reconoci\u00f3 a la Junta de Mayo y fue nombrado Virrey del R\u00edo de la Plata por el Consejo de Regencia de C\u00e1diz.<\/p>\n<p>De esa forma se inici\u00f3 la guerra entre Buenos Aires y Elio, quien por su inferioridad b\u00e9lica operativa pidi\u00f3 ayuda a los portugueses. Montevideo cay\u00f3 finalmente en poder de las fuerzas republicanas en 1814, pero la penetraci\u00f3n portuguesa no ces\u00f3 ante la indiferencia de los porte\u00f1os. S\u00f3lo Artigas se opuso, hasta su derrota final en Tacuaremb\u00f3 en 1820.<\/p>\n<p>A partir de ese momento la Banda Oriental fue formalmente incorporada a Portugal con el nombre de provincia Cisplatina. Los patriotas uruguayos emigraron entonces a nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>La crisis pol\u00edtica argentina, la devastaci\u00f3n constante de territorio y la guerra contra el espa\u00f1ol en el norte no permitieron abrir un nuevo frente de lucha, y existi\u00f3 un reconocimiento de hecho de dominio lusitano.<\/p>\n<p>Durante ese per\u00edodo se saque\u00f3 literalmente la Banda Oriental a trav\u00e9s de grandes arreos de ganado destinados a la venta de tasajo para alimento de los negros esclavos.<\/p>\n<p>Los patriotas uruguayos planificaron entonces la recuperaci\u00f3n de territorio y as\u00ed fue como desde San Isidro parti\u00f3 la expedici\u00f3n de 33 orientales, quienes una vez en el Uruguay insurreccionaron la campa\u00f1a, y en sucesivas victorias dejaron a Brasil s\u00f3lo con el dominio de la zona costera.<\/p>\n<p>Los uruguayos celebraron un congreso en \u201cLa Florida\u201d y determinaron su intenci\u00f3n ya no de conformar un estado independiente, sino de ser parte integrante de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata. Esta resoluci\u00f3n, enviada a Buenos Aires y aceptada, implic\u00f3 la declaraci\u00f3n de guerra por parte del Brasil.<\/p>\n<p>Primeras medidas tomadas por Espa\u00f1a<\/p>\n<p>Hacia fines del siglo 18 los monarcas espa\u00f1oles tomaron una serie de medidas destinadas a obtener m\u00e1s provecho de sus posesiones coloniales y a defender los puntos m\u00e1s vulnerables de las mismas. Las costas patag\u00f3nicas, por ejemplo, corr\u00edan peligro de ser usurpadas por Inglaterra ya que ocupaban un lugar estrat\u00e9gico en las comunicaciones interoce\u00e1nicas.<\/p>\n<p>Fue el Rey Carlos III quien decidi\u00f3 crear en el litoral sure\u00f1o del Virreinato del R\u00edo de la Plata cuatro fuertes militares con poblaci\u00f3n civil a su vera, para afirmar con mayor fuerza la soberan\u00eda en tan lejanos territorios. As\u00ed nacieron San Jos\u00e9 (en Pen\u00ednsula Vald\u00e9s), Deseado, San Juli\u00e1n y Carmen de Patagones, que fue fundado el 22 de abril de 1779 por Don Francisco de Viedma.<\/p>\n<p>El primer grupo de espa\u00f1oles lo conformaban adem\u00e1s de oficiales, soldados y marineros, artesanos, peones, sacerdotes y alg\u00fan que otro m\u00e9dico. Reci\u00e9n el 2 de octubre de ese a\u00f1o fueron llegando las familias colonizadoras que proven\u00edan principalmente de Galicia, Castilla La Vieja y Le\u00f3n y de una comarca de esta \u00faltima provincia conocida con el nombre de Maragater\u00eda. De ah\u00ed que a los nativos de Carmen de Patagones se los denomine maragatos.<\/p>\n<p>Durante las primeras d\u00e9cadas, la vida de los colonizadores fue muy dura. En un aislamiento casi absoluto, padeciendo condiciones clim\u00e1ticas que a menudo malograban las cosechas y rodeados de peligros, debieron vivir en cuevas cavadas por ellos mismos.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con los indios tehuelches no result\u00f3 demasiado traum\u00e1tica debido a que el comercio del truque facilit\u00f3 un contacto cotidiano, aunque no carente de enfrentamientos.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca, la comunicaci\u00f3n por tierra con Buenos Aires era casi imposible debido a la resistencia de la tribus por mantener intacto el dominio de sus territorios.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los viajes se hac\u00eda en veleros, en los que se transportaban mercanc\u00edas y algo de la cosecha. Anuncios La invasi\u00f3n del imperio del Brasil al puerto de Patagones ya ten\u00eda un antecedente del 2 de agosto de 1808, cuando el Cabildo de Buenos Aires curs\u00f3 un oficio al Tribunal del Consulado de C\u00e1diz solicitando la provisi\u00f3n de 10 mil fusiles con destino a Patagones porque \u201c&#8230;desde que lleg\u00f3 el Pr\u00edncipe Regente de Portugal a sus estados de Brasil ha manifestado las miras m\u00e1s p\u00e9rfidas respecto de estas provincias, ha llegado al exceso de atacar descubiertamente con los refuerzos de tropas inglesas que se anuncian combinar\u00e1 una nueva invasi\u00f3n m\u00e1s temible que las anteriores&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Una nota fechada el 9 de diciembre de 1825 comunicaba desde Buenos Aires a la comandancia de Patagones lo siguiente: \u201cpor noticias aunque no justificadas se sabe que los Portugueses Brasileros no dejan de tener miradas sobre el Establecimiento de Patagones y que por estado de las cosas de la guerra est\u00e1 a pique de romperse despu\u00e9s de que la Provincia Oriental ha sido incorporada a las dem\u00e1s de la Uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Con ese motivo se encarga al Comandante Militar de dicho establecimiento est\u00e9 muy prevenido de no dejarse sorprender, librando en precauci\u00f3n las medidas que estime convenientes al respecto\u201d.<\/p>\n<p>La Guerra<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1825 y 1827 se produce la guerra entre las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata y el Imperio del Brasil, que constitu\u00eda una potencia mar\u00edtima, con m\u00e1s de 80 naves de gran poder de fuego.<\/p>\n<p>Las Provincias Unidas, en tanto, apenas contaban con dos viejos bergantines, una barcasa y algunas ca\u00f1oneras con una o dos bocas de fuego.<\/p>\n<p>Fue entonces que el gobierno argentino decidi\u00f3 otorgar patente de corso a barcos mercantes, es decir la posibilidad de ejercer la pirater\u00eda a nombre del gobierno con el objetivo de minar con ataques la econom\u00eda brasilera.<\/p>\n<p>En este contexto, las Provincias Unidas necesitaban un puerto que por sus condiciones naturales fuera de dif\u00edcil acceso. Fue as\u00ed que la base de operaciones elegida fue nada menos que el puerto de Patagones, protegido por la barra del r\u00edo Negro y los tremendos bancos de arena de la zona de la desembocadura.<\/p>\n<p>El Imperio del Brasil, en tanto, llam\u00f3 a destruir a ese \u201cnido de piratas\u201d que, sin lugar a dudas, ayud\u00f3 al desarrollo del peque\u00f1o poblado.<\/p>\n<p>El primer avistaje<\/p>\n<p>El 25 de febrero la escuadra invasora ya estaba frente al r\u00edo, aunque mar adentro y a la espera de tiempo propicio para dar el golpe al fuerte de Carmen de Patagones. Eran 2 corbetas, un bergant\u00edn y una goleta, con 613 tripulantes a bordo, de los cuales 400 pertenec\u00edan a la infanter\u00eda del Imperio del Brasil.<\/p>\n<p>Del total de la tripulaci\u00f3n, unos 250 eran anglosajones, mientras que el jefe y su segundo eran ingleses.<\/p>\n<p>En la boca del r\u00edo la defensa criolla hac\u00eda guardias desde que hab\u00edan llegado las recomendaciones de alerta desde Buenos Aires.<\/p>\n<p>Esa ma\u00f1ana se observ\u00f3 una goleta de peque\u00f1o porte que, enarbolando una bandera norteamericana, se acerc\u00f3 a la barra para explorarla. Guillermo White sospech\u00f3 que se trataba de alguna unidad brasilera y sali\u00f3 de inmediato hacia el fuerte a informar sobre la novedad.<\/p>\n<p>Para cuando el oficial enviado por el Coronel Mart\u00edn Lacarra lleg\u00f3 al lugar, la goleta ya no estaba.<\/p>\n<p>Ese solo avistaje oblig\u00f3 a Lacarra a movilizar a toda su tropa: 144 hombres de infanter\u00eda (cien negros tomados por los corsarios y 44 veteranos de la guarnici\u00f3n), un escuadr\u00f3n de caballer\u00eda que integraban 80 pobladores y 22 gauchos de las pampas bonaerenses, comandados por el baqueano Jos\u00e9 Luis Molina, un piquete de artiller\u00eda y alrededor de 200 corsarios que se encontraban en ese momento en el puerto rionegrino.<\/p>\n<p>La historia, en tanto, suele olvidar a los cientos de gauchos que el gobierno de la provincia de Buenos Aires hab\u00eda deportado a El Carmen y que estaban ocupados de peones en estancias y en los saladeros de la zona.<\/p>\n<p>Al siguiente d\u00eda, el 26 de febrero, se vieron cuatro naves de gran porte tratando de superar la barra del r\u00edo a la altura de la desembocadura. Reci\u00e9n el 28 de febrero se produjo el primer enfrentamiento.<\/p>\n<p>Los invasores fueron recibidos con disparos de fusiles de la bater\u00eda de la boca servida por un grupo del batall\u00f3n de negros libertos a cargo del corsario Fiori.<\/p>\n<p>El poder\u00edo armament\u00edstico de los brasileros, sin embargo, result\u00f3 suficiente para destruir la bater\u00eda de la boca.<\/p>\n<p>Patagones sufr\u00eda as\u00ed sus primeros muertos en la guerra: dos negros y el propio Fiori.<\/p>\n<p>La Duquesa de Goyaz era una de las naves brasileras que llegaron a estas costas.<\/p>\n<p>El desconocimiento sobre la marea la llev\u00f3 a quedar varada antes de poder ingresar al r\u00edo.<\/p>\n<p>A las pocas horas, las fuertes olas empezaron a destruir sistem\u00e1ticamente la embarcaci\u00f3n, mientras algunos tripulantes \u2013que gritaban desesperadamente- comenzaron a ahogarse y otros fueron socorridos por la goleta Constancia que, sobrecargada, decidi\u00f3 desembarcar personal en la margen sur del r\u00edo (actual Viedma). Cuando parte de la tripulaci\u00f3n se encontraba en tierra, una partida criolla hizo su aparici\u00f3n en el lugar y a fuerza de sable oblig\u00f3 a reembarcar apresuradamente a los brasileros, que en su af\u00e1n por sobrevivir corrieron y dejaron diseminado por todo el terreno armamento y mochilas.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n el 6 de marzo los invasores hicieron su reaparici\u00f3n, en son de paz, pidiendo a los criollos un poco de carne fresca. Sin embargo, fueron rechazados en forma terminante.<\/p>\n<p>El 7 de marzo, quienes estaban al mando de la invasi\u00f3n decidieron desembarcar 400 hombres pertrechados a unas 4 leguas del fuerte. Cerca de las 6 de la ma\u00f1ana aparecieron en la zona del Cerro de la Caballada, donde se pod\u00edas dominar la visi\u00f3n del peque\u00f1o poblado. Desde el r\u00edo, en tanto, las naves corsarias empezaron a disparar. Mientras que el comandante Olivera lanz\u00f3 una carga de caballer\u00eda que incendi\u00f3 el campo y venci\u00f3 a fuerza de sable a los invasores.<\/p>\n<p>En medio de un desconcierto total, el comandante Shepard a cargo de la fuerza de ataque orden\u00f3 la retirada hacia los barcos y en ese preciso momento cay\u00f3 muerto de un disparo en el cuello, lo que provoc\u00f3 el desaliento y espanto entre los imperiales que fugaron masivamente con rumbo desconocido en medio del monte.<\/p>\n<p>Al fin del d\u00eda se conoci\u00f3 la gran noticia: los invasores se rindieron. Mientras todas las fuerzas terrestres y navales protagonizaban una admirable defensa, casi 100 negro esclavos y las mujeres y ni\u00f1os de la poblaci\u00f3n civil local custodiaron el fuerte, vestidos como soldados.<\/p>\n<p>Detalles del combate del 7 de marzo<\/p>\n<p>Ser\u00edan las 6:30 de la ma\u00f1ana cuando las armas invasoras brillaron al sol sobre el cerro.<\/p>\n<p>Nuestros buques les asestaron sus ca\u00f1ones y si bien sus tiros no hicieron blanco por la situaci\u00f3n de la columna brasile\u00f1a sobre uno de los flancos del paraje, expresaron elocuentemente la energ\u00eda con que se hab\u00eda preparado la defensa.<\/p>\n<p>Olivera, en tanto, realizaba desde su posici\u00f3n una descarga de fusiler\u00eda que dejaba agonizante, en el suelo pedregoso, al jefe de la expedici\u00f3n imperial, Capit\u00e1n Shepherd.<\/p>\n<p>La columna, agotada ya por la larga marcha de la noche anterior y sedienta, vi\u00e9ndose sin jefe, sinti\u00f3 quebrada su moral y comenz\u00f3 a retroceder buscando su salvaci\u00f3n en la costa del r\u00edo; pero Olivera, en formidable carga de caballer\u00eda, la arroll\u00f3 y quit\u00e1ndole el recurso del agua al meti\u00f3 en el monte que, envuelto en llamas, era un verdadero infierno.<\/p>\n<p>El arrojado subteniente mendocino, a cuyas \u00f3rdenes peleaban el pueblo y los gauchos de Molina, se incorporaba ese d\u00eda a los anales del Ejercito Argentino como una clara figura de epopeya.<\/p>\n<p>En tanto esto ocurr\u00eda en tierra, el comandante Bynon, viendo que la poblaci\u00f3n no corr\u00eda peligro ya, baj\u00f3 sus naves en procura de la escuadra imperial, asaltando y rindiendo dos de sus tres buques: el bergant\u00edn Escudiera y la goleta Constancia.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la Itaparica, la esbelta corbeta, quedaba por tomar; era el \u00faltimo reducto de los invasores, pues su tropa terrestre ya hab\u00eda rendido sus armas al atardecer.<\/p>\n<p>Bynon marin\u00f3 con tropa republicana a los dos barcos apresados y los incorpor\u00f3 a los cuatro vencedores: la Bella Flor (la capitana), del propio Bynon; la Emperatriz, de Harris; la Chiquinha, de Soulin, y el Oriental Argentino, de Dautant.<\/p>\n<p>Con su escuadrilla as\u00ed reforzada, el bravo marino gal\u00e9s se dirigi\u00f3 hacia al Itaparica y le intim\u00f3 rendici\u00f3n.<\/p>\n<p>El comandante brasile\u00f1o orden\u00f3 a sus hombres a responder a ca\u00f1onazos; pero \u00e9stos no le obedecieron y debi\u00f3 rendirse sin otra condici\u00f3n que la de ser tratado como prisionero de guerra.<\/p>\n<p>Tirados los ganchos y las escalas desde la Bella Flor, el primero que salta a la Itaparica es Juan Bautista Thorne, un valiente marino norteamericano, a quien correspondi\u00f3 tambi\u00e9n el honor de arriar el pabell\u00f3n de combate brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Eran las 22 horas.<\/p>\n<p>Los postreros resplandores del incendio iluminaban el horizonte. Los ca\u00f1ones acallados, hab\u00edan dejado un extra\u00f1o silencio en el r\u00edo y en los cerros, silencio que se hac\u00eda m\u00e1s profundo en el r\u00edtmico galopar de los cascos de un caballo.<\/p>\n<p>Era el mensajero de la victoria, Marcelino Crespo, un muchacho d e17 a\u00f1os que, en pelo, iba llevando al fuerte la noticia de la rendici\u00f3n de las tropas invasoras. Hoy nos toca recordar los nombres de los gloriosos protagonistas de aquella haza\u00f1a.<\/p>\n<p>Los extranjeros Bynon, Harris, Soulin, Dautant, Thorne y toda la oficialidad y tripulaci\u00f3n de la escuadrilla corsaria y los bravos negros y el oficial Fiori, cuya sangre reg\u00f3 el suelo patrio, y los criollos Olivera, Pereyra, el alf\u00e9rez Melchor Guti\u00e9rrez y Molina y sus gauchos y los pobladores de ambas bandas, cuyos apellidos Guerrero, Ocampo, Murguiondo, Pita, Araque, Garc\u00eda, Cabrera, Guardiola, Crespo, Otero, Calvo, Iba\u00f1ez, Pinta, Valer, Rial, Maestre, Le\u00f3n, Mart\u00ednez, Miguel, Rom\u00e1n, V\u00e1zquez, Herrero, Bartruille, Alfaro, Alvarez, han servido para afirmar lo que puede un pueblo cuando se levanta en armas en defensa de sus libertades y de la integridad del solar nativo.<\/p>\n<p>Siete banderas se tomaron a los invasores en al acci\u00f3n del 7 de marzo de 1827.<\/p>\n<p>El pueblo, henchido de entusiasmo y de agradecimiento, deposit\u00f3 los trofeos bajo la custodia de la Patrona, Nuestra se\u00f1ora del Carmen, dos de los cuales a\u00fan se conservan en la Iglesia Parroquial de Patagones.<\/p>\n<p>Cuenta la tradici\u00f3n que Ambrosio Mitre, uno de los defensores cuando la invasi\u00f3n imperial, al d\u00eda siguiente de ser depositadas las banderas en la capilla del fuerte, llev\u00f3 a su hijo Bartolom\u00e9 y a los pies de las mismas le hizo jurar eterno amor a la Patria.<\/p>\n<p>C\u00f3mo era la vida en El Carmen<\/p>\n<p>El escritor Emilio Salgari cuenta que el oro corri\u00f3 a manos llenas en la zona y las m\u00e1rgenes rionegrinas se ve\u00edan as\u00ed abarrotadas de mercader\u00edas \u2013v\u00edveres, vinos exquisitos, muebles, tapices, porcelanas, marfil, pianos, sedas y encajes, entre otras cosas-.<\/p>\n<p>Todos productos de las correr\u00edas de los corsarios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cantidades de africanos liberados y un grupo extra\u00f1o de hombres hablando todos los idiomas del mundo, trajeron a Patagones el color de una isla del Caribe.<\/p>\n<p>El impacto sobre la econom\u00eda del Brasil fue de tal magnitud que la conducci\u00f3n naval del Imperio resolvi\u00f3 enviar a Patagones una escuadra para arrasar bater\u00eda y poblaci\u00f3n con la finalidad de negar a los corsarios el refugio que hab\u00edan elegido como base para sus admirables campa\u00f1as mar\u00edtimas.<\/p>\n<p>El Licenciado Jorge Bustos, Director del Museo Hist\u00f3rico Regional \u201cFrancisco de Viedma\u201d de Carmen de Patagones, dependiente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, cuenta que el auge de la econom\u00eda del saladero en el r\u00edo de la Plata y los ricos recursos salinos de nuestra zona fueron la llave maestra que permiti\u00f3 sacar a Patagones de la situaci\u00f3n de franca decadencia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los barcos que transportaban la sal a Buenos Aires, Montevideo, el litoral del Paran\u00e1 y R\u00edo Grande do Sul, cargaban en sus bodegas el trigo que hasta ese entonces s\u00f3lo abastec\u00eda a la poblaci\u00f3n local. Con ello, se triplic\u00f3 la superficie sembrada y tambi\u00e9n la mano de obra necesaria.<\/p>\n<p>Llegaron as\u00ed agricultores for\u00e1neos a quienes se les daban tierras a merced. La ganader\u00eda registr\u00f3 un crecimiento m\u00e1s espectacular todav\u00eda. La sal y la tierra gratuita y el ganado adquirido a bajo precio a los indios de la regi\u00f3n, constituyeron formidables incentivos para inversionistas porte\u00f1os.<\/p>\n<p>Todas estas actividades, a su vez, dieron vida a un comercio que ten\u00eda en la exportaci\u00f3n de cueros su fuente principal.<\/p>\n<p>Pero el grupo m\u00e1s numeroso de reci\u00e9n llegados estaba constituido por los gauchos deportados que para 1822 ya eran unos 150, n\u00famero m\u00e1s que significativo si se tiene en cuenta que para ese entonces la poblaci\u00f3n total de El Carmen era de unas 500 personas.<\/p>\n<p>Hab\u00edan sido enviados por el Ministro Bernardino Rivadavia a fin de proveer de mano de obra a los incipientes saladeros y estancias que precisaban hombres duchos en el manejo del ganado.<\/p>\n<p>Las condiciones de peculiar aislamiento geogr\u00e1fico de Patagones lo constitu\u00edan en una verdadera c\u00e1rcel sin murallas que permit\u00eda contener a gente culpable de faltas menores como ebriedad y supuesta vagancia, hasta otras m\u00e1s graves como cuatrerismo u homicidio.<\/p>\n<p>Corsarios y negros, protagonistas indiscutidos de nuestra historia<\/p>\n<p>La desventaja que con la que las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata afrontaban la guerra con el Imperio del Brasil, que contaba con un gran poder\u00edo naval, oblig\u00f3 a nuestro pa\u00eds a apelar a la guerra de corso. Los corsarios, a diferencia de los piratas, no actuaban libremente sino que estaban sometidos a una serie de reglas.<\/p>\n<p>As\u00ed, s\u00f3lo pod\u00edan atacar a barcos enemigos y deb\u00edan respetar a los civiles que no les opusieran resistencia.<\/p>\n<p>Una vez que el corsario llegaba a puerto era sometido a un tribunal a fin de determinar si hab\u00eda obrado l\u00edcitamente.<\/p>\n<p>Ello signific\u00f3 incorporar numerosos barcos a la Armada Nacional aportados por empresarios corsaristas y cuyos tripulantes eran hombres de gran capacidad combativa probados, la mayor parte de ellos, en combates navales en todos los mares del mundo.<\/p>\n<p>Cada barco armado en corso recib\u00eda su patente que lo autorizaba a usar la bandera nacional y en nombre de la Rep\u00fablica, a perseguir las naves que llevaban mercanc\u00edas y esclavos.<\/p>\n<p>No obstante, nuestros corsarios muchas veces enfrentaron exitosamente a buques de guerra enemigos.<\/p>\n<p>Una de las primeras medidas adoptadas por el Imperio del Brasil fue el bloqueo del puerto de Buenos Aires, por lo que los corsarios debieron utilizar entre otros puertos menores el de Patagones.<\/p>\n<p>Este era especialmente apto por su lejan\u00eda del teatro de la guerra y porque la barra del r\u00edo daba seguridad a los que buscaban descansar en la zona, luego de los largos cruceros por las costas de Brasil y del \u00c1frica.<\/p>\n<p>Del puerto del Carmen part\u00edan y volv\u00edan estos marinos con los buques apresados cargados todos de prisioneros, esclavos y generalmente con un valioso bot\u00edn que inclu\u00eda alimentos, armas, marfil, alguna joyer\u00eda, muebles y ropas, entre otras cosas.<\/p>\n<p>En el puerto desembarcaban su carga y la subastaban en remate p\u00fablico, en los que no inclu\u00edan a los esclavos, que eran entregados al gobierno recibiendo a cambio una retribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>El gobierno no reclam\u00f3 a los corsarios ni siquiera un porcentaje del bot\u00edn que era rematado en el pueblo, como premio al apoyo ofrecido en la guerra.<\/p>\n<p>Los compradores eran empresarios ganaderos y saladeristas que ya para 1820 se hab\u00edan instalado en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hac\u00edan llegar la mercader\u00eda a Buenos Aires a trav\u00e9s de veleros para navegaci\u00f3n costera que para rehuir a las naves del Imperior llegaban hasta la boca del r\u00edo Salado, a tan s\u00f3lo un paso de la capital.<\/p>\n<p>En el muelle de Patagones los corsarios carenaban los cascos de las naves, reparaban los m\u00e1stiles y los vel\u00e1menes, se reemplazaban los cordajes, y por supuesto se daba descanso al cuerpo y gozo al alma. El primer corsario que entr\u00f3 a Patagones fue el Lavalleja, comandado por el franc\u00e9s Fourmant\u00edn.<\/p>\n<p>Atrac\u00f3 en el muelle maragato antes de estallar la guerra que se esperaba d\u00eda a d\u00eda. Estaba patentado en Uruguay, para no involucrar al gobierno de Buenos Aires, pero respond\u00eda a los intereses de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>En principio, el coronel Mart\u00edn Lacarra lo consider\u00f3 pirata y lo encarcel\u00f3.<\/p>\n<p>Pero poco despu\u00e9s de iniciada la guerra, Fourmant\u00edn recuper\u00f3 su libertad y se alist\u00f3 en la fuerza local para combatir a los invasores. La historia de los negros en el fuerte data desde su creaci\u00f3n, en 1779. Cuando el gobierno dispuso la creaci\u00f3n de los 4 fuertes en la Patagonia, fueron embarcados en Montevideo 16 negros prendarios destinados a trabajar en los nuevos asentamientos del sur del pa\u00eds. Con el tiempo fueron llegando m\u00e1s negros, pero con la guerra se produjo el arribo masivo de africanos que eran robados a los brasileros por los corsarios.<\/p>\n<p>Mientras unos 200 hombres fueron entregados a las familias m\u00e1s pudientes de la poblaci\u00f3n, otros 100 \u2013los m\u00e1s aptos- fueron integrados a la guarnici\u00f3n militar y formaron un cuerpo de infanter\u00eda.<\/p>\n<p>El coronel Felipe Pereyra lleg\u00f3 entonces especialmente a Patagones para disciplinar militarmente a ese cuerpo de morenos.<\/p>\n<p>Algo para acotar: un d\u00eda de los \u00ab50 Juan Per\u00f3n devolvi\u00f3 al Paraguay las banderas que la Argentina conquist\u00f3 en la injusta guerra que le hizo a ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cuentan entonces que el Brasil ofreci\u00f3 a Patagones asfalto de varias de sus entonces pedregosas calles a cambio de recuperar las banderas. \u00abNo\u00bb, respondieron los maragatos. (APP)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Viedma.- (APP) Las diferencias entre Espa\u00f1a y Portugal se hicieron tirantes a partir de la apertura oce\u00e1nica y los consiguientes descubrimientos ultramarinos durante \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/la-gesta-del-7-de-marzo\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-5040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura-y-educacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5040"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51668,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5040\/revisions\/51668"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}