{"id":8756,"date":"2017-06-14T14:19:38","date_gmt":"2017-06-14T14:19:38","guid":{"rendered":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/?p=8756"},"modified":"2017-06-17T11:21:54","modified_gmt":"2017-06-17T11:21:54","slug":"juan-bautista-campastro-periodista-y-escritor-olvidado-por-carlos-espinosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/juan-bautista-campastro-periodista-y-escritor-olvidado-por-carlos-espinosa\/","title":{"rendered":"Juan Bautista Campastro, periodista y escritor olvidado\/Por Carlos Espinosa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viedma.- (APP) \u00a0Evocamos la figura de Juan Bautista Campastro, periodista y escritor olvidado, que dej\u00f3 huellas de tinta en la poblaci\u00f3n cordobesa de Jovita, y tambi\u00e9n en las localidades rionegrinas de Guardia Mitre (cuando se llamaba Coronel Pringles) y General Conesa.<\/p>\n<p>Su recuerdo lo proyectamos sobre la conmemoraci\u00f3n del D\u00eda del Periodista de la Patagonia, establecida hace algunos a\u00f1os por la Legislatura de R\u00edo Negro para el 15 de junio de cada a\u00f1o, recordando que en esa fecha del a\u00f1o 1879 aparec\u00eda en Viedma el peri\u00f3dico El R\u00edo Negro, editado por Julio y Bernardo Guimaraens constituy\u00e9ndose en el primer antecedente de la prensa escrita impresa en tierras patag\u00f3nicas.<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n de Campastro como periodista se ubica unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en las d\u00e9cadas de los \u201930 y los \u201940 del siglo pasado; pero su vida registra momentos muy pintorescos, que denotan una personalidad singular.<\/p>\n<p>Hab\u00eda nacido en Italia, en el Piamonte, \u00a0y lleg\u00f3 a la Argentina a fines de 1892,\u00a0 cuando ten\u00eda 12 a\u00f1os, ya para 13. Vino en respuesta al llamado de su padre, que ya estaba radicado desde tiempo antes en Patagones, como capataz de un inmigrante it\u00e1lico que hab\u00eda hecho fortuna y desarrollaba, en la zona de Laguna Grande, un importante emprendimiento agr\u00edcola: don Carmelo Bottazi.<\/p>\n<p>Juan B. Campastro cont\u00f3 as\u00ed sus primeras impresiones del arribo al puerto maragato.<\/p>\n<p>\u201cNos hallamos en la Argentina en la tarde del 20 de diciembre de 1892 y prontos para desembarcar del veterano barco de vapor Litoral, y pisar suelo maragato, hecho \u00e9ste que convirti\u00f3 en realidad lo que hube de haber so\u00f1ado siempre: estar libre!\u00a0 Patagones en aquella tarde parec\u00eda una ciudad encantada: bellamente recostada a la falda de la loma: el bullicio de la calle Roca y los ensordecedores pitazos del barco; los due\u00f1os de los carritos de p\u00e9rtigo en completa efervescencia en la descarga, y mil de otros detalles aportaban belleza de una gran fiesta\u201d.<\/p>\n<p>En su encantador librito autobiogr\u00e1fico \u201cRecordando a lo pasado se sazona al presente\u201d, (que escribi\u00f3 e imprimi\u00f3, en forma artesanal con tipos sueltos y parados a mano, en 1964, a los 84 a\u00f1os) Campastro traza una cr\u00f3nica sobre la vida rural de Patagones en aquel tiempo de su llegada (\u201cla zona estaba invadida por mangas de langostas; grandes trechos de este acridio tapizaban el suelo y se desplazaban continuamente de un sitio a otro\u2026\u201d) y relata\u00a0 sus empleos como mandadero de la tienda Las Delicias (en la esquina de Comodoro Rivadavia y 7 de Marzo) y aprendiz en la f\u00e1brica de carruajes de Luis Decio.<\/p>\n<p>Pero la vida del italianito tendr\u00e1 un vuelco singular cuando un d\u00eda se cruz\u00f3 con un sacerdote salesiano, paisano suyo, el padre Pedro Orsi quien\u00a0 (como buen hijo de Don Bosco) le hace al art\u00edculo y lo entusiasma con la idea de entrar en la escuela de artes y oficios en Viedma. All\u00e1 ir\u00e1 Juan Bautista para pasar, como pupilo, los siguientes seis a\u00f1os, aprendiendo m\u00fasica, herrer\u00eda y\u2026 fundamentalmente: \u00a1el arte tipogr\u00e1fico!<\/p>\n<p>\u201cCorre el a\u00f1o de 1894, una fiebre de movimiento est\u00e1 esparcida en todos los rincones del colegio, en la herrer\u00eda la fragua lanza llamas con olor a humo, y el martillo con sonoro lenguaje juguetea sobre el paciente yunque; en la carpinter\u00eda las garlopas mutilan las maderas y le arrancan cintas que parecen v\u00edboras; en la zapater\u00eda la suela se queja de los golpes que le propina con desconsideraci\u00f3n el chato martillo zapateril; en la sastrer\u00eda las tijeras se abren y cierran con frenes\u00ed al buscar telas para cortar; los carros, unos tras otros, van descargando los ladrillos del horno de Vicente Zingoni; las paredes suben constantemente hasta alcanzar a embutir en la elevada torre el vigilante y austero reloj; gracias a la fiebre alta constructiva de un avezado grupo de alba\u00f1iles y ayudantes\u2026\u201d relata en la obra ya citada.<\/p>\n<p>En ese bullicioso \u00e1mbito Campastro traba una especial relaci\u00f3n con el cura Evasio Garrone, joven y din\u00e1mico, que se convertir\u00e1 en amistad de por vida, a pesar de que con el correr de los a\u00f1os el polifac\u00e9tico escritor se alejar\u00e1 del pensamiento clerical.<\/p>\n<p>Se refiere a ello nuestro personaje, en este otro fragmento de su autobiograf\u00eda. \u201cYo por aquel entonces hab\u00eda salido del colegio y dado lectura de Marx, Engels y otros, me hice un socialista ac\u00e9rrimo y discutidor. Garrone se re\u00eda, pero no emit\u00eda opini\u00f3n alguna sobre pol\u00edtica y s\u00f3lo me encarec\u00eda as\u00ed: no te detengas, avanza siempre, analiza y estudia para ver la realidad pol\u00edtica, me dec\u00eda el padre Garrone\u201d.<\/p>\n<p>En 1900 el joven italiano solt\u00f3 sus alas y se alej\u00f3 de Viedma para forjarse un destino. Su primer trabajo fue en el ferrocarril, en la ciudad bonaerense de Jun\u00edn, donde habr\u00e1 encontrado mayor fermento para su pensamiento socialista. De all\u00ed, a\u00f1os m\u00e1s tarde, pas\u00f3 a San Blas, para instalarse como herrero de una estancia. All\u00ed trab\u00f3 relaci\u00f3n con don Tom\u00e1s Iviglia, due\u00f1o de un campo, y al tiempo pidi\u00f3 en casamiento a una de sus hijas, Angela, a la que le llevaba 15 a\u00f1os de diferencia. El matrimonio entre Juan Bautista y Angela se celebr\u00f3 el 11 de mayo de 1907 y la pareja parti\u00f3 hacia Arroyo Verde, en el l\u00edmite entre los territorios de R\u00edo Negro y Chubut.<\/p>\n<p>Campastro arm\u00f3 all\u00e1 su taller de herrer\u00eda, al servicio de la flota de carros de la empresa Peirano y Podest\u00e1 que realizaba viajes entre San Antonio y Trelew. En ese remoto paraje nacieron los primeros hijos del matrimonio.<\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde el inquieto herrero so\u00f1aba con un destino m\u00e1s confortable para su familia y al enterarse que en la zona de Coronel Pringles (hoy Guardia Mitre) estaba en venta una chacra, con costa sobre el r\u00edo, no dud\u00f3 en hacer esa inversi\u00f3n. El 11 de mayo de 1911 llegaron en carro a su nuevo asentamiento.<\/p>\n<p>Juan Bautista se dedic\u00f3 con pasi\u00f3n a las actividades frut\u00edhort\u00edcolas, con diversidad de producciones: frutas frescas y secas en orejones, miel y esp\u00e1rragos, que vend\u00eda por correspondencia a una amplia clientela de Buenos Aires y otras ciudades.\u00a0 Entre 1927 y 1928, en tiempos de gobierno radical, fue designado Juez de Paz de Coronel Pringles.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, cuando el establecimiento agr\u00edcola empez\u00f3 a generar utilidades le dio rienda suelta a sus vocaciones: el arte tipogr\u00e1fico, el periodismo, la literatura y la m\u00fasica.<\/p>\n<p>En 1930 se traslad\u00f3 a la localidad cordobesa de Jovita, compr\u00f3 una imprenta y fund\u00f3 el peri\u00f3dico \u201cEl Imparcial\u201d; dos a\u00f1os m\u00e1s tarde mud\u00f3 la Minerva y las cajas tipogr\u00e1ficas \u00a0a Pringles, y comenz\u00f3 la publicaci\u00f3n del quincenario en una nueva etapa. La poblaci\u00f3n de ese punto de la geograf\u00eda rionegrina era de unas mil personas, sin autonom\u00eda municipal.<\/p>\n<p>Pero aquella hoja impresa pronto se convirti\u00f3 en caliente tribuna para la defensa de los intereses regionales.<\/p>\n<p>V\u00e9ase, por ejemplo, la nota editorial de \u201cEl Imparcial\u201d del 28 de junio de 1933 donde aborda un tema que estar\u00eda en discusi\u00f3n durante m\u00e1s de 70 a\u00f1os: \u201c\u00bfLas comisiones de fomento son representativas del pueblo o de la Gobernaci\u00f3n?\u201d.<\/p>\n<p>Dice el art\u00edculo. \u201cPartiendo de la base que dichas comisiones han sido nombradas por la Gobernaci\u00f3n, de acuerdo a la ley que articula sobre el caso, fluye que dichas entidades no representan al pueblo del que forman parte, por cuanto \u00e9ste no tiene la menor ingerencia en los actos realizados por aquella\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo encontramos raz\u00f3n a nuestro modo de entender en que el pueblo consienta comisiones de fomento, cuando por ley le corresponde concejo municipal electivo y nos deja contristrados\u00a0 el ver que haya alguien ocupado en aderezar pitanzas para caudillos, ilustres desconocidos, en vez de bregar por la autonom\u00eda de nuestro solar\u201d, expresaba Campastro, propulsando la elecci\u00f3n\u00a0 directa de esas comisiones.<\/p>\n<p>Por esos mismos a\u00f1os del 30 comenz\u00f3 a componer y editar las partituras de temas musicales populares, como los valses \u201cRamo de flores\u201d, \u201cAcacia\u201d y \u201cSalvado por una mujer\u201d; y la ranchera-marzurca \u201cLa nena\u201d. En este \u00faltimo caso la letra y m\u00fasica est\u00e1n acompa\u00f1ados por un relato tipo follet\u00edn, que cuenta las aventuras de un viajante de comercio.<\/p>\n<p>En 1935 edit\u00f3 un libro de consejos administrativos, sobre la base de su experiencia como juez de Paz, con el sugestivo t\u00edtulo de \u201cErrores y torpezas que deben evitarse\u201d, y el subt\u00edtulo de \u201cInformaciones \u00fatiles para vecindarios, juzgados de paz y comisiones de fomento de los territorios nacionales\u201d; que en varios de sus cap\u00edtulos desliza fuertes cr\u00edticas a los bur\u00f3cratas gubernativos. Poco despu\u00e9s escribe y edita \u201cC\u00f3mo se estafa al pr\u00f3jimo\u201d, que contiene un curioso repertorio de \u201ccuentos del t\u00edo\u201d y otras avivadas de las que pueden ser v\u00edctimas sus comprovincianos.<\/p>\n<p>Otra de sus publicaciones con formato de libro es \u201cMi ayuno de 60 d\u00edas\u201d, impreso en 1937, que es el ins\u00f3lito diario personal de esa exacta cantidad de d\u00edas, alimentado s\u00f3lo con uvas y caldos de verduras con el simple objeto de depurar su cuerpo, en un af\u00e1n naturista que lo habr\u00e1 de acompa\u00f1ar hasta el fin de su vida. Para ese cometido sol\u00eda practicar nudismo y\u00a0 tomaba sol en traje de Ad\u00e1n, en un lugar discreto de la chacra, lejos de las miradas de sus familiares.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de \u201cEl Imparcial\u201d se mantuvo con regularidad durante unos diez a\u00f1os, despu\u00e9s se mud\u00f3 con taller y todo a General Conesa, en donde a principios de los a\u00f1os 40 public\u00f3 \u201cValle Inferior\u201d, que s\u00f3lo dura unos pocos n\u00fameros.<\/p>\n<p>Con el advenimiento del peronismo Campastro adhiri\u00f3 con entusiasmo al nuevo proceso pol\u00edtico y pone su pluma al servicio de la causa popular, desde 1948, con un peri\u00f3dico cuyo nombre lo dice todo: \u201cNuevos rumbos\u201d, de vuelta en Guardia Mitre.<\/p>\n<p>Esta ser\u00e1 su \u00faltima iniciativa period\u00edstica, hasta mediados de los a\u00f1os 50. En 1956 logra jubilarse como periodista y hacia 1962 se instala en una casa de la calle Alvaro Barros de Viedma, enfrente de la actual plaza Primera Junta. Sus nietos recuerdan que, ya mayor, hab\u00eda descubierto una nueva pasi\u00f3n: la fotograf\u00eda, habiendo instalado el cuarto oscuro de revelado en su dormitorio. Ten\u00eda 91 a\u00f1os cuando muri\u00f3, all\u00e1 en Guardia Mitre, el 7 de setiembre de 1971.<\/p>\n<p>En su querido pueblo la biblioteca popular luce su nombre, por adecuada iniciativa de uno de sus nietos, Angel Zingoni, actual jefe comunal de Guardia Mitre, durante una anterior gesti\u00f3n en el mismo cargo.<\/p>\n<p>Pero, m\u00e1s all\u00e1 de esta denominaci\u00f3n, lo real es que la figura enorme y casi legendaria de Juan Bautista Campastro se perdi\u00f3 en el tiempo. Como se han perdido tambi\u00e9n los recuerdos de tantos otros periodistas de la Patagonia, sacrificados pioneros de la comunicaci\u00f3n escrita a quienes rendimos homenaje. (APP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"&nbsp; Viedma.- (APP) \u00a0Evocamos la figura de Juan Bautista Campastro, periodista y escritor olvidado, que dej\u00f3 huellas de tinta en la poblaci\u00f3n cordobesa \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/juan-bautista-campastro-periodista-y-escritor-olvidado-por-carlos-espinosa\/\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-8756","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8756"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8756\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8763,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8756\/revisions\/8763"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/appnoticias.com.ar\/app\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}